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Reemplazan al fiscal general Juan Escalona

Juan Escalona Reguera, el fiscal general de la república de Cuba que pasó a la historia de la isla por su implacable y para muchos despiadada intervención en el juicio contra altos oficiales cubanos fusilados en 1989 por vínculos con el narcotráfico, ha dejado su cargo por problemas de salud, según informó el gobierno de la isla.

Escalona, de 78 años, será reemplazado por el general Darío Delgado Cura, quien venía actuando como vicefiscal y jefe de la Fiscalía Militar Principal.

El gobierno de Cuba no ofreció detalles de los quebrantos de salud del saliente funcionario, pero en septiembre pasado se supo que Escalona tuvo que ser ingresado en el Hospital Cira García, en Miramar, por trastornos circulatorios, según confirmó entonces a El Nuevo Herald un empleado de esa entidad que pidió no ser identificado.

Su recorrido por las estructuras del poder como legislador, ministro y fiscal que siguió rigurosamente las órdenes y ofensivas legales de los hermanos Castro, especialmente de Raúl, lo consagró como una de las figuras incondicionales del régimen y uno de los símbolos de la persecución de la disidencia.

"Para nosotros siempre fue un enemigo de la causa de los derechos humanos en Cuba'', comentó desde La Habana el activista de derechos humanos, Elizardo Sánchez. "Bajo su autoridad se consagró o se completó la criminalizacion de muchos derechos fundamentales básicos'', agregó Sánchez.

En diferentes ocasiones Escalona, general de brigada retirado, lideró ofensivas judiciales contra los robos, la corrupción, el "jineterismo'' (prostitución) y el consumo de drogas en la isla.

El intempestivo anuncio de la salida de Escalona y la exigua información sobre su estado de salud, dieron rienda suelta a las especulaciones de que podría ser parte de una nueva purga burocrática desatada por una crisis interna.

A principio de este mes el Consejo de Estado, que encabeza Raúl Castro, destituyó al presidente del Instituto de Aeronáutica Civil de Cuba, general Rogelio Acevedo, en medio de versiones de un escándalo de corrupción y desvío de dineros.

Para Brian Latell, ex analista de servicios de inteligencia de Estados Unidos, en Cuba no se pueden descartar de plano las posibles conexiones entre estas decisiones de remoción de funcionarios.

"No estoy diciendo que la salida de Escalona tenga relación con la de Acevedo, pero quienes conocen el pasado de Cuba saben que hay muchos ejemplos que muestran que el despido de funcionarios, no el mismo día, sino semanas después, tiene una relación común'', afirmó Latell.

La más reciente figuración de Escalona se produjo en octubre pasado cuando se anunció que quedaría bajo su supervisión directa la causa penal contra el empresario Conrado Hernández y otros personajes relacionados con la destitución del vicepresidente Carlos Lage y del canciller Felipe Pérez Roque.

Lage y Pérez fueron destituidos en marzo del año pasado y aunque no se conocieron los motivos, Fidel Castro los trató de indignos en uno de sus habituales reflexiones.

"La miel del poder por el cual no conocieron sacrificio alguno, despertó en ellos ambiciones que los condujeron a un papel indigno'', escribió Castro en un esfuerzo por despejar especulaciones de que sus hombres de confianza estaban siendo reemplazados por los de Raúl.

Escalona, quien es abogado de profesión, nació el 22 de junio de 1931 en Santiago de Cuba e integró la columna que comandaba Raúl Castro en el II Frente Oriental "Frank País''.

Fue uno de los redactores de la la ley que creó el Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR). Durante la guerra de Angola ocupó la jefetura del Estado Mayor General desde La Habana.

Tras el triunfo de la revolución en 1959 ocupó varios cargos, entre ellos los de ministro de Justicia y presidente del Parlamento.

Según Sánchez, Escalona es conocido popularmente en Cuba como "Juanito Charcodesangre'' por haber pedido la muerte contra muchas personas, incluyendo al ex general Arnaldo Ochoa, fusilado en 1989 junto con otros tres oficiales por vínculos con el narcotráfico.

"Sánchez resultó una figura particularmente odiosa, incluso dentro de la clase político-militar, en los medios intelectuales y entre las personas más sencillas porque se ensañó con el principal héroe militar de la república, fue particularmente cínico e hiriente con un hombre que estaba prácticamenet condenado a muerte'', explicó Sánchez.

El general Delgado, quien lo reemplaza, es también licenciado en derecho y tiene una ‘‘vasta experiencia en el trabajo jurídico y de dirección'', según el comunicado del gobierno cubano.

Servicios cablegráficos de El Nuevo Herlad complementaron esta información.

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