Últimas Noticias

Entre bolas y strikes

Dicen que cada cosa tiene su belleza, pero que no todos pueden verla. Los peloteros de Japón y Corea del Sur poseen talento y cumplen en el terreno de juego con los fundamentos de este deporte. Debemos quitarnos el sombrero en señal de respeto hacia estos jugadores.

La final en el Dodger Stadium no llegó ni por casualidad ni por una supuesta ausencia de interés de los rivales. La verdadera razón fue calidad y corazón.

Según reza un viejo axioma beisbolero, "cuando hay un gran pitcheo no hay buen bateo’’.

Lanzar es un arte y tanto los japoneses como los coreanos son artistas de la lomita que dibujan sus envios por la zona deseada.

Ellos dominan los elementos del pitcheo: Control, variedad en cualquier conteo, ubicación hacia las esquinas y la zona baja, inteligencia, concentracion mental y potencia.

Esa excelencia monticular frena la ofensiva contraria, aún más en esta etapa donde se acabó el uso de esteroides.

Los asiáticos no sólo saben lanzar, también batean con propiedad. Poseen tacto, paciencia y algunos de ellos tienen fuerza en sus múñecas.

A la ofensiva aprovechan los espacios que regala el rival y cada bateador cumple su tarea en función de ayudar a su equipo.

Emplean tres pasos en este proceso: Primero buscan embasarse, luego adelantan al corredor y por último chocan con la bola en busca del batazo oportuno para remolcar la carrera.

Al ser corredores rápidos y bateadores de tacto, utilizan con éxito las jugadas de bateo y corrido. Este juego ofensivo lleva carreras hacia el plato para ganar partidos.

Pero no sólo son artistas del montículo, bateadores de contacto y jugadores rápidos, también tienen una defensa impecable, brazos fuertes y con tiros precisos a las bases.

Este deporte es 85% mental y el otro 15% físico. En una ocasión le preguntaron a Lou Gehrig la razón por la que jugaba fuerte todas las noches y respondió: "Cada noche hay un niño que me ve jugar y por el respeto que me merece yo realizó mi mejor esfuerzo’’.

Los asiáticos poseen confianza en sus aptitudes y entregan el alma en el terreno. Las palabras de Gehrig tienen espacio en sus mentes.

Todos estos elementos representan jugar un excelente béisbol. ¿Por qué entonces tantas justificaciones a la victoria de Japón?

Por favor, ellos merecen el reconocimiento de todos.

  Comentarios