Últimas Noticias

Blogueros logran levantar el cerco

Cuando una decena de blogueros cubanos quisieron escenificar una protesta el mes pasado, simultáneamente recurrieron a Twitter, enviaron textos y publicaron mensajes que decían "Libertad''. Posteriormente, una de ellos, usando una peluca rubia, logró entrar en un edificio gubernamental y quejarse de los controles del gobierno. Al otro día, presentó un video de su protesta en su blog.

Con cuidado pero con audaz determinación, algunos cubanos cuyos blogs se concentraban en las frustraciones de la vida diaria ahora están haciendo duros comentarios y desarrollando actividades que algunos temen lleven a una represión por parte del gobierno comunista.

"Nosotros no tenemos ninguna posición común [ . .] pero sí, algunos están haciendo cosas que van más allá del click y el tablero y tratando de ejercer los derechos de una persona libre'', comentó Reynaldo Escobar, autor del blog Desde Aquí.

Ciertamente, algunos blogueros se han vuelto "más asertivos, más confrontacionales. Están empujando los límites [. . .] y poniendo a prueba su suerte'', dijo Ted Henken, un profesor del Baruch College que está escribiendo un ensayo sobre las implicaciones sociales del crecimiento de la blogosfera cubana.

Henken hizo esos comentarios días ante que Yoani Sánchez, la bloguera cubana más conocida dentro y fuera de la isla fuera violentamente interceptada junto a otro bloguero por agentes de Seguridad del Estado, aparentemente para que no participaran en una marcha organizada por músicos jóvenes.

La blogosfera cubana es minúscula para una isla de 11.5 millones de habitantes: unos 200 blogs que tienen aprobación oficial y unos 100 que no la tienen, entre ellos los de periodistas independientes y activistas de derechos humanos, según un reciente informe del Comité para Proteger Periodistas, radicado en Nueva York.

Más significativo, unos 15 blogueros se han hecho muy conocidos en Cuba y en el exterior --en ocasiones, más conocidos que los disidentes políticos-- con páginas que retan al gobierno y rompen su monopolio de la información que entra y sale de la isla.

Aunque los activistas de derechos humanos reportan "los sufrimientos de la isla que son realmente trágicos'', declaró Henken, los blogueros, generalmente más jóvenes, tienden a usar más humor y un lenguaje menos político para relacionarse con los jóvenes cubanos y los extranjeros.

"Llaman la atención de una nueva generación que habla su lenguaje, el lenguaje de las redes sociales'' como blogs y Facebook, añadió. " Llaman la atención de gente como mis estudiantes, que no tienen posición política''.

Escobar indicó que algunos de los blogueros --ocasionalmente llamados blogueros alternativos para diferenciarlos de los aprobados por el gobierno y de los disidentes-- han decidido ahora que "que su objetivo no es sólo estar en la web sino expresar su voluntad individual de reunirse en un lugar, sobre cualquier tema''.

Han organizado tres "protestas virtuales'' desde mayo. Pero la mayor fue Blogacción, realizada el 20 de octubre, el aniversario del día en que se cantó el himno nacional cubano por primera vez. Entonces, decena de blogueros y unas otras 100 páginas de internet coordinaron sus sus mensajes de texto, sus Tweets y otras actividades de la web.

Escobar escribió que si tuviera un micrófono por dos segundos pediría "libertad''. Myriam Celaya hizo un blog demandando acceso a la internet para todos. Claudia Cadelo escribió que soñaba con la libertad del bloguero Pablo Pacheco. Pacheco, en la cárcel desde el 2003, le dicta su blog a Cadelo, que luego lo organiza y pone en Voz tras las rejas.

"Es una forma de tratar de lubricar la maquinaria de las protestas por internet'', escribió Yoani Sánchez, de 34 años, en su blog Generación Y.

Nadie sabe el número de participantes en Blogacción pero Google reportó 22,000 búsquedas de las palabras "Blogacción'' y "Cuba''.

Seis días después, Escobar y Sánchez, que están casados, fueron anfitriones de la primera sesión de la Academia de Blogueros de Cuba, una serie de entrenamiento en su apartamento de La Habana para unos 30 potenciales blogueros. Las clases incluyen tecnología, fotografía, ética y las legalidades de la internet.

Y tres días después de eso, Sánchez entró disfrazada en un centro cultural del gobierno que estaba celebrando una discusión sobre internet. A otros activistas se les había prohibido el acceso. Sánchez se quitó una peluca rubia y se lanzó en una ácida crítica del "filtro ideológico'' del gobierno en internet. Pocas horas más tarde puso el video de sus comentarios --y de los escasos aplausos que recibió-- en Generación Y.

Desde hace tiempo, el gobierno ha tratado de controlar el acceso de los cubanos a internet con restricciones en las computadoras y a las suscripciones, manteniendo altos los precios y bloqueando el acceso a las páginas hostiles, incluyendo la mayoría de los blogs alternativos. También ha dispuesto que estudiantes universitarios de Ciencias de Computación pongan comentarios apoyando al gobierno y atacando a sus críticos.

Pero los cubanos han encontrado múltiples formas de sortear los obstáculos: las contraseñas para acceso a internet se venden a $10 por mes en el mercado negro. Los que tienen acceso bajan la información en discos compactos y memorias portátiles (USB thumb drives) y las pasan a otros que copian la información y la siguen pasando. Un archivo que se está repartiendo le explica a los cibernautas cómo superar el bloqueo gubernamental de los blogs hostiles y otras páginas web.

Yosvani Anzardo, un joven ingeniero de la provincia de Holguín, ha llegado a establecer un periódico digital, Covadonga, y un sistema de e-mails privado llamado Red Libertad, reprogramando su computadora portátil para que sirva como un servidor de mayor poder.

Y luego está Bluetooth, que permite la rápida transferencia de archivos como libros prohibidos, canciones y noticias del exterior entre teléfonos celulares que estén cerca, sin recurrir a teléfonos o líneas de computadoras.

Es probable que los agentes de la Seguridad no comprendan el impacto de Bluetooth, comentó Escobar.

"Esas personas estudiaron en la KGB y ahora quizás estén estudiando en China, su conocimiento está anticuado'', afirmó en una entrevista telefónica desde La Habana.

"Pese a enormes obstáculos técnicos y legales, un creciente número de blogueros cubanos ha superado las retricciones que el gobierno le ha puesto a la internet para diseminar noticias y opiniones de la isla en línea'', señaló el informe del Comité para Proteger Periodistas. "Los blogueros, muchos de ellos jóvenes adultos de una diversidad de profesiones, han abierto un nuevo espacio para la libre expresión en Cuba''.

No está claro si ese espacio va a permanecer abierto. Algunos analistas dicen estar preocupados de que el mundo digital cubano independiente haya crecido tanto que el gobierno pudiera decidir reprimirlo.

Funcionarios cubanos han acusado a algunos de los ciberactivistas de transmitir ‘‘propaganda enemiga'' y de ser "mercenarios'' pagados por gobiernos extranjeros, cargos tajantemente negados por los blogueros y sus simpatizantes.

En una medida interpretada como una advertencia para todos los blogueros alternativos, en septiembre la policía detuvo a Anzardo durante dos semanas, la primera detención durante tanto tiempo de un ciberactivista. Le confiscaron su computadora portátil.

El viernes, Sánchez reportó que ella y el bloguero Orlando Luis Pardo fueron arrojados en un carro y golpeados por tres agentes vestidos de civil, quienes los mantuvieron detenidos por 20 minutos.

Antes del incidente, Henken había dicho que aunque el gobierno cubano "pudiera meter a Yoani en la cárcel mañana'', tiene que saber que semejante medida tendría un alto precio político puesto que es muy conocida internacionalmente.

Antes de la detención de Sánchez, Escobar confesó que no estaba tan seguro.

"Nos cuesta mucho trabajo pensar qué van a hacer los represores'', dijo. ‘‘Ciertamente que tendrían que pagar un alto costo político. Pero ese cálculo lo tienen que hacer ellos. Ellos son los que saben si están dispuestos a pagarlo o no''.

Artículos relacionados el Nuevo Herald

  Comentarios