Últimas Noticias

Reencuentro de hija y padre exiliado, tema de documental

La realizadora cubana Susana Barriga presentó el martes en la Berlinale el cortometraje autobiográfico The Illusion, un trabajo que documenta el reencuentro entre la cineasta y su padre ausente, exiliado catorce años atrás en Londres.

Las imágenes borrosas y desencuadradas predominan a lo largo de los 24 minutos de la cinta, que en ningún momento muestra a los protagonistas, y sitúa el intenso reencuentro entre padre e hija fuera de campo.

Con una aparente grabación con cámara oculta, la directora consigue que las propias palabras, más allá de las imágenes, retraten la personalidad de su progenitor, un hombre desconfiado y asustado por lo que la visita de esta hija perdida le pueda acarrear.

"A él le dije que estaba haciendo un documental y la cámara estaba ahí. El podía verla aunque no le grabé de forma explícita'', explicó Barriga sobre el rodaje de esta cinta, que compite por el premio al mejor corto del festival.

Según afirmó, su intención no es lanzar "ningún tipo de mensaje, y mucho menos político'' pese a que el padre, con sus teorías conspiratorias, esboza un retrato algo paranoico de los exiliados.

"Para mí es mucho más importante la duda que la certeza'', indicó la cineasta, quien espera que The Illusion permita reflexionar sobre la situación de Cuba y de sus exiliados y apreciar que "no hay blanco ni negro'' sino que todo "es muy complejo''.

La realizadora expresa a través de su voz en off las expectativas despertadas por el reencuentro, que se tornarán en amargura cuando su progenitor se muestre más interesado en sospechar de ella como espía del régimen que en retomar la relación paternal.

"Estas imágenes son tan difusas como mis propios recuerdos de ese encuentro. Pero es lo único que me queda de él'', señaló.

El padre, convencido de que la visita espontánea de su hija contribuirá a hacer su vida "aún más imposible'' por la "gente que Fidel Castro'' tiene en Londres, llega incluso a reclamar ver el pasaporte de la directora para cerciorarse de que efectivamente es ella.

La escalera del edificio, el sofá donde se sientan, un periódico que alguien lee en el metro e incluso el pavimento se convierten en los personajes físicos de la cinta, cuyas únicas representaciones humanas son los anónimos viajeros del metro londinense y la sombra difusa del padre, caminando por una calle a oscuras.

El aparentemente caótico montaje final, con intensas y rápidas secuencias de planos, fue una decisión "espontánea'' de Barriga durante el proceso de edición del corto, producido a través de un programa de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños.

Latinoamérica ha estado hasta ahora presente en la sección de Cortos de la Berlinale con la producción paraguaya Karai Norte, de Marcelo Martinessi, y la mexicana Buenas Intenciones, de Ivan Lomelí, ambas fuera de concurso.

  Comentarios