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En vilo el congreso de comunistas cubanos

AP

El VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), inicialmente anunciado para celebrarse durante el segundo semestre del año, pudiera quedar postergado en virtud de las dificultades económicas y el aumento de la inconformidad popular que encara la dirigencia del país.

Fuentes consultadas dentro de Cuba --entre ellas varios militantes comunistas-- coincidieron en señalar como poco probable que el cónclave partidista pueda realizarse en los meses finales del 2009, como informó el pasado año el gobernante Raúl Castro, quien ostenta el cargo de segundo secretario del Comité Central del PCC.

"Ha pasado mucho tiempo desde que se anunció el Congreso, pero en las reuniones del núcleo [del PCC] no se habla nada de eso'', dijo un veterano miembro partidista que pidió el anonimato. ‘‘Creo que no queda tiempo para hacer un evento de este tipo en medio de todos los problemas que tenemos ahora encima''.

Durante un pleno especial efectuado el 28 de abril del 2008, Raúl Castro manifestó que el VI Congreso se realizaría "a finales del segundo semestre del año próximo'' e indicó que la convocatoria oficial se daría a conocer "en el momento oportuno''.

"Constituirá una magnífica oportunidad para meditar colectivamente acerca de las experiencias de estos años de revolución en el poder y un momento importante para conformar, con proyección de futuro, la política del partido en los diferentes ámbitos de nuestra sociedad'', declaró entonces Castro en un discurso publicado por los medios estatales.

Pero un año después la convocatoria no ha sido divulgada, no se ha informado a los militantes sobre los preparativos del evento y ni siquiera el máximo líder de la organización, el gobernante retirado Fidel Castro, se ha referido a la cita partidista en los artículos de actualidad que aparecen en la prensa oficial bajo el rótulo de "reflexiones''.

Justamente, una de las cuestiones que deberá dilucidar el congreso es si Fidel Castro permanecerá como primer secretario del Buró Político del PCC, el único cargo que mantiene formalmente tras su renuncia a posiciones en la máxima dirección gubernamental.

Otros temas pendientes de la reunión sería la eventual expulsión de las filas partidistas del ex vicepresidente Carlos Lage y el ex canciller Felipe Pérez Roque, destituidos por su "papel indigno'' el pasado 2 de marzo.

Hasta el momento las únicas actividades partidistas emprendidas desde mediados del pasado año fueron los plenos de los comités provinciales, los cuales estuvieron centrados en sustituciones de dirigentes y en la atención al sector agroalimentario.

No se mencionó la celebración del Congreso en ninguno de los reportes oficiales.

El proceso preparatorio para un congreso incluye tradicionalmente asambleas de base, municipales y provinciales para elegir a los delegados.

La convocatoria suele discutirse en centros laborales y estudiantiles, así como en reuniones de barrio, como una invitación a los ciudadanos --sean o no miembros del PCC-- a expresar abiertamente sus opiniones para que sean supuestamente "elevadas'' al congreso.

"Como mínimo, la preparación y lanzamiento de la convocatoria siempre se producía un año antes del congreso'', recordó el ex vicecanciller Alcibíades Hidalgo, quien integró el Comité Central del PCC hasta su destitución en 1997.

"No hay una preparación evidente para una reunión de esta envergadura, que se supone deba presentar un programa con proyección de futuro''.

Según estadísticas oficiales, el PCC cuenta actualmente con 820,000 miembros en una población de 11.2 millones de habitantes. Todos los principales funcionarios gubernamentales, altos oficiales de las Fuerzas Armadas (FAR) y el Ministerio del Interior (MININT), y dirigentes de niveles intermedios en las llamadas organizaciones de masas, son militantes partidistas.

El Comité Central --con 134 miembros-- se encarga de elegir a los integrantes del Buró Político, que en la actualidad lo conforman 23 altos dirigentes del país.

La nueva Constitución cubana --aprobada en 1976 y reformada en 1992-- establece que el partido es ‘‘la fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado''.

El hermetismo sobre el venidero foro partidista apunta hacia una nueva postergación de la fecha prevista o, en última instancia, a la convocatoria de una reunión formal, sin ajustarse a los lineamientos programáticos de congresos anteriores.

Los congresos del PCC trazan la estrategia de conducción política y desarrollo económico del país para el quinquenio siguiente.

El anterior congreso se celebró en octubre de 1997 y el próximo debía realizarse en el 2002, pero desde entonces ha sido aplazado sistemáticamente por la cúpula gubernamental.

Sin embargo, las condiciones actuales no parecen idóneas para realizar una reunión sobre planes futuros en un país que desde el lunes enfrenta nuevas oleadas de apagones, reducción en el transporte público e inestabilidad en la distribución de alimentos de la canasta básica.

"Todo es muy enigmático, raro, bajo un hermetismo muy grande'', comentó desde La Habana el economista disidente Oscar Espinosa Chepe, ex diplomático y prisionero de la Causa de los 75. "A no ser que vaya a celebrarse un congreso clandestino, no hay indicios de que se esté preparando nada''.

Espinosa Chepe considera que la compleja situación económica que vive el país y el cargado prontuario de temas que debería discutir la militancia partidista, son poderosos retos de cara al congreso.

A raíz del discurso pronunciado el 26 de julio del 2007 por el aún gobernante interino Raúl Castro con un llamado a discutir críticamente los problemas del país, las discusiones generadas en los núcleos partidistas a nivel de base indicaron un alto nivel de inconformidad sobre la situación imperante y el sistema de gobierno.

"Y obviamente hay temor de que los debates preparatorios del congreso se salgan de control'', apuntó Espinosa Chepe.

"Incluso los sectores más conservadores dentro del partido parecen interesados en que no se realice para que no se destape la caja de Pandora''.

Fuentes vinculadas a organismos estatales y miembros del PCC dijeron a El Nuevo Herald que los más recientes sondeos de opinión pública --realizados para consumo estricto de la élite gubernamental-- revelan preocupantes niveles de insatisfacción en amplios sectores de la población.

"¿Qué es lo que van a decir en el Congreso que resulte de aliento a la población?", se cuestionó Hidalgo. "El gobierno no tiene hoy por hoy una estrategia segura para el futuro''.

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