Últimas Noticias

Fidel Castro frena a Obama

Raúl Castro conversa con Chávez durante una conferencia de prensa en el marco de la Cumbre del ALBA, en Caracas.
Raúl Castro conversa con Chávez durante una conferencia de prensa en el marco de la Cumbre del ALBA, en Caracas. AP

El ex gobernante cubano Fidel Castro dio el miércoles un portazo a las expectativas de diálogo con Estados Unidos con una enfática rectificación al presidente Barack Obama sobre los recientes ofrecimientos de Cuba para discutir abiertamente las diferencias bilaterales.

Y aprovechó para enviar un claro mensaje a los cubanos que envían dinero a sus familiares en la isla: no se eliminará el cargo de 20 por ciento a las remesas mientras exista el embargo.

En su tercer artículo consecutivo sobre la V Cumbre de las Américas de Trinidad y Tobago en los últimos cuatro días, el líder retirado dijo que Obama "interpretó mal'' las declaraciones del mandatario Raúl Castro en un foro alternativo en Venezuela, donde aseguró que estaba dispuesto a ‘‘discutirlo todo'' con el gobierno estadounidense.

"Al afirmar el presidente de Cuba que está dispuesto a discutir cualquier tema con el presidente de Estados Unidos, expresa que no teme abordar cualquier tipo de asunto. Es una muestra de valentía y confianza en los principios de la Revolución'', manifestó Fidel Castro en la reflexión, publicada el martes por la noche en la página electrónica Cubadebate y reproducida el miércoles por todos los medios oficiales del país.

Un cuarto artículo sobre el cónclave continental se publicó el miércoles por la noche bajo el título de "La Cumbre y la mentira'', con reforzadas críticas a Obama y una nueva advertencia: ‘‘No hemos solicitado la democracia capitalista en la que usted se formó y en la cual sinceramente y con todo derecho cree''.

En el artículo fechado la noche del martes con el título de "Obama y el bloqueo'', Fidel Castro se refirió a las declaraciones de su hermano en la Cumbre de la Alternativa Bolivariana de las Américas (ALBA), efectuada la pasada semana en Venezuela, en las que aseveró que Cuba le había enviado mensajes públicos y privados a Washington con la invitación a discutir los más polémicos temas, incluyendo "derechos humanos, libertad de prensa, presos políticos, todo lo que quieran discutir''.

Incluso Raúl Castro reiteró la posibilidad de un canje de los disidentes condenados a largas sentencias en el 2003 si Estados Unidos accedía liberar a los cinco cubanos condenados por espionaje por un tribunal de Miami en el 2001.

"Nadie debe asombrarse de que hablara de indultar a los sancionados en marzo de 2003 y enviarlos todos a Estados Unidos, si ese país estuviera dispuesto a liberar a los cinco héroes antiterroristas cubanos. Aquellos, como ya ocurrió con los mercenarios de Girón, están al servicio de una potencia extranjera que amenaza y bloquea a nuestra patria'', escribió Fidel Castro.

Durante el pasado fin de semana en Puerto España, Obama calificó de avance las palabras de Raúl Castro y propuso que Cuba comenzara la "nueva etapa'' de entendimiento mutuo con la liberación de los presos políticos y la reducción de los impuestos estatales sobre las remesas familiares.

En sus agrias disertaciones sobre la Cumbre hemisférica, Castro pasó por alto anteriores elogios al presidente estadounidense y dijo que se había comportado con "autosuficiencia'' y ‘‘superficialidad'' durante sus declaraciones al término del evento. En esa ocasión Obama defendió el mantenimiento del embargo en contraste con sus opiniones expresadas en el 2004, cuando aún era candidato al Senado.

Después del correctivo a la "malinterpretación'' de Obama sobre el diálogo propuesto por Raúl, Fidel Castro también arremetió contra la sugerencia de eliminar los altos gravámenes sobre los envíos de dólares a la isla.

"Si son dólares, con más razón debemos hacerlo, porque es la moneda del Estado que nos bloquea. No todos los cubanos tienen familiares en el exterior que envíen remesas. Redistribuir una parte relativamente pequeña en beneficio de los más necesitados de alimentos, medicamentos y otros bienes es absolutamente justo'', señaló el ex gobernante, que anunció su retiro del poder en febrero del 2008 a causa de su enfermedad.

A raíz de las restricciones de remesas y viajes a Cuba que fueron impuestas por el presidente George Bush en junio del 2004, Cuba decretó un aumento del 20 por ciento como gravamen a los envíos de dólares desde el exterior. El dólar fue retirado de la circulación para imponer el peso convertible (CUC), que se cotiza a uno por $1.20.

"La formulación de que Cuba impone un ‘enorme recargo' y ‘obtiene enormes ganancias' es un intento de sus consejeros para sembrar cizaña y dividir a los cubanos'', afirmó Castro. "Todos los países cobran determinadas cifras por las transferencias de divisas''.

Tras el levantamiento a los envíos de remesas desde Estados Unidos emergieron reclamos y expectativas en la comunidad cubana sobre una posible reducción de los recargos que se imponen a las transacciones en dólares. Se calcula que la liberación de las restricciones significaría un incremento de hasta $1,200 millones anuales en las arcas del Estado cubano.

La decisión final sobre el recargo impositivo corresponde en última instancia al Consejo de Ministros, pero la opinión de Fidel Castro anula prácticamente cualquier cambio inmediato sobre el asunto.

La reflexión revela también que Fidel Castro conoció con suficiente antelación el documento final de la Cumbre de las Américas.

"Entre el documento que nos llegó como proyecto para ser sometido por los anfitriones de la Cumbre y el que en definitiva se publicó había diferencias'', acotó Castro, que prometió a sus lectores "más noticias'' sobre lo ocurrido a puertas cerradas en Trinidad y Tobago.

"Dije hace unos días que todo lo que cada cual dijera o hiciera en la Cumbre se conocería'', agregó.

Todo indica que las noticias desconocidas por el público que Castro pretende sacar a la luz se las proporcionó, de primera mano, el presidente Daniel Ortega, quien voló directamente desde Puerto España a La Habana para entrevistarse con su veterano mentor ideológico.

Según un despacho de la estatal Agencia de Información Nacional (AIN), Fidel Castro conversó el martes durante casi cuatro horas con Ortega y su esposa Rosario Murillo acerca del "desarrollo, los incidentes y los resultados de la Cumbre. No se reportó la presencia de Raúl Castro en ese encuentro.

Precisamente Ortega compareció la noche del miércoles en el espacio televisivo Mesa Redonda para ofrecer sus valoraciones sobre la Cumbre de Trinidad y Tobago, calificándola de "reunión censurada'' y manipulada por Estados Unidos y la OEA.

Casi simultáneamente Cubadebate publicó la nueva reflexión de Castro con los testimonios proporcionados por Ortega durante la charla sostenida entre ambos.

La Mesa Redonda excedió en casi 15 minutos su horario habitual. En el estudio se encontraban el canciller Bruno Rodríguez Parrilla; Rodrigo Malmierca, ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, y Ricardo Cabrisas, vicepresidente del Consejo de Ministros.

La intervención inicial de Ortega se prolongó ininterrumpidamente durante una hora y 15 minutos.

Ortega anticipó ante las cámaras un argumento repetido en el artículo de Castro: no hubo tal consenso sobre el documento final de la Cumbre, como afirmó el primer ministro de Trinidad y Tobago, Patrick Manning.

No faltaron en el programa televisivo los ataques contra Obama, a quien el líder sandinista llamó "jefe del Imperio'' y mentiroso respecto a sus posiciones cambiantes sobre Cuba.

Agregó que "si alguien está atrapado en el pasado es el presidente estadounidense'' y les restó valor a las medidas liberalizadoras de viajes y remesas a Cuba, anunciadas por la Casa Blanca el 13 de marzo.

"Las concesiones que aprobó [el presidente Jimmy] Carter hace 30 años son mucho mayores que las que aprobó ahora Obama'', dijo Ortega. "Esto no es más que una guerra mediática para hacernos creer que el imperio [EEUU] es generoso al permitir que los cubanos viajen y puedan enviar remesas (...) Nos quieren vender esto como un cambio''.

Y sentenció: "Lo que queda claro en esta Cumbre es que Estados Unidos no ha cambiado''.

Artículos relacionados el Nuevo Herald

  Comentarios