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Futuro espectacular aguarda a los cubanos Gamboa y Solís

NUEVA YORK -- Que me perdone Bob Arum, pero si sus planes son enfrentar a Yuriorkis Gamboa con Juan Manuel López, mejor que vaya pensando en un plan B, porque dudo que el boricua pueda con la artillería del cubano.

El jefe de la compañía promotora Top Rank -uno de los monstruos del boxeo-, Arum sabe que cada día crece más la presión para enfrentar a Gamboa con López, pero reveló que primero ambos tomarán parte en un cartel más, a principios de enero en Puerto Rico, antes de encontrarse en el ring.

Por primera vez, Gamboa expondrá su título de la AMB ante un igual: el campeón del Consejo Mundial de Boxeo, el filipino Bernabé Concepción (28-3, 16 KO); mientras López -que no lució nada convincente en su triunfo sobre Rogers Mtagwa- enfrentará a un rival súper peligroso, el panameño Celestino "Pelenchín'' Caballero, doble rey de las 122 libras de la Asocición y de la Federación Mundial de Boxeo.

"Sólo, y repito, sólo si ambos salen airosos en San Juan, entonces en junio, para el desfile del orgullo puertorriqueño veremos a ambos campeones en una pelea que dará qué hablar durante años aquí en el Madison Square Garden'', enfatizó Arum.

Caballero estuvo presente en el cartel y pudo ver de primera mano la actuación de López, que resistió como pudo el empuje del africano Mtagwa. El tanzano estuvo a punto de ganar la pelea en el 11no asalto y sólo la campana salvó al campeón boricua.

Y si Mtagwa puso en mal estado al muchacho de la Isla del Encanto -tuvo que acudir a la última gota de energía en su cuerpo-, qué no podría hacer Caballero, un hombre que pega más duro y que acumula más rodaje en los cuadriláteros.

"Quiero enfrenter a gente con nombre'', expresó López al final de le pelea, pero lo cierto es que esos boxeadores de nombre pudieran llevar a cabo lo que Mtagwa no pudo hacer por inexperiencia.

López dio una demostración de coraje, pero todos los que asistieron al cartel del sábado en la noche en la Catedral del Boxeo, la mayoría boricuas, se fueron conscientes de que su campeón tiene grandes lagunas que subsanar si realmente quiere ostentar algún día el estatus de leyenda.

Arum culpó al árbitro, criticó a los jueces que votaron de manera apretada a favor del puertorriqueño, pero en el fondo no pudo ocultar su malestar ante la complicación del boxeador al cual había calificado de "la próxima gran estrella''.

Si a todo eso se le suma que López tendría que subir de las 122 a las 125 libras, el peso natural de Gamboa, queda claro que el guantanamero subiría en junio como el favorito al triunfo.

Pero si muchos esperaban el desarrollo que ha tenido la carrera de Gamboa, a más de uno sorprendió -sobre todo por desconocimiento- en el Garden la victoria de Odlanier Solís ante un Monte Barrett que contaba con cierta base de apoyo por ser natural de Queens.

Con Solís, Arum parece haberse ganado la lotería, pues en una división tan huérfana como la superior y con sus mejores exponentes ya con más de 35 años, el cubano podría hallar su espacio entre los campeones más temprano que tarde.

Poco después de que Solís despachara a Barrett, Arum subió al ring, abrazó al cubano y caminó hacia los periodistas cercanos al ring con una sonrisa de oreja a oreja.

"¿Lo vieron bien?", preguntó Arum. "No se dieron cuenta que acaban de ver al próximo campeón del mundo en la categoría pesada''.

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