Últimas Noticias

18 presos cubanos han muerto en lo que va de año

Un oficial cubano abre una celda en la prisión para mujeres de Occidente, en Cuba, en esta fotografía del 2004.
Un oficial cubano abre una celda en la prisión para mujeres de Occidente, en Cuba, en esta fotografía del 2004. Getty Images

Al menos 18 muertes de prisioneros comunes --10 de ellas por suicidio-- han ocurrido en las cárceles cubanas en lo que va de año, según reportes de familiares de las víctimas y activistas de derechos humanos desde la isla.

La información recopilada por El Nuevo Herald indica que las principales causas de los fallecimientos fueron ataques cardiacos, ahorcamiento y suicidio por exceso de sicofármacos, en la mayoría de los casos vinculados a la negligencia de las autoridades penitenciarias. Los reportes obtenidos abarcan de enero a abril de este año.

Aunque el gobierno cubano no ofrece estadísticas sobre las muertes ocurridas en sus prisiones, grupos de derechos humanos y miembros de la oposición interna compilan datos proporcionados por familiares de los reos y presos políticos, con la contribución adicional de los periodistas independientes dentro de la isla.

Aunque es información fragmentada e incompleta, los reportes evidencian un crecimiento desproporcionado de las muertes en prisión por desidia de los guardianes, suicidios y violencia tras las rejas.

Extraoficialmente, durante el 2008 hubo 42 muertes en las cárceles cubanas, 23 de ellas por falta de cuidados médicos y 11 por suicidio.

Sin embargo, representantes de la disidencia y organismos internacionales de derechos humanos consideran que pudieran llegar a entre 50 y 100 debido a que no se reciben reportes de todas las prisiones y sólo se divulgan los casos que se conocen de manera indirecta.

"Este es nuestro holocausto silencioso'', afirmó Elizardo Sánchez, presidente de la ilegal Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN). "El gobierno cubano se desentiende de este asunto, incumple con su obligación de proteger a todos los reclusos y, más allá de las justificaciones, estamos en presencia de personas bajo custodia gubernamental (...) El único responsable de estas muertes evitables es el gobierno de Cuba''.

Además, el Consejo de Relatores de Derechos Humanos de Cuba, liderado por el abogado disidente Juan Carlos Leyva, emitió el pasado mes un informe alertando que "continúan los alarmantes fallecimientos de personas jóvenes dentro de las prisiones''. El texto afirma que también hay muchos presos cuyo estado de salud se ha agravado como resultado de las torturas y malos tratos que reciben de sus carceleros.

Sánchez mencionó que hay varias prisiones para enfermos de sida en las que prevalecen condiciones degradantes de internamiento, con un tratamiento médico mínimo, lo que precipita la muerte de los reclusos.

Entre los incidentes registrados en las cárceles en los primeros meses del 2009 figuran:

* El 9 de enero se conoció el fallecimiento de Jorge Estrada Torres, condenado a 29 años por asesinato. Estrada murió de un infarto en la prisión provincial de Ariza, Cienfuegos, después de quejarse durante un mes de dolores abdominales, sin recibir atención médica, según el preso político Marcelo Cano, de la Causa de los 75. En ese centro murieron 16 reclusos durante el 2008.

* Yunieski Garrido, enfermo de sida, falleció de un paro cardíaco el 2 de febrero en el hospital provincial de Santa Clara. Garrido, condenado a 14 años por robo con fuerza, reclamó durante varios días que lo llevaran a un hospital porque en la enfermería del penal no había recursos suficientes. Tuvieron que llevarlo de urgencia y falleció al llegar al hospital.

* El 28 de febrero Arístides Martínez Zamora se ahorcó en la Prisión de Aguadores, Santiago de Cuba. Fue arrestado por "peligrosidad predelictiva'' y condenado a tres años de trabajo correccional. Padecía de trastornos nerviosos y en los días previos a su muerte no recibió atención ni medicamentos, aunque ya había tratado de suicidarse anteriormente.

* En un frustrado intento de fuga el 31 de marzo fueron ametrallados por custodios los reclusos Diosdado García y Alexander Reyes en la prisión provincial de Las Tunas. Ambos fueron hospitalizados de urgencia, por lo menos uno en estado grave, según reportes de los prisioneros políticos José Daniel Ferrer y Alfredo Domínguez.

Las denuncias de muertes de reos comunes y maltratos en las prisiones cubanas salen a la luz en momentos en que el gobierno de Raúl Castro se prepara para recibir la visita del jurista austríaco Manfred Nowak, relator especial de Naciones Unidas sobre la Tortura y otros tratos crueles y degradantes. La invitación fue anunciada en enero por el entonces canciller cubano Felipe Pérez Roque, destituido semanas después por "comportamiento indigno'' y remplazado en el cargo por Bruno Rodríguez Parrilla.

Un representante de la oficina de Nowak en Ginebra, Suiza, confirmó a El Nuevo Herald que la invitación está en pie y que la visita será este año, aunque no se ha precisado una fecha. Nowak tiene programado visitar la isla durante una semana.

"Hemos recibido una carta de la misión permanente [de Cuba en Ginebra] indicando que la visita puede tener lugar en el 2009'', señaló Claudia de la Fuente, asistente de Nowak. La funcionaria no precisó la fecha ni el firmante de la misiva.

La anunciada visita del relator ha despertado amplias expectativas entre la disidencia y otros sectores críticos del régimen cubano en materia de derechos humanos, después que Nowak declarara que quiere visitar "todo tipo de cárceles y presos en Cuba'' y que lo hará "sin aviso previo''.

En Cuba hay unas 200 instituciones penitenciarias, entre ellas 50 prisiones de alta seguridad y varios asentamientos y granjas de reeducación. La población penal se calcula entre 70,000 y 80,000 personas, más del 60 por ciento de la raza negra.

Sin embargo, el gobierno cubano ha rechazado reiteradamente el escrutinio de sus cárceles por parte de organismos independientes como la Cruz Roja Internacional.

"Cuba sigue siendo la excepción en el hemisferio como el único país que no permite el acceso a sus cárceles al comité de la Cruz Roja Internacional, por eso nos ha sorprendido gratamente el anuncio de la visita del relator Nowak'', dijo José Miguel Vivanco, director ejecutivo de Human Rights Watch (HRW) para las Américas. "Las prisiones cubanas son hasta hoy un reducto impenetrable''.

No obstante, Vivanco opinó que "conociendo el récord [sic.] del gobierno cubano, es recomendable mantener una cuota de escepticismo'' sobre la misión de Nowak, a quien le deseó "una visita fructífera''.

Las estrategias en torno a la visita de Nowak están a la vista y ya el gobernante retirado Fidel Castro deslizó tácitamente su posición en un artículo del 23 de abril. "El gobierno de Cuba (...) nunca practicó la tortura, es algo reconocido por el mundo'', aseveró en una de sus ‘‘Reflexiones'' titulada Poncio Pilatos se lavó las manos.

Desde comienzos de año las autoridades cubanas comenzaron a pintar y acondicionar varias prisiones y los reos han recibido artículos como colchonetas de goma, almohadas y toallas.

También se ha puesto en vigor un plan conocido como Tarea Confianza, que permite a algunos prisioneros acogerse a un régimen de destacamentos de trabajo en la construcción. Los beneficiados pueden recibir un pase especial para visitar a sus familias.

Mientras, las organizaciones de derechos humanos se alistan para ofrecer documentación y testimonios al relator de Naciones Unidas.

"Nuestra organización [CCDHRN] tiene ya localizadas unas 20 personas que están dispuestas a testimoniar ante el señor Nowak'', manifestó Sánchez. "Hasta ahora, lo más común no es la tortura física, sino los malos tratos o tratos degradantes y formas de tortura sicológica, sin incluir la brutalidad policial que se practica en unas 200 estaciones de policía a nivel nacional''.

Artículos relacionados el Nuevo Herald

  Comentarios