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EN NUESTRA OPINION: De cacería en Texas

El gobernador Rick Scott y un grupo de políticos del estado han resucitado un problema que muchos pensaban que se había eliminado hace más de 20 años cuando dos docenas de legisladores se declararon culpables de no revelar viajes pagados por cabilderos.

Ese escándalo llevó a la Legislatura a prohibir que sus miembros recibieran regalos de más de $100. Pero astutamente dejaron una laguna que permite a los cabilderos dar cantidades ilimitadas a partidos políticos, que pueden canalizar el dinero a los políticos.

Hace poco la corresponsalía en Tallahassee del Miami Herald/Tampa Bay Times halló que el gobernador Scott, el secretario de Agricultura Adam Putnam y líderes de la Cámara estatal han aceptado viajes de cacería secretos al fabuloso King Ranch en Texas.

Los viajes tuvieron lugar en los tres años pasados, desde que U.S. Sugar arrendó 30,000 acres en el rancho. Desde fines del 2011, U.S. Sugar pagó más de $95,000 al Partido Republicano de la Florida por 20 viajes de fin de semana por lo menos, mientras más de una docena de políticos floridanos solicitaban licencias para cazar en Texas.

La ley vigente permite a los donantes dar contribuciones ilimitadas a partidos y comités políticos, mientras la donación sea para un vago “propósito de campaña”. Pero no se mencionan los viajes al rancho como un gasto, donación o lugar de recaudación de fondos en ningún documento de campaña de ningún partido.

La falta de transparencia es un insulto a los floridanos. Los funcionarios y el partido han ocultado los viajes. ¿Por qué? ¿Se recaudó dinero? ¿Cuánto?

El problema es el potencial de acuerdos secretos. El King Ranch posee miles de acres de caña de azúcar en la Florida y la industria –incluido U.S. Sugar– ha buscado un alivio a los pagos por la contaminación de los Everglades. El año pasado, la Legislatura aprobó una medida, firmada por el gobernador Scott, que podría ahorrar millones a los azucareros en medidas ecológicas.

El viernes, el Times/Herald reveló que el gobernador Scott nombró a Michael A. “Mitch” Hutchcraft, un ejecutivo de la propiedad del King Ranch en la Florida, a la Junta de Distrito de Administración del Agua en el Sur de la Florida, que supervisa la restauración de los Everglades. El nombramiento se produce un mes después que el gobernador Scott estuvo en el King Ranch, lo cual crea dudas sobre un posible conflicto de interés.

El escándalo pide a gritos que la fiscal estatal del estado, Pam Bondi, investigue, pero Bondi no parece inclinada a lidiar con problemas que puedan dañar a su partido. Lo que ha hecho es darle prioridad a la arcaica prohibición contra el matrimonio homosexual. Eso no mejora en nada el lamentable estado de la política en la Florida.

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