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Arrecia campaña para autorizar los viajes de estadounidenses a Cuba

Una pareja de turistas camina frente a un retrato de Compay Segundo en una feria de artesanía de La Habana .
Una pareja de turistas camina frente a un retrato de Compay Segundo en una feria de artesanía de La Habana . Getty Images/2001

Una poderosa campaña para permitir a todos los estadounidenses viajar a Cuba está abriéndose paso en el Congreso. Tanto sus partidarios como sus opositores pronostican que ganarán y un voto clave está en manos de un senador cubanoamericano.

El levantamiento de la prohibición tendría un profundo impacto en las relaciones entre los dos países porque significaría alrededor de un millón de turistas estadounidenses visitando la isla y socavaría el control de la Casa Blanca sobre la política de Estados Unidos hacia La Habana.

"Habría una explosión de contactos entre estadounidenses y cubanos... que es casi seguro que eclipse lo que ambos gobiernos están haciendo'', opinó Phil Peters, experto en temas cubanos del Instituto Lexington, un grupo de estudios con sede en los suburbios de Washington, D.C.

Funcionarios cubanos han expresado recientemente a visitantes estadounidenses que aunque los cambios de política del presidente Barack Obama han sido hasta el momento demasiado tímidos para ameritar una respuesta de La Habana, la eliminación de la prohibición de viajes sería lo suficientemente significativa para exigir algún tipo de concesión de La Habana.

Incluso los que se oponen a los proyectos de ley de viajes ilimitados a la isla en la Cámara y el Senado admiten que la campaña a favor de la aprobación es poderosa.

"Nunca he visto antes una campaña tan fuerte'', dijo Mauricio Claver-Carone, del comité de acción política U.S.-Cuba Democracy.

Entre los que apoyan el cambio están el sector estadounidense de viajes --Orbitz afirma que ha recogido 100,000 firmas en una petición--, docenas de editoriales periodísticos, grandes compañías agrícolas, el ex secretario de Estado George Shultz, el gobernador de Nuevo México Bill Richardson y grupos que tradicionalmente se han opuesto a las sanciones a la isla.

"Nuestro objetivo es eliminar la prohibición de viajes en los próximos seis meses'', dijo el viernes Richardson durante un discurso ante la Red Nacional Demócrata en Washington.

"Es es un paso en la dirección correcta'', declaró Shultz el mes pasado.

Las encuestas muestran que entre 60 y 70 por ciento de los estadounidenses están a favor de eliminar las restricciones a los viajes y un proyecto de ley de la Cámara por el que aboga Bill Delahunt, demócrata por Massachusetts, ha conseguido 180 patrocinadores y sólo le faltan 38 de los 218 votos necesarios para su aprobación.

Obama eliminó todas las restricciones a los viajes de los cubanoamericanos a la isla el 3 de septiembre. Pero otros ciudadanos y residentes en Estados Unidos sólo pueden viajar con permisos especiales a nombre de grupos como iglesias, instituciones académicas y empresas, no con fines turísticos. Esto se autorizó entre 1977 y 1982 durante los esfuerzos del ex presidente Jimmy Carter por normalizar las relaciones con Cuba.

La mayor parte de la atención pública se ha centrado en el proyecto de ley de la Cámara, respaldado por Delahunt y el representante Sam Farr, demócrata por California. Farr, quien señaló que está autorizada la venta de productos agrícolas a la isla, pero no los viajes, ha repetido diversas variantes de la frase: "Podemos enviar papas estadounidenses a Cuba, pero no gente''.

Pero una versión menos conocida del proyecto de ley tiene más probabilidades de aprobarse porque alivia las restricciones a la venta de productos médicos y agrícolas a la isla, con la esperanza de conseguir apoyo de los cabilderos de esos sectores, dijo un asistente republicano del Senado que supervisa el progreso de esos proyectos de ley.

La principal versión de la medida en el Senado --con 25 copatrocinadores de ambos partidos hasta el momento-- es defendida en lo fundamental por los senadores demócratas Chris Dodd, de Connecticut, y Byron Dorgan, de Dakota del Norte, y los republicanos Michael Enzi, de Wyoming, y Richard Lugar, de Indiana.

Pero los partidarios de los cambios dicen que los proyectos de ley no han avanzado hasta el momento en el Congreso debido a la falta de apoyo activo, tanto de la administración de Obama como del liderazgo demócrata en ambas cámaras.

"La gente de Obama no ha mostrado decisión. Se mantienen al margen'', dijo un asistente del Senado cuyo jefe demócrata está a favor de eliminar todas las restricciones a los viajes y quien pidió no ser identificado porque no está autorizado para comentar sobre el tema.

Funcionarios de la Casa Blanca han afirmado que eliminar todas las restricciones a los viajes a Cuba sería demasiado drástico y quizás caótico, y que el presidente Obama preferiría un mejoramiento más gradual en las relaciones. No dijeron si Obama aprobaría o vetaría el proyecto de ley si finalmente se aprueba en el Congreso.

"En última instancia, este es un tema del liderazgo'', dijo un asistente republicano del Senado, quien también pidió mantener el anonimato. "¿Están dispuestos los demócratas a llevar esto [a votación] con todos los demás asuntos importantes --el sistema de salud, Afganistán, etc. -- o no?".

La mayoría de los expertos sobre Cuba en Washington concuerdan en que el Congreso en general probablemente está dispuesto a aprobar algunos proyectos de ley que alivien las sanciones a Cuba, en particular uno que redefina la exigencia de que La Habana pague "en efectivo y por adelantado'' sus compras de alimentos a Estados Unidos.

El cambio permitiría que Cuba pague cuando la mercancía llegue a su territorio, y no antes de que salga de los puertos de Estados Unidos, como se exige ahora.

Pero el futuro de las iniciativas de "Viajar libremente a Cuba'' es mucho más incierto, y la mayoría de los observadores opinan que la Cámara probablemente apruebe alguna versión, pero que es casi seguro que no se apruebe en el Senado.

Delahunt "tiene una lista de patrocinadores [del proyecto de ley] impresionante. Ese proyecto de ley tiene futuro en la Cámara'', dijo un experto sobre Cuba de la anterior administración del presidenet George W. Bush.

"Delahunt conseguirá la aprobación en la Cámara'', añadió un funcionario de la administración de Obama. Ambos pidieron no ser identificados para poder hablar francamente sobre el tema.

Pero tanto la mayoría de los partidarios de las medidas como sus opositores opinan que tienen pocas probabilidades de aprobación en el Senado, donde los demócratas cuentan con una mayoría menor y donde los proyectos de ley enfrentan la oposición de Bob Menéndez, un demócrata cubanoamericano de Nueva Jersey, así como del floridano Bill Nelson, demócrata, y George LeMieux, republicano.

Tanto Menéndez como Nelson se oponen enérgicamente a suavizar la prohibición al turismo estadounidense a Cuba. También se espera que LeMieux, quien reemplazó al senador Mel Martínez, se oponga a suavizar las restricciones de viaje.

"Es una batalla de opiniones. Los grupos partidarios de los viajes afirman que ganarán, con la esperanza de crear una impresión de movimiento y victoria'', dijo Claver-Carone. "Pero, al final, el Senado les resultará difícil, si no imposible''.

El asistente demócrata del Senado agregó: "Se podría aprobar en el Senado cuando las ranas críen pelos''.

Un estratega demócrata incluso sugirió que los defensores de los viajes ilimitados a la isla deberían retirarse porque es casi seguro que pierdan.

"¿Qué falta nos hace una victoria sin sentido en la Cámara?", dijo. "Además, el presidente puede lograr el 95 por ciento de lo que se propone el proyecto de ley de Delahunt al permitir que más estadounidenses cumplan los requisitos para viajar a Cuba''.

Claver-Carone dijo que preferiría que los que defienden la idea de viajar libremente a la isla sigan luchando. Esta es la mejor oportunidad que podrían tener, dijo, porque las elecciones congresuales a mitad del período legislativo el año próximo tradicionalmente reducen la mayoría del partido gobernante.

"Así que si pierden se acabó todo'', dijo. "El mensaje a la Casa Blanca, al gobierno cubano, a todos los partidarios de los viajes ilimitados a Cuba, será que nunca va a suceder''.

Peters, del Instituto Lexington, se mostró en desacuerdo. Si la Cámara aprueba la medida este año, dijo, eso indicaría a la administración de Obama que existe apoyo para aliviar sustancialmente las sanciones a Cuba y daría un año al Senado para trabajar en el tema.

En cuanto al argumento de Claver-Carone, agregó: "Bueno, al final los Red Sox ganaron la Serie Mundial''.

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