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El 2009 trajo a algunos la "anti Navidad''

Realmente empezaba a parecer que era Navidad. ¿Qué iba a hacer un buen tipo, compasivo y consciente en términos ambientales, como Dan Nainan?

El arbolito era el primer problema. "Si cortas un árbol, vas a terminar echándolo a la basura en tres semanas'', dijo. "Si compras un arbolito de plástico, estás desperdiciando petróleo''.

Después, está toda la cuestión de comprar regalos. "Pienso que es magnífico que la gente está saliendo y comprando cosas, así como ayudando a la economía'', afirmó. Pero, cuando un empleado de Wal-Mart puede terminar muerto a pisotones en una frenética carrera en pos de las ofertas de los días feriados, como ocurrió el año pasado, "de alguna manera, todo eso cristalizó en mí''.

La respuesta: quítesela. La totalidad de la celebración. Nada de árbol. Ni medias, villancicos o cualquiera de las "nueve yardas enteras'' de ornamentos y tradiciones en las que, destacó Nainan, su familia siempre se había apoyado.

"En vez de comprar cosas para gente que no lo necesita y que probablemente termine por devolverlo de cualquier manera, voy a reunir todo el dinero que habría gastado en regalos, encontrar algunas personas necesitadas --no una organización de caridad-- y les voy a dar el dinero directamente a ellas'', señaló Nainan, de 28 años de edad, quien es soltero y, revelando su honestidad e inclinaciones de ahorro mundial, comediante profesional. Pensaba pasar la Navidad trabajando en su sitio de Internet, revisando su cuenta de Facebook y llevando a comer a una anciana que vive en su mismo edificio de apartamentos en Manhattan.

Este ha sido un año para reducir un poco la Navidad. En mayor medida por necesidad económica, mucha gente ha estado acortando sus listas de regalos, volviendo más discretas sus celebraciones y proponiéndose pasar un día más simple y tranquilo.

Sin embargo, algunos, como Nainan, están llevando ese sentimiento al extremo. Para ellos, éste es el año de la "anti Navidad'', el año en que todo --desde la presión para encontrar el regalo perfecto hasta la perspectiva de un drama familiar a causa del pavo al horno-- sencillamente ya fue demasiado.

En respuesta, están optando por evitar los festejos por completo. Este año, se van a tomar unas vacaciones de las vacaciones.

¿Q.H.E.N.J.?", preguntó Richard Laermer. (Esto es, ¿Qué haría el niño Jesús?) ‘‘Dejaría pasar el día''.

Laermer, consultor de medios y autor de 2011: Detección de tendencias para la década siguiente, y su socio desde hace ya 20 años atrás han celebrado la Navidad de manera elaborada por largo tiempo. Sin embargo, el 2009 fue tan decepcionante en términos económicos, políticos y espirituales, dice, que no vale la pena celebrar los días feriados. La pareja pasará Navidad viendo episodios de Mi bella genio en DVD y zambulléndose en su piscina de La Quinta, en California.

Hace un año en este mismo día, Pepper Hill se estaba preparando para ser la anfitriona de su celebración abierta y anual de Noche Buena. Su hogar, en Atlanta, estaba repleto de luces. Su árbol navideño era hermoso. Veinte minutos antes de la llegada de los invitados, ella tenía una sensación de miedo en la boca del estómago.

"Vaya'', se dijo. "Nunca más puedo volver a hacerlo''

Hill, actriz de voz en off, de 50 años de edad, expresó que había estado sintiendo un distanciamiento espiritual respecto de la Navidad desde hacía varios años atrás. Sin embargo, cada diciembre ella seguía haciendo todo lo relacionado con la fecha mecánicamente: enviaba tarjetas de felicitación, decoraba la casa y compraba regalos. Este año, a medida que diciembre se aproximaba, se preguntó si tendría el aplomo de evitar los rituales que siempre habían formado parte de su vida.

Así lo hizo. "¡Fue sumamente liberador!'', exclamó.

En la mañana de Navidad, Hill y su marido estaban planeando despertar en su hogar, carente de árbol navideño, subirse al automóvil, conducir hasta una montaña y dar una caminata. Abrigan la esperanza de no encontrar otra sola alma en la senda. Desayunarán en uno de esas cadenas de restaurantes que hay a lo largo de la carretera Interestatal, probablemente la única opción culinaria abierta en el Día de Navidad en Georgia. Por la tarde, irán al cine. Ella quiere ver la nueva película de Meryl Streep, Its Complicated. Más tarde --porque todos lo sabemos, sea o no que la celebremos, la Navidad puede ser un largo día-- ellos probablemente se queden para una segunda película (‘‘Quizá algo profundo, como A Single Man, apuntó.

Si bien la transformación de Hill pudiera ser drástica, existen indicadores de que el disfrute de la Navidad en general pudiera estar bajando entre la población en general. La Fundación del Espíritu Navideño, organización de caridad que suministra ayuda en los días festivos a niños necesitados y envía árboles navideños a familias de militares, ha estado estudiando los planes de la gente para la temporada navideña a lo largo de los últimos cinco años.

El sondeo de este año, conducido por la empresa encuestadora Harris Interactive, encontró que si bien 95 por ciento de los hogares estadounidenses planea celebrar la Navidad (aproximadamente el mismo porcentaje que cada año), el porcentaje de familias que planea intercambiar presentes está descendiendo: quedó en 77 por ciento este año, por debajo del 85 por ciento registrado en el 2005. Un número ligeramente menor de gente informó de que iba a asistir a fiestas o que también escucharía música navideña.

Otra organización contrató a Harris para que condujera un sondeo navideño de otro tipo; esta vez, sobre la tensión nerviosa de estos días festivos. El sondeo, comisionado por Breakthrough en Caron, programa residencial para adultos que padecen de drogadicción y alcoholismo, así como de disfuncionales situaciones familiares, encontró que la tensión de los días de fiesta es casi universal --de los encuestados, 90 por ciento dijo que sí lo sufría--, pero que este año el sentir se había amplificado.

Entre los encuestados, 38 por ciento dijo esperar que su sensación de ansiedad fuera mayor en esta temporada decembrina que en la anterior. En su mayoría responsabilizaron a la economía, pero 77 por ciento también citó conflictos familiares.

"Hay mucho dolor asociado con la Navidad'', destacó Hank Stuever, el autor de un nuevo libro, Tinsel: A Search for America's Christmas Present, el cual sigue a los preparativos de la temporada navideña de tres familias en un extenso suburbio de Dallas a lo largo de tres años consecutivos, del 2006 al 2008. "También hay mucha alegría. Se supone que debes sentirte feliz --gracias, Charles Dickens-- y cuando no es así, te sientes mal''.

Stuever dijo que había quedado impactado ante el número de personas que se había acercado a él tras algunas lecturas de su libro, pidiéndole consejos para "aligerar la Navidad''. Dijo que les había aconsejado a muchas personas que consideraran tomar un respiro de los días festivos por un año, con el fin de reflexionar sobre su significado para ellos. "A veces hace falta darle control-alt --suprimir a la Navidad'', dijo, para reconstruirla de nuevo y hacer de ella algo más significativo. Siguiendo su propio consejo, él y su pareja estaban planeando abordar un vuelo en Navidad, desde su casa en Washington a Los Angeles, y pasar de largo la Navidad completamente. "Le prometí a Michael una Navidad exenta de la parafernalia navideña'', concluyó.

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