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Crist debe ir a debate con rival

A qué le teme Charlie Crist?

¿Por qué parece tener miedo de enfrentarse en debate a Nan Rich, una ex senadora estatal de Weston y demócrata de renombre? Ella es además la que menos posibilidades tiene de ganar en esta campaña. Pero, por alguna razón, Crist, recién estrenado como demócrata y quien está haciendo campaña enérgicamente para recuperar su puesto de gobernador, sale corriendo en dirección opuesta cuando se trata de hacer un debate público con Nan Rich.

Como presunto nominado demócrata, Crist ha estado atascando el freno con impaciencia para abalanzarse sobre el gobernador republicano, Rick Scott. Pero él apenas se ha dado por enterado de la presencia de Rich en las primarias. Ella cuenta con una fracción mínima de los fondos de campaña que ha recaudado el ex gobernador. Ella no ha llegado a los $400,000 en financiamiento de campaña, mientras que Crist tiene casi $12 millones.

De modo que, ¿a qué le teme Crist? ¿O será arrogancia? Su negativa a hacer un debate con la ex legisladora es impropio y exclusivista. Por supuesto, es la política en su lado más feo.

Como funcionario público, Crist tuvo el suficiente peso como para persuadir a los floridanos a que votaran por él para el Senado estatal. Ellos lo hicieron luego comisionado de Educación, el último en ser electo a ese puesto. Luego, fue electo como el primer procurador general republicano del estado.

Sin embargo, como político, Crist tiene mucho de qué responder, y Rich tendría sin duda una larga lista de preguntas para el ex gobernador. Muchos demócratas todavía miran de reojo a Crist con respecto a su tardía entrada al partido... al Partido Demócrata. ¿Fue un cambio sincero para un republicano de mucho tiempo, quien fue conocido como “Chain-Gang Charlie” (“Charlie el de la cadena de presos”) en sus días de línea dura contra el delito en la Legislatura, o un viraje oportunista después de que su “abrazo a Obama” lo convirtió en un paria entre los republicanos en el 2009? Fue tildado de demasiado moderado por el Partido Republicano, que se inclinaba cada vez más hacia la derecha.

No obstante, Crist, quien se hizo independiente durante un breve tiempo antes de inscribirse en el Partido Demócrata, insiste en que él es un hombre dedicado a su pueblo. El debería darse cuenta de que le van a pedir cuentas por su historial — como se lo pedirán al gobernador Rick Scott — a su debido tiempo. El hombre que tuvo la osadía política de abrazar al entonces nuevo ocupante de la Casa Blanca debería mostrar su compromiso con el proceso democrático, y hacerlo lo antes posible, por medio de enfrentarse en debate con Nan Rich.

Igual de mal está que el Partido Demócrata de la Florida esté dando a Crist una protección inmerecida. En su empeño por recobrar el puesto de gobernador, los funcionarios del partido estatal han guardado silencio, mostrándose neutrales. En lugar de tomar una posición explícita y esforzarse por hacer una verdadera primaria, el silencio de ellos ha hecho de Crist “El Elegido”.

Crist podrá creer que está actuando en su propio beneficio, pero no es así. Y no hay duda de que está engañando a los demócratas del estado, quienes representan la mayoría de los votantes en los condados Miami-Dade y Broward.

No sólo es inapropiada su negativa a un debate Crist-Rich, sino que le ha dado al Partido Republicano de la Florida argumentos para atacarlo. No tiene ningún sentido. Tampoco lo tuvo el globo sonda que lanzó hace algunas semanas, cuando anunció que estaba considerando un posible viaje a Cuba. El lo pospuso. Ahora que tiene un poco de tiempo libre, debería dignarse a entrar en debate con Nan Rich.

What’s Charlie Crist afraid of?

Why does he seem afraid of debating Nan Rich, an accomplished former state senator from Weston and Democrat? She’s also the long shot in this race, But for some reason, Crist, a newly minted Democrat who’s running hard to regain his job as governor, is also running in the other direction when it comes to stepping up and debating Nan Rich for all the world to see.

As the presumptive Democratic nominee Crist has been straining at the reins to have a go at the Republican governor, Rick Scott. But he has barely acknowledged Rich’s presence in the primary race. She has a tiny fraction of the campaign money that the former governor has raised. She hasn’t cracked $400,000 in funding, while Crist has almost $12 million.

So what is Crist afraid of? Or is it arrogance? His refusal to debate the former legislator is unseemly and exclusionary. Of course, it’s politics at its worst.

As a public servant, Crist had enough heft to persuade Floridians to vote him into the state Senate. They later made him the state’s Commissioner of Education, the last to be elected to the position. After that, he was elected the state’s first Republican attorney general.

As a politician, however, Crist has a lot for which he has to answer — and Rich, no doubt, would have a long list of questions for the former governor. Many Democrats still look askance at Crist’s late arrival to the party — that is, the Democratic Party. Was it a sincere move by a long-time Republican once known at "Chain-Gang Charlie" in his tough-on-crime days in the Legislature, or an opportunistic shift after his "Obama embrace" made him a pariah among Republicans in 2009? He was branded as too moderate for the right-veering Republican Party.

Still, Crist, who dabbled briefly as an Independent before switching to the Democratic Party, insists that he’s a man of the people. He should realize that they will call him to account for his record — as they will Gov. Rick Scott — in due course. The man who had the political boldness to hug the then-new occupant of the White House should show his commitment to the democratic process, making the case for himself sooner rather than later by debating Nan Rich.

As bad, the Florida Democratic Party is giving Mr. Crist undeserved cover. In its quest to take back the governor’s mansion, state party officials have clammed up, remained neutral. Instead of taking a stand and pushing for a real primary race, they have, with their silence, already declared Mr. Crist "The One."

Mr. Crist might think that he’s acting in his own best interest, but he’s not. And he’s definitely cheating state Democrats, who make up the majority of voters in Miami-Dade and Broward counties.

Not only is his rebuff of a Crist-Rich debate unseemly, it has handed the Repubican Party of Florida the ammunition with which to attack him. Makes no sense. Neither did the trial balloon he sent up a few weeks ago, announcing that he was considering a trip to Cuba. He has postponed it. Now that he has a little extra time, he should deign to debate Nan Rich.

Read more here: http://www.miamiherald.com/2014/06/23/4197132/make-a-date-to-

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