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Obama, artista político del complejo Chicago

Durante la campaña presidencial, a Barack Obama le gustaba jactarse de que era un sobreviviente del duro mundo de la política en Chicago. Pero el presidente electo también ha maniobrado con éxito para evitar la mayoría de los escándalos de ese mundo, navegando un curso intermedio que lo ha dejado relativamente ileso en una ciudad que es sinónimo de la corrupción.

El extraño vínculo de Obama con el lado oscuro de la política en Chicago salió a la luz pública el martes cuando fiscales federales acusaron al gobernador demócrata Rod Blagojevich de tratar de subastar el escaño senatorial de Obama.

En la declaración jurada del FBI, de 76 páginas, no hay nada que sugiera que Obama haya hecho nada indebido y el presidente electo ayer exhortó a Blagojevich a renunciar. Pero éste, el más reciente de varios escándalos políticos en Illinois, también ha puesto sobre el tapete interrogantes sobre si es posible evitar completamente las manchas de sobornos y padrinazgo que son tan comunes aquí.

Obama ha logrado en lo fundamental --aunque no por entero-- mantenerse limpio de la corrupción política local. Algunos analistas y ex colegas legisladores citan varias razones: su inteligencia y personalidad, su base reformista y el camino que ha recorrido hasta llegar al poder, que no incluyó un ascenso gradual en la maquinaria demócrata de la ciudad de los vientos.

"En vez de estar por encima del desastre, creo que se ha mantenido a los lados del desastre'', dijo Don Rose, veterano estratega político. ‘‘Es como aprender a caminar por la cuerda floja''.

Durante la campaña presidencial, el senador John McCain trató de vincular a Obama con la corrupción política de Chicago. En una propaganda política, dijo que Obama "nació de la corrupta maquinaria política de Chicago'', aunque el residente electo nunca fue parte de la politiquería municipal que ha definido esa maquinaria. El anuncio político también decía que Blagojevichcit era amigo de Obama.

En la política de Chicagos, la ruta tradicional al éxito ha pasado por la oficina de los comisionados municipales, cuyo poder puede lanzar o destruir carreras. Pero cuando Obama se postuló inicialmente era un solitario abogado graduado de Harvard y un ex organizador comunitario que no tenía que responder a nadie. Consiguió apoyo con el mismo mensaje directo que mostró en la carrera por la presidencia.

A través de su carrera política en Illinois, Obama se ha apuntado victorias sin el apoyo de figuras conocidas. Ganó la primaria demócrata por el Senado federal en el 2004 sin el apoyo de muchas figuras poderosas del partido. Y no recibió ayuda del alcalde Richard Daley cuando ganó su primera eleccción, al Senado de Illinois en el 1996.

Obama tenía la ventaja de representar la zona de Hyde Park, sede de la Universidad de Chicago y con una antigua tradición de políticos independientes, como Abner Mikva, mentor de Obama, ex legislador y juez federal.

"El hombre es progresista y un reformista'', dijo el estratega político Rose. "No necesita ser parte de la maquinaria. El hecho de que decidió vivir en Hyde Park y que decidió trabajar en un bufete de abogados que ha batallado con el Ayuntamiento muestra que no fue parte de la maquinaria y, en algunos casos, se enfrentó a la maquinaria''.

Como legislador estatal, Obama logró un cuidadoso equilibrio entre los politiqueros tradicionales, por una parte, y los idealistas que eran su base, por la otra.

Encontró a un fuerte aliado en Emil Jones, presidente del Senado estatal, un demócrata de Chicago de la vieja escuela conocido por concretar acuerdos bajo cuerda, castigar a sus enemigos y colocar a familiares en la nómina estatal. Pero Obama también se acercó a legisladores rurales y de los suburbios.

"Logró lo que pocos legisladores alcanzan: colocarse en medio del terreno'', dijo Cindi Canary, directora ejecutiva de Illinois Campaign for Political Reform. "Se mostró cordial con todos en el Senado y consiguió el respeto de todos. En lo fundamental, era conocido por su lealtad al partido, pero no cruzaba la línea de lo indebido'', dijo.

"Mantenía su integridad personal y no se enlodaba políticamente'', agregó.

Asimismo, algunas de las decisiones que tomó Obama como legislador estatal lo hicieron menos susceptible a dar un mal paso, opinó Kent Redfield, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Illinois-Springfield, quien trabajó antes para la legislatura. El trabajó con Obama en ética y reforma de financiamiento de campaña.

"El no quería ser presidente del Senado'', dijo Redfield. "El no quería ser alcalde. Uno puede hacer menos compromisos y ser menos acomodaticio cuando tiene ese tipo de objetivos... Las cosas de que uno se ocupa no están en medio de cosas donde tiende a haber corrupción o las tentaciones de la corrupción''.

Redfield dijo creer también que fue un beneficio para el presidente electo no haber comenzado como concejal en el Concejo de la Ciudad de Chicago, por ejemplo, donde hubiera tenido que lidiar con hombres de negocios tratando de conquistarlo con contribuciones.

Pero otros señalan que la carrera de Obama no ha sido precisamente inmaculada en lo que se refiere a la corrupción.

El senador estatal Kirk Dillard, republicano y amigo de Obama, llama la atención sobre Antoin "Tony'' Rezko, el urbanizador que dio apoyo financiero a Obama y a Blagojevich. Rezko está esperando sentencia luego de haber sido hallado culpable en junio de haber usado su influencia con el gobierno de Blagojevich para urdir un sistema de sobornos por $7 millones. Obama no fue acusado de haber hecho nada indebido en ese caso.

Rezko y su familia donaron por lo menos $21,457 a Obama y ayudaron a recaudar más de $200,000 adicionales, aunque no para su campaña presidencial. El también asesoró a Obama en su compra de una nueva casa en Chicago y, a nombre de su esposa, compró un lote yermo junto a ella cuando el vendedor quiso salir de ambas propiedades al mismo tiempo. Luego, Rezko vendió a Obama parte de la propiedad.

Obama ha donado las contribuciones de Rezko a agencias caritativas y dijo que fue un error suyo haber trabajado con Rezko en la compra de la casa.

La sombra de Rezko "continuará persiguiéndolo (a Obama) y los problemas de Blagojevich manchan un poco la imagen de Barack'', dijo Dillard. "Creo que le toca ahora al presidente electo mostrar que él es muy distinto a nuestro atribulado gobernador, y recordar a la gente que él subió por un camino diferente que el de Rod''.

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