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Periodista cubano critica estricto control sobre la información en la isla

EN ESTA foto de marzo del 2009, unos cubanos leen los periódicos Granma y Juventud Rebelde. En este último diario, se han estado publicado artículos sobre problemas de la sociedad cubana actual como el desempleo, el mercado negro y la mala calidad en los servicios.
EN ESTA foto de marzo del 2009, unos cubanos leen los periódicos Granma y Juventud Rebelde. En este último diario, se han estado publicado artículos sobre problemas de la sociedad cubana actual como el desempleo, el mercado negro y la mala calidad en los servicios. AP

Un periódico cubano borró de su página de internet una columna que criticaba fuertemente el estricto control del gobierno sobre la información y alegaba que es necesario tener una ciudadanía bien informada para "un socialismo más pleno y democrático''.

La columna de José Alejandro Rodríguez, publicada el viernes en el sitio de internet de Juventud Rebelde, fue retirada el sábado -- no se publicó en la edición impresa -- pero no antes que se republicara en un blog en España. Cuban Colada, un blog de The Miami Herald, reportó inicialmente la retirada de la columna del sitio de internet de Juventud Rebelde.

Titulada Contra los demonios de la información secuestrada, la columna era una queja sorprendentemente pública de un periodista que escribe regularmente para un diario gubernamental. Rodríguez no respondió a varios mensajes electrónicos de El Nuevo Herald para que comentara sobre la retirada de la columna.

‘‘La información es un deber del periodista y un derecho del ciudadano, de ese sujeto histórico que ha sostenido esta revolución y que nunca como hoy necesita conocer el terreno que pisa y abona en medio de múltiples complejidades'', escribió Rodríguez.

Esa descripción de la información como un derecho público es común en Occidente, pero no en Cuba, donde el gobierno es propietario desde hace mucho de todos los medios de comunicación masiva y controla estrictamente la información que se publica.

Después que Raúl Castro reemplazó a su hermano Fidel en la presidencia del país, Juventud Rebelde, que tradicionalmente se dirige a una audiencia más joven que la de Granma, órgano oficial del Partido Comunista de Cuba, ha publicado varios reportajes sobre los problemas del país, como el enorme mercado negro, la corrupción oficial y el pésimo servicio en las tiendas del gobierno.

Rodríguez alegó que los cubanos tienen una necesidad especial de información en momentos en que el gobierno de Raúl Castro les pide que debatan los profundos cambios necesarios en un sistema comunista que ya no puede subsidiar a todos en todas las áreas.

"Nunca como hoy urge de la información para poder [permitir al ciudadano] interactuar con la sociedad y participar en ella, como un sujeto activo, y no como un "pichón'' -- frase muy en boga por estos días -- que espera le suministren su dosis exacta de la información desde arriba'', escribió.

Lo del "pichón'' pareció una referencia audaz al ministro de Comunicaciones, Ramiro Valdés, de línea dura, que el mes pasado dijo que los cubanos deben producir más y dejar de comportarse como ‘‘pichones'' que esperan que los padres los alimenten.

‘‘Es cierto que la información es un arma de doble filo, porque revela las luces, pero también los hoyos oscuros de la realidad'', escribió Rodríguez. "Pero la información es un bien público y no podemos sustituirla por la oportuna información permitida, por la información virtual, por la información-propaganda o la información conveniente, la información con pinzas o como quiera llamársele. La información es información''.

"El problema . . . es que la información no escapa a la excesiva centralización de nuestra economía y de la sociedad en general, algo que para nada tiene que ser un componente . . . genético del socialismo, como creen algunos'', escribió. "En su lugar, obstruye las potencialidades democráticas [del socialismo]''.

Rodríguez señaló que buena parte de la información que se publica en Cuba se revela en la Mesa Redonda, un programa noticioso y de participación en televisión que esencialmente fija el tono de todos los debates políticos y sociales en la isla.

El uso de la Mesa Redonda "como el escenario de la información suprema es un atentado a la necesaria versatilidad y variedad que distingue el buen periodismo'', escribió. "La ‘mesaredondización' es un aporte redondo a la burocratización del periodismo''.

Rodríguez también se quejó de que a Granma le tomó una semana confirmar información publicada en medios noticiosos extranjeros -- "divisiva y tendenciosa en ciertos casos'' -- de que el gobierno eliminaría los comedores obreros para ahorrar gastos.

Un reportero va al Ministerio de Economía para preguntar si la información sobre el comedor obrero es cierta, escribió. El ministro lo envía a ver al viceministro, quien le dice que tiene que verificar con el ministro y después responde que el tema está bajo estudio pero no se desea darle publicidad "por ahora''.

"A la semana aparece en Granma un trabajo al respecto y el reportero se siente engañado. ¿Será el concepto de la ‘mesaredondización' o la ‘granmatitis'? ¿Será que en Granma adquiere majestad suprema la información?"

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