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‘‘Txeroki'', de joven activista a cabeza del aparato militar de ETA

El presunto jefe militar de ETA, "Txeroki'', detenido la noche del domingo al lunes en Francia, representa a la generación de jóvenes radicales que han ido ganando un poder creciente, en los últimos años, en la organización independentista armada vasca, hasta suplantar a la vieja guardia que luchó contra el franquismo.

A Mikel Garikoitz Aspiazu Rubina, alias "Txeroki'' (Bilbao, 1973), se le considera jefe militar de la organización desde finales de 2003, además de integrante del ala dura y contrario a una negociación.

La policía española, que lo identifica también con el apodo "el Indio'', cree que lleva varios años viviendo en Francia.

La única foto que se ha difundido del presente jefe etarra data de hace varios años y muestra a un joven de rasgos duros, con barba de tres días, pelo largo cubriéndole la nuca y un pendiente.

Aspiazu Rubina se introdujo, hacia sus 20 años, en la denomidada "kale borroka'', la violencia urbana practicada en el País Vasco y Navarra por jóvenes radicales pertenecientes a movimientos cercanos a ETA, de donde salen, probados, los futuros integrantes de la oganización.

"Txeroki'' pasó a integrar el comando Vizcaya a comienzos del 2000. Fue instruido por la jefe de los comandos, Soledad Iparragirre, alias "Anboto'', que fue detenida en octubre de 2004 en un gran operativo policial en Francia junto con su compañero, Mikel Albizu, alias "Mikel Antza'', presunto jefe político de la organización separatista.

Sus dos primeras acciones como jefe de las operaciones militares fueron sendos fracasos: un furgón cargado de 500 kilos de explosivos fue interceptado dos semanas antes de las elecciones legislativas de marzo de 2004 y un plan para asesinar al Rey Juan Carlos en Mallorca, ese año, se frustró.

Desde entonces, sin embargo, la sombra de "Txeroki'' planea sobre todas las operaciones de ETA, desde la campaña de atentados de "baja intensidad'' de 2004/2005 hasta el atentado en el aeropuerto de Madrid, que costó la vida a dos jóvenes ecuatorianos, el 30 de diciembre de 2006.

Este atentado, perpetrado en pleno "alto el fuego permanente'' de ETA y sin ser anunciado previamente, tomó por sorpresa al gobierno español y acabó con el intento del presidente José Luis Rodríguez Zapatero de buscar el fin de la organización armada a través del diálogo.

Los medios españoles apuntaron entonces a "Txeroki'' y señalaron su posible ascenso en la dirección de ETA, por encima incluso de un jefe político "histórico'' como José Antonio Urruticoechea, alias "Josu Ternera'', que apoyaba la negociación con el gobierno.

Poco después del anuncio de la tregua (de marzo de 2006 a junio de 2007), "Txeroki'' exigió al gobierno socialista una agenda para legalizar el partido Batasuna, brazo político de ETA, según el diario conservador ABC.

Según el diario, le irritó una operación policial contra el aparato de financiación de ETA en junio de 2006, en plena tregua.

"Txeroki'' pudo aprovechar el "alto el fuego'' para poner en pie una nueva ETA, con jóvenes entrenados en la "kale borroka'', para reactivar la organización evitando al mismo tiempo la entrada de topos.

El robo de 350 pistolas en la localidad francesa de Vauvert, en octubre de 2006, fue vista por algunos como una advertencia de "Txeroki'' frente a un proceso de paz que no era de su gusto.

El atentado mortal del 30 de diciembre de 2006 fue el verdadero fin de la tregua, oficialmente terminada en junio de 2007.

Desde entonces, las operaciones policiales lanzadas en España y Francia han diezmado el aparato militar de ETA, con más de 20 detenidos, varios de ellos dirigentes de importancia como es el caso del propio "Txeroki''.

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