Últimas Noticias

La Habana reacciona a desafío de muestra de arte

Artista cubana Tania Bruguera.
Artista cubana Tania Bruguera. Cortesía

En una rápida reacción el martes a un audaz llamado a la libertad que hicieron participantes en una performance pública en la Bienal de La Habana, el gobierno de la isla calificó de ‘‘disidentes'' y "personas al servicio de la maquinaria propagandística anticubana'' a los que protestaron.

La reacción se expresó en una declaración del Comité Organizador de la X Bienal de La Habana, que acusó a los que usaron la oportunidad de hablar un minuto en el podio para protestar por la falta de libertad en la isla para "aprovecharse'' de la performance de la artista Tania Bruguera el lunes.

Pero Bruguera, que protagonizó la performance más audaz que la ciudad ha visto en varias décadas, se considera sólo una artista conceptual.

"Yo estoy bien. No quiero crear una mitología innecesaria'', dijo el martes desde su casa en La Habana, un día después que las asombrosas imágenes de cubanos pidiendo libertad a gritos se cargaron en YouTube, generando miles de visitas y comentarios en internet.

"Lo que yo estaba haciendo'', dijo Bruguera, "era dar mi espacio a otros''.

La bienal es patrocinada por el Ministerio de Cultura. Bruguera dijo que su performance estaba en el programa oficial de actividades.

Bruguera montó un podio frente a una cortina color ocre con un micrófono en el Centro Wifredo Lam, un espacio oficial de exhibición. Dos actores en uniforme del Ministerio del Interior, que controla todas las actividades policiales de la isla, estaban en el podio con una paloma blanca.

Cuando Bruguera invitó a la gente en la audiencia --el salón estaba repleto-- a tomar el micrófono y decir durante un minuto lo que quisieran, tanto cubanos como extranjeros protestaron por la falta de libertad de expresión en la isla.

Mientras hablaban, los actores les colocaban la paloma blanca en los hombros, una referencia burlona al histórico discurso de Fidel Castro el 8 de enero de 1959, cuando una paloma blanca se le posó en el hombro, lo que muchos consideraron un reconocimiento divino.

Pero la paloma no fue la única burla a Castro.

Un hombre con una capucha negra se acercó al micrófono, se la levantó ligeramente, lo que reveló una rala barba canosa, e imitando la voz de Fidel Castro dijo: "Creo que hay que prohibir esto''.

Los presentes lo abuchearon, pero a cada petición de más libertades la audiencia respondió con aplausos y gritos de aprobación. La conmoción podía escucharse en la calle, donde había altoparlantes, y muchos de los que pasaban entraron al lugar y aplaudieron.

Bruguera, cuyo padre, ya fallecido, fue un alto funcionario cubano, dijo que no tenía idea de cómo los presentes --una mezcla de cubanos, visitantes y artistas extranjeros, curadores y coleccionistas internacionales-- reaccionarían a la oferta de hablar por el micrófono.

"La gente subió, pero pudieran no haber hecho nada y la performance habría sido el vacío'', dijo Bruguera. "Nunca pensé que tanta gente hiciera eso, que la gente se expresara como lo hizo. No conozco a los que hablaron''.

Y agregó: "En realidad, estaba fuera de mis manos, y me parece bien''.

Bruguera dijo que la performance terminó cuando agradeció a los participantes, no cuando un técnico desactivó el sistema de audio, informó una entidad noticiosa.

"Desactivaron el sistema de audio porque se había acabado [la performance]. Había programada otra después de la mía'', dijo.

La performance fue una de una serie de trabajos que Bruguera ha titulado El susurro de Tatlin, por el artista y arquitecto ruso Vladimir Tatlin, famoso por sus intentos de construir un edificio monstruosamente alto.

En enero, como parte de la serie, Bruguera protagonizó otra audaz performance en el Tate Modern de Londres.

La policía montada entró al museo y enfrentó a atónitos presentes, dándoles la vuelta en sus caballos para acorralarlos y controlar sus movimientos. Bruguera estaba entre los asistentes, observando.

"La gente llegó a todo tipo de conclusiones, que era una amenaza de bomba'', dijo Bruguera, que es profesora de la Universidad de Chicago y tiene una visa de trabajo en Estados Unidos obtenida antes que los intercambios culturales fueran reducidos durante el gobierno de George Bush.

Bruguera también protagonizó otra desconcertante performance el diciembre pasado durante Art Basel en Miami Beach en la Fundación de Arte Cisneros Fontanals (CIFO).

Varios invitados destacados a Basel fueron llevados al azar a un salón lleno de imágenes históricas de muertos y un guardia del museo los interrogó sobre "por qué tanta gente quiere asesinar al presidente Barack Obama''.

Bruguera dijo que realizó la performance porque le pareció inusual que la gente estuviera hablando de esa posibilidad.

"Soy una artista que no hace sentir cómoda a la gente'', dijo Bruguera. "Soy una artista que trata de hacer lo imposible. Ese es mi trabajo y así es como llevo mi vida personal''.

Artículos relacionados el Nuevo Herald

  Comentarios