Últimas Noticias

Presentan proyecto de museo del exilio cubano en Miami

La comunidad de exiliados cubanos en la Florida podría tener un flamante museo en el litoral de Miami si la Comisión del Condado Miami Dade decide el 15 de julio apoyar la propuesta de construcción detrás de la American Airlines Arena y frente a la Bahía de Biscayne.

La resolución debía discutirse este primero de julio, pero fue postergada. De ser aprobada, la alcaldía del Condado negociaría con la organización Cuban Exile History Museum, Inc. la renta del terreno y la construcción del recinto en la llamada parcela B, en consulta con la compañía operadora del American Airlines Arena, Basketball Properties Ltd., y con The Heat Group.

El abogado Nicolás Gutiérrez, de padres cubanos y uno de los promotores de la iniciativa, subrayó que el museo sería “una realización de la añoranza de mucha gente de esta comunidad” pues “he visto a la generación de mi papá morir siempre añorando lo que perdieron en Cuba y sin poder disfrutar, hasta cierto punto, lo que se ha creado aquí en el exilio”, agregó.

El museo no solo se centraría en más de medio siglo de historia de los exiliados cubanos en la Florida, sino que incluiría también los aportes de la diáspora cubana en otros países, destacaron varios miembros de la junta directiva del Cuban Exile History Museum, Inc. en conversación con el Nuevo Herald.

La comisión tendría que considerar el día 15 dos propuestas diferentes para la parcela, la construcción del museo y de un parque público, en un área que desde 1998 debía ser utilizada como “espacio público abierto hasta ser desarrollada”, según consta en el documento a ser discutido.

La parcela B, el único lote sin construir en la zona, iba a formar parte del abortado proyecto de estadio de fútbol apoyado por David Beckham. Justo al norte, el Museum Park es la sede del Pérez Art Museum y del Museo de Ciencias Patricia and Phillip Frost.

La propuesta del museo del exilio cubano ha sido respaldada por los comisionados Esteban L. Bovo, Jr., José “Pepe” Díaz, y Juan C. Zapata, mientras la comisionada por el distrito 3, Audrey Edmonson, apoya la apertura exclusiva de un parque. Su propuesta de resolución sobre la construcción del museo en un sitio alternativo también será considerada por los 13 comisionados en esa sesión.

Marc Sarnoff, el comisionado de la ciudad de Miami que representa al área, también se opone a un nuevo museo en la costa, incluso en terrenos disponibles en el vecino Museum Park. “Oh, por favor”, dijo Sarnoff. “¿Qué tal si ponemos algo de césped ahí?”

Y el profesor de la Universidad de Miami, Gregory Bush, vicepresidente de la Urban Environment League, ha sugerido situar el museo en otros espacios como la Torre de la Libertad o La Pequeña Habana, “el corazón de la comunidad cubanoamericana”.

Pero Roberto Fabricio, periodista y miembro de la junta directiva del Cuban Exile History Museum, defendió el enclave del recinto en el litoral, pues “los cubanos estamos enmarcados por el mar, la sangre de miles de balseros están en esas aguas. El concepto visual y espiritual de este museo contempla estar frente a esas aguas donde está nuestra alma. Otra cosa sería inconcebible”, subrayó.

Por otro lado, William Muir, veterano de Bahía de Cochinos y otro de los impulsores del proyecto, destacó también las intenciones de construir un museo con “carácter internacional”, cuyo público no esté constituido exclusivamente por cubanos y latinoamericanos sino también por todos los turistas que llegan a Miami, para lo cual la locación en la bahía, una zona eminentemente turística, sería importante.

El premiado arquitecto cubano Robert Chisholm, quien está al frente del diseño del museo, también explicó que la Torre de la Libertad, pese a ser emblemática, no tiene las condiciones necesarias para albergar un proyecto de esta magnitud. “No es factible una adaptación”, dijo.

Asimismo, Gutiérrez declaró que “lo verdaderamente controversial” no es la construcción del museo en la parcela B, sino el hecho de que este terreno hubiera estado abandonado desde 1998. Asimismo afirmó que el proyecto llevado a votación contempla las preocupaciones de los grupos “ambientalistas” y residentes que quieren mantener un área verde en ese terreno, así como de los directivos del Heat y de la arena.

“Nuestra idea es erigir no solo un monumento digno y merecido por las contribuciones del exilio cubano. También va a realizar el sueño de estos grupos ambientalistas porque va a crear acceso público al litoral, habrá un anfiteatro, una plaza pública y un parque verde en las tres cuartas partes de la parcela B, con espacio para acomodar logísticamente las necesidades del Heat y de la arena”, afirmó Gutiérrez.

El museo tendría sólo tres plantas, de un original de cinco, y solo bloquearía parcialmente vistas a partes del puerto que no son tan atractivas, según Chisholm.

La idea de combinar ambos usos en el mismo proyecto, puede ser un punto a favor para sus promotores pues la comisionada Lynda Bell también expresó que quizá un parque y un museo podrían coexistir.

La construcción del edificio, estimada en $120 millones, sería con fondos privados, que los promotores piensan recaudar entre las distintas comunidades de emigrados cubanos alrededor del mundo, para lo cual piensan abrir dos centros, en Miami y en Londres. Pero, “primero necesitamos asegurar el pedacito de tierra”, dijo Gutiérrez.

El proyecto está planificado para llevarse a cabo en un plazo de cinco años y estaría listo para su inauguración el 1 de enero de 2019.

En cuanto a la colección y la curaduría, los promotores afirmaron contar con el apoyo de varias universidades del estado, que estarían interesadas en colaborar en este aspecto. Se trataría de un museo moderno, con énfasis en la interactividad con el usuario. “Me ha impresionado la seriedad del concepto histórico que tiene el grupo del museo, que no sea algo propagandístico”, subrayó Fabricio.

Al hacer énfasis en la historia, el nuevo proyecto intenta diferenciar su concepto del existente Museo Cubano, el cual se centra en las contribuciones culturales de la comunidad exiliada, y será trasladado próximamente a un edificio renovado en el 1200 Coral Way.

“También creemos que podemos trabajar juntos, cuando venga la feria Art Basel podríamos facilitarle los espacios para que participen en el evento. Se trata de colaborar”, subrayó Muir.

Muir y Gutiérrez explicaron que la idea del museo comenzó cuando intentaban buscar terrenos para expandir el Museo de la Brigada 2506, actualmente en Hialeah Gardens. El proyecto fue evolucionando hasta concebirse como un museo que recoja toda la experiencia del exilio cubano.

“Va a ser un centro de reunión de los cubanos, un centro comunitario también, pero el museo necesita el apoyo de los ciudadanos, que llamen a sus comisionados y digan que apoyan este concepto”, apuntó Fabricio.

  Comentarios