Últimas Noticias

Vale la pena intentarlo

El presidente Barack Obama pestañeó.

Fidel Castro reflexionó.

Y Mel Martínez parecería haber recuperado su encanto moderado.

Obama anunció la apertura de los viajes familiares a Cuba sin extraer una sola concesión del gobierno cubano, como la liberación de los presos políticos. Los representantes de la línea dura al estilo de la Guerra Fría dicen que Obama cedió ante unos hermanos Castro urgidos de dinero.

Pero fue más una señal de asentimiento hacia la Fundación Nacional Cubano Americana. Obama simplemente cumplió con la promesa que hizo el año pasado durante un evento de la FNCA: más viajes familiares, que la administración Bush limitó en el 2004 a uno cada tres años.

En cuanto al embargo de Estados Unidos, éste se mantiene.

"El Presidente es muy claro en que estamos sacando a Estados Unidos del negocio de regular las relaciones entre las familias cubanas'', dijo el lunes Dan Restrepo, asesor de Obama en asuntos latinoamericanos, durante una conferencia de prensa bilingüe. "El gobierno cubano debería salirse del negocio de regular las relaciones entre las familias cubanas. Debería dejar de cobrar las tarifas usureras que impone en estas remesas. El llamado es muy claro''.

Sí, bien, pero Fifo podría tener otros planes. En una de sus "reflexiones'', Fidel Castro le dio a Obama una palmadita en la espalda, y recurrió también a la cuestión racial para criticar la nueva política, argumentando que nada será suficiente salvo el levantamiento del embargo.

"Ahora solo falta que Obama persuada (...) a todos los presidentes latinoamericanos que el bloqueo es inofensivo'', escribió Castro, utilizando una vez más al embargo como el chivo expiatorio geopolítico para justificar sus 50 años de fracasos económicos.

Cuba "no extenderá jamás sus manos pidiendo limosnas'', afirmó. "Seguirá adelante con la frente en alto (...) haya o no Cumbres de las Américas, presida o no Obama los Estados Unidos, un hombre o una mujer, un ciudadano blanco o un ciudadano negro''.

Claramente, la presidencia de Obama representa un reto para la gerontocracia blanca gobernante en Cuba, en la medida en que enfrenta a una nueva generación multirracial hambrienta de derechos.

Obama, en su típica manera comedida, dio un primer paso estratégico. No es el vamos-por-todo que quieren algunos republicanos y demócratas que promueven el fin del embargo comercial de Estados Unidos. Eso es bueno porque permitirle a Cuba comprar a crédito tiene el potencial de terminar embaucando al contribuyente estadounidense si Cuba no paga. Tampoco abre Cuba al turista estadounidense que suspira por un tour de mojitos y habanos, al menos no todavía.

Pero habrá mucho dinero que irá hacia Cuba, lo que puede llevar a una sociedad civil fortalecida que presione por el cambio, o convertirse en otro callejón sin salida histórico que sólo enriquezca al clan de los Castro.

Para mí, vale la pena el intento después de cinco años de "amor duro''. Permitir el libre flujo de remesas a la familia extendida ayudará a miles de cubanos a reparar las casas destrozadas por los huracanes del verano pasado y medio siglo de estancamiento comunista de arriba a abajo. Agregue ayuda humanitaria de organizaciones sin fines de lucro y grupos religiosos que vaya directamente al pueblo cubano y veremos si el régimen se siente amenazado.

Martínez teme que los incentivos de "vuele en cualquier momento y envíe tanto como quiera'' apuntalarán a la única dictadura del hemisferio con dólares estadounidenses durante esta recesión económica global. "En última instancia se convierte en una gran fuente de dinero para el régimen'', dijo.

Sin embargo, el senador por Florida respalda la apertura de los viajes a la familia extendida como primos y tías, como los que todavía tiene en Cuba. Es una diferencia matizada y pragmática respecto a sus declaraciones públicas anteriores, en las que exigía concesiones de Cuba antes de flexibilizar las reglas.

La decisión de Obama de irse por el medio parece ser la más republicana de las ideas: saca al gobierno del camino y promueve los valores familiares. Se necesitó un demócrata para que alguien fuera tan blandamente audaz, lo que seguramente atemoriza a Fifo.

  Comentarios