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Régimen de Kadafi se resquebraja

Milicianos leales a Moamar el Kadafi ocuparon las calles de Trípoli este miércoles, mientras que el dictador libio se encontraba asediado por una rebelión que controlaba el este del país y por la presión internacional para que no desate un nuevo baño de sangre para salvar a su régimen.

Según el diario El País de Madrid, periodistas extranjeros lograron entrar por la zona este.

Pese a las amenazas del gobernante el martes, la rebelión se acerca a la capital y surgen nuevas deserciones entre los sectores afines al régimen. El miércoles se indicó que la importante ciudad de Misurata, en el oeste, a 75 millas de Trípoli y donde Kadafi siempre ha gozado de fuerte respaldo, está en manos de los insurgentes.

La situación de los partidarios de Kadafi es tan desesperada que 17 pilotos de la Fuerza Aérea de Libia han sido ejecutados en Trípoli tras negarse a bombardear barrios en poder de los rebeldes de la ciudad de Zauia, a 44 kilómetros de la capital, según fuentes libias relacionadas con el Ejército, publicó El País.

La insurrección parecía sólidamente implantada en Cirenaica, una región que representa aproximadamente un tercio de Libia y dispone de abundantes recursos petroleros, indicaron periodistas y habitantes del lugar.

Los reporteros de la AFP avistaron a rebeldes armados y a soldados que se sumaron a la causa de los insurgentes en la carretera que va de la frontera egipcia a Tobruk (al oeste).

"Cirenaica no está bajo el control del gobierno libio y hay enfrentamientos y violencia en todo el país'', sintetizó en Roma el canciller italiano, Franco Frattini.

El presidente estadounidense Barack Obama declaró este miércoles que la represión armada y el baño de sangre en curso en Libia son "escandalosos'', señalando al mismo tiempo que los artífices de la violencia deben ser "responsabilizados'' por sus actos.

Obama, en sus primeras declaraciones televisadas sobre la crisis libia, dijo además que enviará a la secretaria de Estado Hillary Clinton a Ginebra para una reunión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, y a dialogar con los cancilleres de países aliados. Afirmó que considera todas las opciones contra el régimen libio.

Un desertor, Mustafá Abdeljalil, que renunció a su cargo de ministro de Justicia, dijo este miércoles tener "la prueba de que Kadafi dio la orden'' de atacar en 1998 un avión de la Pan Am sobre Lockerbie, en Escocia, que causó 270 muertos, casi todos de EEUU.

En los últimos dos días han ocurrido choques en Sabratha, al oeste de la capital, donde soldados y milicianos intentaban reprimir a los manifestantes que coparon la sede de las fuerzas de seguridad y otros edificios del gobierno, informó una página de internet allegada al gobierno.

Dos pilotos de la fuerza aérea se lanzaron de su caza Sujoi de fabricación rusa y dejaron que se estrellara, en lugar de obedecer la orden de bombardear Bengasi, la segunda ciudad del país, que está en manos de la oposición, dijo un oficial en la sala de control de la fuerza aérea al cibersitio Quryna.

Uno de los pilotos --identificado como Alí Omar Kadafi-- pertenece a la tribu de Kadafi, la Kadadfa, dijo Farag al-Maghrabi, un vecino de la zona que vio a los pilotos y los restos del avión en una zona desierta en las afueras de Breqa, un importante puerto petrolero.

La indignación internacional creció luego del discurso televisado del martes en el cual Kadafi, vociferando y agitando los puños, ordenó a sus seguidores que combatieran a los manifestantes en las calles.

El "Guía de la revolución'' ordenó el martes aplastar la rebelión y llamó a sus seguidores a salir este miércoles a las calles para expresarle su apoyo y "capturar a las ratas'' que buscan derribar a la "Jamahiriya'' (república de masas) Arabe Popular y Socialista.

Esa convocatoria sólo fue acatada por unas pocas decenas de manifestantes en Trípoli.

Estados Unidos considera "toda una gama de medidas'', incluyendo sanciones unilaterales y multilaterales, en respuesta a la represión libia, indicó el portavoz del Departamento de Estado.

También la Unión Europea (UE) se movilizaba para decidir posibles sanciones.

El canciller italiano Franco Frattini dijo que la cifra estimada de unos 1,000 muertos era ‘‘creíble'', aunque subrayó que la información era incompleta.

En Trípoli, milicianos y partidarios del gobierno recorrían las calles principales, disparaban al aire y coreaban "viva Kadafi'' mientras agitaban banderas verdes.

En muchos barrios, los vecinos organizaron grupos de vigilancia y erigieron barricadas con bloques de cemento, metal y piedras, y registraban a los que querían entrar, dijo un activista local. Muchos repartían octavillas en las que anunciaban una marcha opositora el viernes y exhortaban a los vecinos a refugiarse en las mezquitas en caso de violencia.

La residencia tripolitana de Kadafi, en las Puertas de Aziziya, era vigilada por sus partidarios, que alzaban su retrato y coreaban consignas, además de milicianos armados, algunos de ellos enmascarados, dijo el activista. El edificio céntrico de la radio también era vigilado.

"Por todas partes hay mercenarios con armas. No se puede abrir la puerta ni la ventana. Los francotiradores cazan gente'', dijo una vecina y añadió que los disparos la mantuvieron despierta durante la noche. "Estamos bajo sitio, a merced de un hombre que no es musulmán''.

Sin embargo, la gente se organiza clandestinamente, dijo el activista. Por la noche, salen a pintar leyendas contra Kadafi o encienden fogatas cerca de las estaciones de Policía, corean "el pueblo quiere la caída del régimen'' y huyen al ver a los milicianos.

Un grupo de 60 intelectuales, jueces, médicos y periodistas vinculados con las protestas elaboró una lista de reclamos para la era posterior a Kadafi, con la convocatoria a una asamblea nacional de representantes de cada región para formar un gobierno de transición y redactar una Constitución, dijo el activista.

La crisis libia podría desencadenar un éxodo de proporciones bíblicas, advirtió el ministro italiano de Exteriores.

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