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EN NUESTRA OPINION: Un golpe a la esclavitud

El gobernador Rick Scott dio un paso acertado el jueves pasado al firmar dos propuestas de ley, la HB 989 y la HB7141, contra el tráfico humano en la Florida. Las medidas refuerzan los castigos contra ese tipo de crimen y aumentan la ayuda a las víctimas.

La legislatura del estado había aprobado las medidas por unanimidad, asignando $3 millones para combatir la trata de personas.

Las nuevas leyes contemplan un aumento de la duración de las sentencias por tráfico humano. La HB 989, por ejemplo, permite condenar a cadena perpetua a los reincidentes. Y enfatiza una ley estatal aprobada en el 2013, según la cual los menores de edad en el tráfico sexual son considerados víctimas, no infractores.

La HB7141 mejora la atención a las víctimas y ordena establecer más albergues de refugio para los menores rescatados del tráfico humano.

La trata de personas, la esclavitud moderna, es un mal que los gobiernos deben resolver cuanto antes. Según cifras federales, en Estados Unidos se contaron unos 40,000 individuos esclavizados en el 2012, el último año del que hay cifras. Uno solo es demasiado.

La Florida ocupa el tercer puesto entre los 50 estados en cantidad de víctimas de la trata, solo superada por Nueva York y California.

Muchos de estos menores de edad víctimas del tráfico humano son introducidos a la fuerza en el submundo de la explotación sexual, un ambiente despiadado del cual no es fácil escapar.

En calles sórdidas de nuestras ciudades modernas, no muy lejos de la diversión y la ostentación, se oculta el infierno del tráfico humano, de la explotación de personas, muchas de ellas menores de edad.

El hecho de que la esclavitud perdure en nuestra época de progreso, civilización y derechos humanos es una vergüenza para nuestra sociedad. Los legisladores de la Florida y el gobernador Scott han dado un paso correcto para combatir el tráfico humano. Hay que dedicar todos los recursos necesarios para lograr que nadie tenga que sufrir la tragedia de la esclavitud.

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