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Coronel de EEUU recomienda ‘olvidar el embargo'

El coronel Glen Alex Crowther.
El coronel Glen Alex Crowther. CORTESIA

Al calor de los debates sobre un posible cambio en la política hacia Cuba, un reconocido oficial estadounidense ha lanzado una propuesta directa a la administración del presidente Barack Obama: hay que olvidarse del embargo si de verdad se quiere incorporar a los cubanos a la familia de naciones democráticas en la región.

"Mantener el status quo es una forma de impedir que se generen reformas en Cuba y continuar fortaleciendo la dictadura. Poner fin al embargo podría tener resultados positivos para cada una de las partes involucradas en el diferendo'', escribió el coronel Glen Alex Crowther, profesor investigador de asuntos de seguridad nacional en el Instituto de Estudios Estratégicos (SSI).

Crowther, quien fungió como consejero principal en asuntos de rehenes para la Embajada en Irak, manifestó sus consideraciones en un artículo titulado Kiss the Embargo Good Bye (Díganle Adiós al embargo), aparecido en el boletín oficial del SSI correspondiente a febrero.

La entidad está adscrita al legendario Colegio de Guerra de Estados Unidos, con sede en Carlisle, Pennsylvania, y sus análisis han tenido históricamente una influencia decisiva en la formulación de estrategias políticas y militares.

En el artículo de cuatro páginas, el militar opinó que mientras las razones para mantener el embargo son cada vez más escasas, existen proporcionalmente "varias buenas razones'' para levantarlo por parte de un país que ya restableció relaciones diplomáticas con China y Vietnam, y está en conversaciones con Corea del Norte.

"La primera [razón] es el costo para el pueblo cubano, y la segunda es que, irónicamente, el embargo es la única excusa que tiene el régimen de Castro para mantener su tiranía. Reforzando el embargo, estamos vigorizando la revolución cubana'', argumentó Crowther. "La tercera razón está en mostrarle al mundo que nosotros estamos dispuestos a intentar un nuevo enfoque para motivar a los cubanos a encaminarse hacia la democracia. La última razón es abrir el mercado cubano a Estados Unidos''.

El SSI invita regularmente a un miembro del claustro a escribir el artículo editorial de su boletín mensual. La publicación aclara que la opinión del autor no refleja necesariamente la posición del Ejército, ni del Departamento de Defensa o el gobierno.

Crowther ha desempeñado importantes misiones al frente de las fuerzas de seguridad de Naciones Unidas en la zona limítrofe de Pan Mun Jom, en la península coreana, así como el Centro Especial de Entrenamiento de Corea del Sur. También cumplió responsabilidades en el Comando Sur, en Panamá y luego en Miami, y fue oficial de Políticas y Planes Estratégicos en el Pentágono.

Es autor de la monografía Requerimientos de Seguridad para la post-transición en Cuba (2007) y el pasado año analizó el panorama de la isla en el artículo Después de Castro, ¿el diluvio?, publicado por el SSI (marzo del 2008).

"Levantar el embargo pudiera enviar una fuerte señal a la comunidad internacional de que Estados Unidos es magnánimo e inclusivo; mantenerlo nos hace lucir mezquinos y vengativos'', expresó Crowther en su más reciente editorial. "Nosotros no podemos convencer a nadie de que Cuba es una amenaza para los Estados Unidos ni demostrar internacionalmente que el mantenimiento de la misma política tendrá un impacto positivo. Levantar el embargo indicaría que estamos listos para intentar algo diferente para llevar la democracia a Cuba''.

El militar concluyó que "lo más importante de todo es que este podría ser el primer paso de un largo proceso para liberar al pueblo cubano e incorporarlo a la familia de naciones del hemisferio occidental''.

Las propuestas de Crowther salen a la luz en momentos de expectativas acerca del nuevo rumbo que podría tomar la política de Washington hacia Cuba.

Durante su campaña electoral, Obama prometió analizar la política estadounidense hacia la isla, y aseveró que procedería a levantar las regulaciones de viajes y remesas de cubanoamericanos --impuestas por el presidente George W. Bush en el 2004. Sin embargo, Obama no se ha pronunciado ni ha dictado ninguna medida sobre Cuba en sus dos meses de mandato.

Mientras, un proyecto legislativo para permitir a los ciudadanos estadounidenses visitar libremente la isla ha sido presentado en la Cámara de Representantes y podría llegar al pleno el próximo mes.

Además, el artículo de Crowther sintoniza con influyentes voces de la política latinoamericana y mundial que han solicitado a la nueva administración estadounidense que flexibilice el embargo hacia la isla.

Los expertos consideran que la avalancha de visitas a Cuba de presidentes latinoamericanos al comenzar el año no es más que el reforzamiento de la señal de concertación regional que surgió en la Cumbre del Grupo de Río, efectuada el pasado diciembre en Brasil con la asistencia del gobernante cubano Raúl Castro.

Las miras de los mandatarios regionales parecen estar en la Cumbre de las Américas, fijada para Trinidad y Tobago en abril, a la que debe asistir el presidente Obama. Las propuestas para "un nuevo clima hemisférico'' podrían incluir un cambio de actitud respecto a Cuba.

En reiteradas ocasiones desde que asumió oficialmente el poder, Raúl Castro ha manifestado su disposición a dialogar incondicionalmente con el presidente Obama.

En una entrevista con el actor Sean Penn, publicada el pasado noviembre, Raúl Castro incluso manifestó que a pesar de las tensiones existentes entre los dos países, militares estadounidenses y cubanos establecieron desde 1994 "una línea de contacto'' que les permite encuentros regulares en la zona de la base naval de Guantánamo.

Castro reveló entonces su percepción de que los representantes del Pentágono suelen ser "más razonables'' que los funcionarios del Departamento de Estado.

En enero, un análisis con nueve recomendaciones del Centro para la Democracia en las Américas (CDA), con sede en Washington, sugirió fomentar un nuevo marco de relaciones bilaterales que llegaba a incluir la cooperación militar, así como la planificación de operativos conjuntos de inteligencia militar entre Cuba y el Departamento de Defensa para enfrentar la delincuencia organizada y el narcotráfico en la región.

Encuestas recientes entre la comunidad cubanoamericana han marcado resultados en las antípodas respecto al embargo y la política de acercamiento hacia el régimen castrista.

Este mes fue divulgado un sondeo del Cuba Democracy Public Advocacy que indicó que el 72 por ciento de los votantes cubanoamericanos favorecen el embargo, y el 58 por ciento dijo respaldar las restricciones a los viajes y las remesas que impuso la administración Bush.

En cambio, una investigación previa del Instituto de Investigaciones de la Opinión Pública de la Universidad Internacional de la Florida (FIU), financiado por la Institución Brookings y el Grupo de Estudios Cubanos, asegura que la mayoría de los cubanoamericanos en Miami-Dade está a favor del levantamiento del embargo y quiere que se restablezcan las relaciones diplomáticas con la isla.

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