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Niña cubana en eje de pugna internacional por su custodia

EL PADRE boliviano de la niña Manuela Rodríguez afirma que su ex esposa se llevó a la menor 
ilegalmente a Cuba.
EL PADRE boliviano de la niña Manuela Rodríguez afirma que su ex esposa se llevó a la menor ilegalmente a Cuba. FOTO CORTESIA

Un boliviano que acusa a su ex esposa cubana de haberse llevado a la hija de ambos a La Habana sin su consentimiento anunció que demandará en los tribunales de su país a la aerolínea Cubana de Aviación por transportar ilegalmente a la pequeña, contraviniendo así las leyes de protección al menor y a la familia.

El incidente --que ocurrió hace dos años-- también involucra a los miembros de la embajada cubana en Bolivia y al titular de esa representación diplomática en La Paz, según el testimonio de Manuel Rodríguez Cornejo, padre de Manuela, la niña de 6 años que se ha convertido en el epicentro de una disputa legal que plantea más de una interrogante.

"El vuelo salió de Santa Cruz el 27 de septiembre del 2006 y desde entonces no sé nada de mi hija. Todos los intentos para comunicarme con ella o hacerle saber que la extraño han sido inútiles. La madre impide cualquier contacto, a pesar de que la justicia de mi país me otorgó la tutela y la patria potestad'', declaró Rodríguez desde Washington durante una entrevista telefónica con El Nuevo Herald.

El hombre, un empresario de 59 años que está dedicado al rubro turístico y viaja constantemente entre Bolivia y Estados Unidos, identificó a su ex cónyuge como Ivette Velaz Saba y a su madre como Guadalupe Saba. Según él, ambas idearon un plan bajo el amparo de las autoridades diplomáticas cubanas en Bolivia con el objeto de abandonar el país sin levantar sospechas y sortear la ley boliviana sobre menores de edad, que exige la autorización de un juzgado de familia para el viaje de un niño, incluso si éste va acompañado por uno de sus padres.

Para ello habrían utilizado un vuelo de ayuda y asistencia humanitaria, operado por Cubana de Aviación, de acuerdo con las averiguaciones de Rodríguez.

Los representantes de la aerolínea no estuvieron disponibles para comentar sobre el caso. Sin embargo, una copia de la lista de pasajeros del vuelo 9333, del 27 de septiembre, indica que entre los pasajeros del avión se encontraban --además de Manuelita, la madre y la abuela-- los diplomáticos cubanos Mercedes de Armas García, encargada de Cultura y Prensa, y el consejero de la embajada, Antonio Alonso.

Según Rodríguez, los funcionarios habrían facilitado la salida de Manuelita, evitando que pasara por los controles migratorios en el aeropuerto Viru Viru, en Santa Cruz. "Tengo una serie de evidencias que señalan que la misión diplomática cubana encubrió el secuestro, porque para abordar ese avión debieron conseguir un permiso especial. El apoyo logístico también quedó evidenciado con los registros de las llamadas telefónicas entre mi ex esposa y varios números que corresponden a la embajada cubana, así como de la residencia y el celular del embajador Rafael Dausá'', puntualizó Rodríguez.

El Nuevo Herald no pudo localizar a Dausá para discutir el tema. Pero en una carta del 11 de octubre, el funcionario rechazó tajantemente los cargos y anotó que Rodríguez "pretende, a través de múltiples mentiras y calumnias, politizar un caso que es estrictamente de índole personal y familiar, así como involucrar de manera irresponsable a la embajada de Cuba en sucesos en los cuales no tuvo participación''.

La misiva añade que la salida de Bolivia de la niña fue totalmente legal y que la embajada "se limitó a atender la solicitud de visado realizada por la madre de la menor, trámite necesario para la entrada de Manuela a Cuba en aquel momento, a partir de que aún no se había concluido el proceso de otorgamiento de la ciudadanía cubana a Manuela''.

La pareja se divorció tras siete años de matrimonio. Un juez de familia le otorgó la tutela de la niña al padre debido a la inestabilidad emocional de la mujer. Mientras, en la sede de Bolivia en La Habana la ex esposa denunció a Rodríguez por violencia doméstica y maltrato.

El litigio coincide con recientes alegaciones de profesionales cubanos de la salud que desertaron de sus misiones en el extranjero y que acusan al gobierno de la isla de negarles el permiso de salida a sus hijos, pese a contar con los visados estadounidenses correspondientes.

Al respecto un documento analítico de Human Rights Watch del 2005 concluyó que la autoridades de la isla regularmente rechazan las autorizaciones de salida de los hijos de médicos desertores y sus familiares más cercanos como una forma de castigo y una herramienta de presión para forzar el retorno de los cubanos que viven en otros países con autorizaciones temporales del gobierno, puntualizó el informe.

La situación motivó a la Fundación Nacional Cubano Americana (FNCA) a implementar esfuerzos el pasado noviembre para conseguir el permiso de salida de los menores retenidos en Cuba, mediante una campaña que hace un llamado a quienes sufren en carne propia la separación familiar.

El grupo también planea demandar al gobierno de la isla ante organismos internacionales --como Naciones Unidas y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos-- con la idea de favorecer una solución a este problema.

jcchavez@elnuevoherald.com

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