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Canal 17: Tres décadas después, la programación en español vive

Han pasado más de 35 años desde que la programación en español del canal 17 salió al aire por primera vez. Desde sus comienzos como un pequeño programa para entrenar a jóvenes y futuros periodistas, ha crecido hasta convertirse en una programación completa, compuesta de ocho segmentos informativos orientados hacia la comunidad latina del sur de la Florida.

Todos los domingos desde las 3 p.m. hasta las 7 p.m., el canal 17, asociado con la red de comunicaciones WLRN, trasmite ocho segmentos de media hora cada uno: Temas de mujer con Vilma Petrash, Ante usted con Luis Fernández, Colombia al día con Enrique Córdoba, Cuba y su Historia con Jose Antonio Albertini, Opiniones con Pedro Corzo, Entérese con Jesús Angulo, Foro 17 con Luis G. Díaz y Añoranzas de mi Cuba, que no tiene un anfitrión particular.

Los segmentos, que ya forman una importante parte de la red informativa que frecuentan los latinoamericanos de Miami, tanto cubanos como venezolanos, argentinos y chilenos, tratan temas relevantes a la comunidad hispana que reside en la Florida, con invitados especiales a quienes se les cede el espacio y tiempo suficiente para entrar en detallado análisis sobre el tema de su especialidad.

Con el pasar de los años, los siete anfitriones de cada segmento se han en convertido en caras conocidas en el sur de la Florida, especialmente entre los fieles televidentes hispanohablantes que siguen su programación cada semana. Mientras algunos de los presentadores, como Pedro Corzo del segmento Opiniones, se unieron a la programación más de una década después de su inauguración, existen otros como Luis G. Díaz, quien no solo es presentador del segmento Foro 17, sino también es considerado, según Corzo, el “alma y espíritu” de la programación, ya que fue quien la vio nacer en el año 1979.

“La idea era crear un espacio para informar sobre lo que sucedía en la comunidad, y siempre con un ángulo hispano”, dijo Díaz, fundador y productor ejecutivo de la programación en español, al Nuevo Herald. “Cada día crece más la comunidad hispana en el sur de la Florida y es increíble la fuerza y el empuje que tienen. El hispano ya se esta convirtiendo en un poder empresarial, político y social en esta comunidad”.

“En aquella época existían muy pocos programas de televisión pública en español, y había una necesidad de traer representación hispana al canal”.

Sin embargo, existe algo aun más particular sobre estos anfitriones: aun dada su dedicación y la leal audiencia que han logrado construir, esto ha sido, según Díaz, una “labor por amor”, es decir, un compromiso de proveer un servicio de información al público hispano sin cobrar ni un centavo.

“A ninguno de nuestros presentadores se les paga por su trabajo”, dijo Díaz, quien también comentó que varios de los anfitriones tienen otros trabajos en el ámbito del periodismo. “Todos dan su tiempo de forma voluntaria.”

EL COMIENZO

La programación en español del canal 17 comenzó con una simple idea: el ofrecer una oportunidad y un espacio a jóvenes interesados en el periodismo y la televisión para que puedan entrenar para entrar al mundo laboral.

La idea fue presentada a Díaz por profesionales de la televisión cubana que se encontraban en el exilio en Miami en los años 70, entre ellos Néstor Penedo, León del Valle y Rogelio Tomasino, según Díaz.

“Me pareció fascinante”, dijo Díaz. “Nos reunimos un grupo de personas y se creó el Proyecto 79, donde los jóvenes aprendían lo que era una producción real”.

El entrenamiento de los jóvenes se hacía en el Teatro Martí, donde se montaba un estudio de televisión y se grababa un programa de opinión para la juventud. Sin embargo, Díaz tenía planes aun mayores.

“Después se me ocurrió, ¿por qué estos jóvenes no pudiesen hacer una especie de internado para practicar con televisión real?”, dijo Díaz.

El 20 de mayo de 1979, la idea se convirtió en una realidad. Después de una reunión con Don McCallough, quien era el administrador general del canal 17 en aquella época, el programa se aprobó para salir al aire en el canal.

“Entonces los jóvenes empezaron a participar en el programa de una hora que llamamos Foro 17”, dijo Díaz, quien aseguró que hoy día, los muchachos se han convertido en hombres de empresa y trabajan para canales más grandes como Telemundo y Univisión. “Ellos montaban la escenografia de Foro 17, con el entrenamiento de los productores cubanos y la supervisión del Canal 17. Y así, empezó todo”.

LABOR DE AMOR, SIN SALARIO

Con el pasar de los años, el canal 17 fue aumentando el horario de la programación en español. Había más capacidad para programas, y se cambió el horario nocturno de 6 p.m. a 12 p.m. los domingos a un horario más temprano, que es el bloque que mantienen en la actualidad.

En poco tiempo, la programación se convirtió en un vehículo para llevar información y entretenimiento a los televidentes hispanos a través de la televisión pública que, según Díaz, se diferencia mucho de la televisión comercial o privada.

“Si no fuese por la televisión pública, la información no rentable para la televisión comercial no saldría a luz. Nosotros tratamos temas y sacamos información que no sale en televisión comercial, donde existen agendas particulares y la aportación es limitada”, dijo Díaz, quien trae a tanto presidentes latinoamericanos como a figuras importantes en la política local a su segmento Foro 17, siempre buscando ángulos distintos para analizar. El 99 por ciento de los invitados, dijo Díaz, son hispanos.

A la misma vez, la estructura de la televisión pública y de esta programación permite dar más tiempo a los invitados de discutir el tema de su interés a fondo y con un análisis con más valor para los televidentes.

“Cuando te invitan a un programa de televisión comercial de 44 minutos, con cuatro segmentos y dos o tres invitados por segmento, realmente no se puede hablar ni expresar bien una idea,” dijo Pedro Corzo, quien lleva 20 años trabajando con el canal 17.

Al igual que Corzo, con el tiempo entraron nuevos periodistas a llenar las posiciones de anfitriones para cada segmento, varios de ellos seleccionados e invitados por Díaz, quienes aceptaron el trabajo sin renumeración.

“Nosotros hacemos un total de 52 programas al año, y todo como una contribución a la comunidad”, dijo Corzo, quien aparte de ser anfitrión de Opiniones, es también periodista para Radio Martí. “Siempre estamos buscando un método para llevarles a los televidentes información veraz con analistas serios, de peso, sin caer en discusión ni convertirnos en estrellas. Las verdaderas estrellas son los invitados”.

Durante su segmento, aparte de tocar temas internacionales, Corzo se dedica a “hacer un recorrido por América Latina”, llevando invitados naturales de cada país para discutir “los temas más calientes” de política, inmigración, entre otros. Uno de sus invitados más destacados a través de los años fue el empresario venezolano Thor Halvorssen, quien falleció en Miami recientemente.

“El [Halvorssen] fue la primera persona que denunció la penetración del gobierno iraní en Venezuela, que estaba tratando de establecer vínculos para su proyecto expansionista. Lo dijo en primicia en el canal 17”, comentó Corzo.

Corzo asegura que sus seguidores están siempre pendientes de su segmento, hasta el punto en que sienten suficiente confianza de llamarlo personalmente para compartir sus reacciones al programa.

“Hay un número de personas que se sienten parte de la programación y del canal. Existe una proximidad con el televidente que nos hace sentir muy satisfechos para continuar con esta labor”, dijo Corzo.

Vilma Petrash, la única mujer entre el grupo de anfitriones, lidera el segmento Temas de Mujer. Aunque comenzó yendo a participar en dicho segmento como invitada, en el 2007 Díaz la invitó a llenar la posición de presentadora. Desde entonces, ha traído a “mujeres extraordinarias” a su segmento, entre ellas Martha Lorena Alvarado, ex vicecanciller de Honduras, y la periodista local Diana Montaño.

“Ha sido una oportunidad de oro”, dijo Petrash, quien es de origen venezolano y trabajó en producción de televisión y como profesora de sistemas políticos estadounidenses en Miami-Dade College antes de unirse al canal 17.

“Mi segmento se ha convertido en una red para la mujer hispana, comprometida con su comunidad y que lucha tanto por mantener a sus familias y superar la discriminación de género”, agregó Petrash.

SINTONIZADOS DESDE CUBA

José Antonio Albertini, quien se unió a la programación hace 16 años por invitación de Díaz, ha sido desde el año 2000 el anfitrión de Cuba y su historia, uno de los segmentos más populares de la programación.

“La mayor parte del tiempo, llevo invitados académicos y personas involucradas en la lucha política de Cuba, sin importar la tendencia que tengan. Les pregunto sus opiniones siempre con mucho respeto y en un clima de aceptación”, dijo Albertini, quien aparte de ser anfitrión es también autor de seis novelas y ex periodista de Radio Martí.

Albertini también incluye con frecuencia en su segmento historias de interés humano, y suele invitar escritores, poetas y ensayistas para desarrollar temas referentes a la cultura cubana.

El enfoque de su segmento ha creado una red de televidentes especiales que incluye no solo a la gran cantidad de cubanos que residen en el sur de la Florida, sino también aquellos que siguen en Cuba.

“Nuestra señal llega hasta la costa cubana”, dijo Albertini a el Nuevo Herald. “De hecho, era tal la multitud que nos veía desde Sagua la Grande que la seguridad del estado cubano empezó a tocar sus puertas para decirles que era un delito vernos”.

Albertini comentó que, en su opinión, el gobierno cubano no ha bloqueado la señal del canal 17 porque la programación en español no tiene la “agresividad noticiosa” que puede tener TV Martí, por ejemplo, que está mayoritariamente bloqueado en la isla.

“No es un programa político”, explicó Albertini. “Es una opción educativa diferente para el televidente que quiere aprender cosas nuevas”.

Albertini dijo que el programa es esencial para los televidentes que sintonizan el programa desde Miami, especialmente para aquellos que son exiliados.

“Es importante que el programa sobreviva”, dijo Albertini. “Hay una cantidad de cubanos mayores, que tienen hijos y nietos en estas tierras y que van a morir aquí, que cuentan con mi programa”.

“La forma traumática en que ellos abandonaron Cuba los ata de alguna forma a su país y a su cultura”, agregó Albertini, quien fue líder estudiantil en Cuba y tuvo que exiliarse en 1961 luego de ser expulsado de todos los centros de enseñanza superior del país. “Lo mismo está ocurriendo con los venezolanos, que han venido escapando situaciones de peligro”.

El programa también está atrayendo a la segunda y tercera generación del exilio que se criaron en Miami. “El cineasta Joe Cardona es uno de mis televidentes”, dijo Albertini con orgullo.

Sin embargo, Albertini también aseguró que los temas de su segmento —y los invitados que los desarrollan— no se limitan solo a la comunidad cubana.

“Luis [Díaz] desde siempre intentó que esta programación fuese para todos los hispanos, y aunque me enfoco en Cuba en mi segmento, siempre traigo a invitados latinos de todos lados que puedan opinar seriamente sobre ella [Cuba]”, dijo Albertini.

VISTA HACIA EL FUTURO

Al ser una programación perteneciente a la televisión publica, Díaz y sus colegas dependen enteramente de donaciones y el apoyo del gobierno para sostener las necesidades económicas del programa.

“La mayor limitación es el presupuesto. No tenemos el presupuesto adecuado para hacer las cosas mucho mejor y con más recursos, pero no es imposible”, dijo Díaz.

Al Chicoy, el director de la programación en español, está de acuerdo.

“La programación en español de este canal es la número uno en nuestro bloque. Estamos muy orgullosos de nuestro producto”, dijo Chicoy a el Nuevo Herald. “La gente lo aprecia mucho”.

Desde que comenzó a trabajar en el canal 17 hace 31 años, y en su posición actual hace cuatro años, ha intentado modernizar y refrescar la programación y la escenografia, para así atraer a audiencias más jóvenes.

“Desde que comencé como director, he mejorado la iluminación y la escenografía, porque la gente quiere cosas frescas y bonitas”, comentó Chicoy. “Al mismo tiempo, he hablado con los presentadores para levantar el nivel de calidad de la programación y lo han hecho extraordinariamente”.

“Ahora encuentro a amigos de mi hijo de 21 años que me dicen, ‘¡Qué interesante estaba el programa esta semana!’”, agregó Chicoy. “Yo me caigo para atrás cada vez que lo oigo, porque significa que estamos teniendo un mayor alcance de audiencia”.

Pero para los presentadores, esta labor sin recompensa monetaria nunca será una preocupación.

“La mayor recompensa es tener un número de personas que te ven todas las semanas, te ven en la calle o te llaman o te escriben”, dijo Corzo. “Es la satisfacción de traer personas inteligentes con ideas definidas que puedan abordar y transmitir esa información a los televidentes, y así faciliten al público tomar esas ideas para mejorar nuestra sociedad”.

Tanto Corzo como Albertini y Petrach tienen expectativas de que se mantenga la programación en el futuro, con tal de que sea bajo la misma filosofía de informar.

“Esta programación tiene futuro”, comentó Albertini. “Quizás cambie, quizás refleje otros intereses dentro de unos años, pero siempre habrá esta programación en español”.

Y por las mismas razones que lo motivaron a empezar el programa de entrenamiento para los jóvenes en 1979, Díaz planea seguir dedicándose a la programación, hasta que la salud se lo permita, por el beneficio de las próximas generaciones.

“Uno tiene que regresarle a la comunidad lo que le ha dado a uno”, dijo Díaz. “Yo soy cubano, pero este país que me dio la posibilidad de poder crecer y no sufrir de grandes necesidades. De la misma manera que yo tuve oportunidades y se me abrieron puertas, quiero hacerlo para los jóvenes de hoy. Yo vi como ellos crecieron en el programa y lo convirtieron en lo que es hoy. ¿Por qué no seguir dedicándome a esto?”

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