Últimas Noticias

Entre bolas y strikes

El béisbol cubano está herido por sus propios errores, no por ausencia de talento. El talento natural sobra para regalarle al mundo.

La rica historia del béisbol cubano no comenzó en 1961 con las Series Nacionales. Sus éxitos, tanto a nivel amateur como profesional, se iniciaron a principios del Siglo XIX.

A nivel amateur arrancó en la Serie Mundial de 1939 en el Estadio La Tropical de La Habana, en el béisbol de Estados Unidos se fortaleció a partir de 1911 cuando Rafael Almeida y Armando Marsans debutaron con los Rojos de Cincinnati dando inicio a la invasión de cubanos a las Grandes Ligas, a la vez de otra invasión a las Ligas Negras, sin olvidar que fueron los Reyes en la primera etapa de las Series del Caribe con siete títulos en 12 actuaciones.

Esa historia no fue obra de la casualidad. Quienes conocen el talento de sus peloteros, saben que las últimas derrotas no representan el final de Cuba como potencia.

Debemos reconocer que el béisbol ha crecido cualitativamente a nivel internacional y que la pelota cubana ha decaído en base a etapas pasadas. Pero las razones de esta caída no tienen que ver a que sus rivales sean superiores a décadas atrás, lo que hablamos aquí es del deterioro del pitcheo, del estancamiento del pelotero y del estilo de juego diferente en busca de la victoria. Mencionemos seis de los errores que necesitan solución, sin ser los únicos.

♦ No permitir que los jugadores desarrollen sus aptitudes al ciento por ciento.

♦ Estancamiento en el desarrollo técnico y científico.

♦ Ausencia de fogueo frente a los mejores peloteros profesionales. Fogueo, fogueo y más fogueo desarrolla la potencialidad de los atletas.

♦ Escasos recursos técnicos y materiales para el desarrollo del béisbol.

♦ Defectos a la ofensiva como impaciencia y poca selectividad. La escasa confrontación ante los mejores lanzadores traen estos problemas. No es lo mismo medirse a los pitchers de los Pericos de Puebla que hacerlo con frecuencia a los lanzadores de Grandes Ligas y de Japón.♦ Pitcheo deficiente. No hay especialistas en relevos ni cerradores al estilo de la pelota moderna, predominan los lanzadores que no dominan la zona de strike, las esquinas y la zona baja, falta de concentración mental y ausencia de luminarias de la lomita al estilo de cualquier época pasada, cuando Cuba fue una tierra de maestros del arte de lanzar. Pitcheo, pitcheo y más pitcheo, es la principal carta de triunfo en cualquier béisbol.

La potencialidad de Cuba es enorme, pero dar los pasos correctos no está en mis manos y las ideas que tenemos para desarrollar nuestro béisbol tampoco se encuentran limitadas a un artículo de 50 líneas.

  Comentarios