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El cumpleaños 98 de Conrado Marrero

CONRADO MARRERO (izquierda) junto a Sandalio Consuegra, Roberto Ortiz y Rogelio 
‘‘Limonar'' Martínez con el uniforme de los Senadores de Washington, en la Liga Americana.
CONRADO MARRERO (izquierda) junto a Sandalio Consuegra, Roberto Ortiz y Rogelio ‘‘Limonar'' Martínez con el uniforme de los Senadores de Washington, en la Liga Americana.

Suma casi un siglo de vida. Una vida dedicada al béisbol, un deporte en el que escribió páginas de gloria con su maestría monticular.

Conrado Marrero triunfó y alcanzó la fama. El se ganó un puesto en la historia.

Le llamaron "El Guajiro de Laberinto'' y "El Premier’’. Hablar de Marrero es abrir la página más selecta de la Unión Atlética Amateur, una historia que no puede ser escrita sin ubicar su nombre en un lugar especial.

Nació un día como ayer, el 25 de abril de 1911 en la Finca Laberinto del municipio villaclareño de Sagua La Grande.

Desde joven se entregó a las duras faenas del campo. Según sus palabras, aprovechaba los momentos que los bueyes pastaban para tirarle naranjas agrias hacia un objetivo para calentar el brazo y perfeccionar el control. "Yo era un guajirito que soñaba con ser un buen pitcher. Las naranjas las buscaba tiernas para así tener pelotas nuevas’’, dijo Marrero en una ocasión.

Sus dos principales virtudes fueron inteligencia y control. Ubicaba la bola donde deseaba.

Se inició en las filas del amateurismo en 1938 con la Casa Stany, que luego cambió su nombre por Cienfuegos Sports Club.

El 22 de junio de 1941 vence 2-0 al trabuco del Central Hershey que tenía a luminarias como Antonio "Quilla'' Valdés, Andrés Fleitas, Jorge Santa Cruz, Enrique del Sol, ‘‘Fusil’’ González, José "Cheo’’ Nápoles y Pedro Echevarría.

Marrero se reafirma como la máxima estrella del montículo dentro de un grupo selecto de lanzadores como

Julio "Jiquí'' Moreno, Sandalio "Potrerillo’’ Consuegra, Pedro "Natilla’’ Jiménez, Isidoro León, Daniel Parra, Rogelio "Limonar’’ Martínez, Antonio Estrella y Antonio ‘‘Lindo'' Suárez.

Guía el título del Cienfuegos en esta misma campaña (1941) y conquista la corona de pitcheo con 18 victorias y dos reveses.

Su debut en los campeonatos mundiales fue en 1939 en el estadio La Tropical, en la ciudad de La Habana. Este fue el comienzo de una larga historia de triunfos cubanos en estos torneos.

También participó en las Series de 1940 (Habana), 1941 (Habana), 1942 (Habana) y 1944 (Caracas). En 1940 fue elegido el Jugador Más Valioso.

Uno de los momentos grandes en la carrera amateur de Marrero se produjo el 4 de otubre de 1942 en La Tropical, cuando superó al venezolano Daniel "Chino’’ Canónico para vengar el revés de Cuba ante los venezolanos y el propio Canónico en la Serie Mundial de 1941.

Fue el primer pitcher cubano en derrotar a un equipo de Estados Unidos en la historia de las Series Mundiales, cuando en 1939 en La Habana los antillanos vencieron 13-3 a los norteños.

Cuando decidió subir al profesionalismo lo hizo a una edad cercana al retiro de la mayoría de los peloteros, a los 35 años.

Fue la primera figura del pitcheo con el equipo Havana Cubans en la Liga Internacional de la Florida, entre 1947 y 1949.

Marrero tiró para 1.62 de efectividad, con 24 lechadas propinadas y 70 victorias, siendo el líder de todos los tiempos en estos tres renglones en la Liga Internacional.

Fue el segundo en juegos lanzados (110), juegos completos (78), entradas (793) y ponches (586), además de ser el tercero en promedio de ganados y perdidos (.737, 70-25).

El "Guajiro de Laberinto’’ tiró un juego de cero hit cero carrera frente a Tampa, el 12 de julio de 1947.

En 1955, a la edad de 44 años, debutó con los Cubans Sugar Kings, equipo donde militó hasta 1957. Ganó 10 y perdió cuatro (.714) con 2.89 de efectividad en 34 juegos.

En Cuba vistió los uniformes del Almendares y Oriente (Federación Nacional). Brilló en México, y a la edad en que muchos jugadores terminan sus carreras, Marrero debutó en el béisbol de Grandes Ligas. Tenía 39 años cuando se inició con los Senadores de Washington en la temporada de 1950.

En 1951, Marrero con 40 años, fue elegido por el mánager de los Yankees Casey Stengel para integrar el equipo de la Liga Americana para el Juego de Estrellas, junto a luminarias como Ted Williams, el cubano Orestes Miñoso, Yogi Berra, Bob Feller y el venezolano Alfonso "Chico'' Carrasquel, entre otros.

Junto a Marrero, estuvieron otros cuatro pitchers cubanos con los Senadores: Sandalio Consuegra, Julio Moreno, Rogelio Martínez y Carlos Pascual.

A pesar de su edad, sumó 39 victorias y tiró para 3.67 de efectividad en el mejor campeonato del mundo, superando a los mejores equipos de la Liga Americana, entre ellos los Yankees de Nueva York que tenían en sus filas a estrellas como Mickey Mantle, Yogi Berra, Billy Martin, Phil Rizutto, Johnny Mize y Joe DiMaggio en su temporada de novato.

También venció por lechada 3-0 a los Medias Rojas de Boston el 27 de septiembre de 1950, al dejarlos en seis imparables y dominando en cuatro turnos a uno de los grandes bateadores de todos los tiempos, Ted Williams.

El propio Williams declaró sobre Marrero: "Nunca he visto a un pitcher de su edad y característica, triunfar en Grandes Ligas como lo hace el cubano’’.

Marrero lanzó cuatro juegos de cero hit cero carrera, tres de ellos en la Unión Atlética Amateur y el cuarto en la Liga Internacional.

Sus víctimas fueron Universidad de la Habana, Vedado Tennis, Miramar y Tampa.

Participó con el Almendares en las Series del Caribe de 1950 en San Juan, Puerto Rico, en 1954 (San Juan), Caracas (1955) y por último en La Habana (1957) con los Tigres de Marianao.

Durante su ilustre carrera como lanzador amateur y profesional sumó 344 victorias y 173 derrotas, con 95 lechadas.

En el amateurismo mantiene la mejor marca de la historia con 128 triunfos y 41 reveses con 40 lechadas, en Series Mundiales ganó 11 y perdió cinco con cuatro partidos de nueve ceros, en México 24-10 (.706), en Ligas Menores 80-29 (.734), en Grandes Ligas 39-40 con siete blanqueadas, en el profesionalismo cubano 69-46 (10 lechadas (.600) y dos triunfos con dos derrotas en Series del Caribe.

Después de su retiro y con el mismo entusiasmo que lo caracterizó en sus días de esplendor, el "Premier’’ transmitió su experiencia a centenares de lanzadores.

En su cumpleaños 98, felicidades a esa gloria del béisbol cubano.

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