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¿La primera dama de Cuba? Prensa oficial no sabe qué hacer con esposa de Miguel Díaz-Canel

El vicepresidente de Venezuela, Tareck El Aissami (i), recibe al mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel (c), y la primera dama cubana, Lis Cuesta (d), el miércoles 30 de mayo de 2018, en el Panteón Nacional Simón Bolívar, en Caracas (Venezuela).
El vicepresidente de Venezuela, Tareck El Aissami (i), recibe al mandatario cubano, Miguel Díaz-Canel (c), y la primera dama cubana, Lis Cuesta (d), el miércoles 30 de mayo de 2018, en el Panteón Nacional Simón Bolívar, en Caracas (Venezuela). EFE

¿Quién es esa mujer que en un vestido negro y violeta posa junto a Miguel Díaz-Canel durante su viaje a Venezuela esta semana? Para la prensa cubana, nadie que merezca ser identificado.

Pese a aparecer en todas las imágenes, la prensa estatal cubana decidió inicialmente no identificar a Liz Cuesta Peraza, la esposa del nuevo gobernante en reportes sobre la visita del miércoles, el primer viaje internacional de Díaz-Canel tras ser nombrado presidente en abril.

Pero para muchos lectores, el silencio de la prensa estatal sobre Cuesta no pasó inadvertido.

"La que lo acompaña es su esposa… no una estatua o un búcaro… merece ser reconocida oficialmente", comentó un lector identificado como Rigo en Cubadebate. Tras varios comentarios similares, el medio identificó a Cuesta como "esposa" del gobernante en una de las seis fotos publicadas junto a la historia sobre el viaje oficial de la pareja.

Periódicos como Granma y Juventud Rebelde, sin embargo, continuaron eludieron el asunto.

Los medios oficiales, controlados por el Partido, parecen nerviosos de darle a Cuesta el tratamiento de "primera dama", un título que ya ha generado controversia.

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El sitio oficial Cubadebate no identificó a Liz Cuesta en varias fotos en las que aparece junto a su esposo, el gobernante cubano Miguel Díaz-Canel. Toma de pantalla de Cubadebate

"Desde que triunfó la Revolución ese título por así decirlo nobiliario se borró de nuestra constitución y sigo abogando porque así sea", escribió un lector del sitio digital estatal Cubadebate identificado como Luis Enrique, indignado porque en la televisión estatal una periodista había osado llamar a Cuesta "primera dama", en un reporte sobre la visita a Cuba del gobernante venezolano Nicolás Maduro y la "primera combatiente", Cilia Flores, en abril.

Era la primera vez, en varias décadas, que los cubanos escuchaban la expresión en referencia a la esposa de un mandatario cubano.

La periodista independiente cubana Yoani Sánchez, directora de 14yMedio, habla de las preguntas que se hace el pueblo cubano sobre el nuevo presidente Miguel Díaz-Canel.

"Fidel jamás nos enseñó esto, muchos conocimos a su esposa la compañera Dalia [Soto del Valle] después de enfermar este, jamás la presentó en actos públicos ni [en] eventos oficiales", añadió el lector.

Desde que tomó el poder en 1959, el fallecido Fidel Castro impuso un muro de silencio en relación a su familia, con la que no se le vió en público salvo en contadas ocasiones (por ejemplo, en una temprana entrevista que diera con su hijo mayor Fidelito a la televisión estadounidense).

El puesto de "primera dama" fue ocupado de facto por la esposa de su hermano, Vilma Espín, y durante algunos años, también por Celia Sánchez, ayudante y amante del comandante. A Soto del Valle, a quién Castro conoció desde la década de los 60 y con la que supuestamente contrajo matrimonio en 1980, no se le vió en público hasta 1998, cuando Juan Pablo II visitó Cuba. Su imagen y la de los cinco hijos que tuvo con Castro, se hicieron más frecuentes en la prensa, tras la enfermedad que lo apartó del poder en el 2006.

Delcy Rodríguez, presidenta de la Asamblea Nacional Constituyente de Venezuela (ANC), se refirió al gobernante cubano Miguel Díaz-Canel como un "germen", durante su primer visita al país suramericano.

Tras el ascenso de Raúl Castro a la presidencia y la muerte de Vilma, la hija de ambos, Mariela Castro Espín, ha ocupado un rol similar, apoyando iniciativas como el matrimonio igualitario y actuando como una vocera del gobierno hacia el extranjero. Pero desde abril, Cuba tiene un nuevo presidente al frente del gobierno y este tiene una esposa con la que se le ha visto ir de la mano durante actos oficiales. Y por el momento, no queda claro cuál es su rol porque la Constitución no lo establece.

"Ese símbolo todavía no ha sido identificado", comentó Andy Gómez, exdirector del Instituto de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos de la Universidad de Miami. "Hasta ahora el símbolo femenino dentro de Cuba era Mariela Castro y ella no va a desaparecer, así que ellos están tratando de definir el papel" de Cuesta agregó.

Para Gómez, hay algo más importante en esas imágenes de Díaz-Canel junto a su esposa.

"Está tratando de mostrar un lado más suave del liderazgo, un civil sin uniforme con su esposa, mientras que nada ha cambiado realmente", opinó.

Y por el momento, está funcionando, a juzgar por los comentarios de los lectores de la prensa oficial cubana.

"Qué bueno que tenemos la oportunidad de que nuestro nuevo presidente salga en público con su esposa, que es lo más normal y da ánimo de familia, que es la célula básica de la sociedad", escribió un lector identificado como Dr. en Cubadebate. "100% de acuerdo. Siempre la esposa a tu lado. Muy bien Canel, mi apoyo", escribió Freddy.

Para Díaz-Canel, un burócrata nacido del Partido Comunista, más joven que la generación de líderes históricos que creó el régimen revolucionario junto a Castro, proyectar la imagen correcta podría ser una pieza clave para solidificar su legitimidad.

Díaz-Canel dijo que "buscaría estar más presente y comprometido con los cubanos de a pie y creo que eso incluye tratar de proyectar una imagen de que él es uno de ellos, un hombre de familia", comentó el profesor Ted Henken, sociólogo de Baruch College, en Nueva York, y autor de varios libros sobre Cuba. "Dado que su base y fundamento es el Partido, imagino que se está asegurando deliberadamente de que estas imágenes salgan en la prensa controlada por el Partido", agregó.

Mientras su gobierno será juzgado por el resultado de sus políticas concretas, Díaz-Canel también estaría intentado capitalizar del "aura suave e intangible que puede emanar de gestos simbólicos como ser fotografiado con su esposa cuando está en funciones oficiales, además de mostrar su rostro y llegar a la gente común después del accidente aéreo y las inundaciones" recientes en Cuba, señaló Henken.

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Una imagen que circuló en las redes sociales parece mostrar parte de un tatuaje que Liz Cuesta tiene en la espalda.

Esta no es la primera vez que Cuesta aparece en público junto a Díaz-Canel. Durante las elecciones de los diputados en marzo, fue fotografiada junto su esposo, entonces primer vicepresidente y único candidato para sustituir a Castro. Según varios informes de prensa, tiene 47 años, es originaria de Holguín y es la segunda esposa de Díaz-Canel.

Recientemente se unió a Twitter y se identifica en su cuenta como "revolucionaria" y graduada de la Universidad de Holguín con un título en enseñanza.

John McAuliff, director ejecutivo del Fondo para la Reconciliación y el Desarrollo, una organización que trata de unir a cubanos y estadounidenses, conoció a Cuesta y Díaz-Canel en 2012 cuando ella trabajaba para Paradiso, una agencia de turismo dentro del Ministerio de Cultura, y él era el Ministro de Educación Superior. Era el único estadounidense con un stand en el congreso Universidad, cuando la pareja se acercó y comenzó a hablar con él. Más tarde se reunió con ella en Paradiso, donde fue directora de servicios académicos, porque estaba interesada en proyectos entre universidades estadounidenses y cubanas. Intercambiaron correos electrónicos por un tiempo.

Dos años más tarde se encontró con la pareja nuevamente en una recepción para el mismo congreso bienal y se acordaban de él.

"Díaz-Canel y su esposa caminaron entre la multitud disfrutando de la música de Los Van Van, actuando como los políticos de Estados Unidos. Los paraban personas que querían fotos con ellos. Ella estaba a su lado en las interacciones con la gente, pero también era parte de todo", dijo McAuliff.

"Ella tenía dos dimensiones", continuó. "Por un lado, era una profesional competente pero, por otro lado, estaba claramente acompañando a su esposo. Con las diversas relaciones de Fidel a lo largo de los años, una mujer no era muy visible. Pero [Díaz-Canel y Cuesta] eran mucho más una pareja política de estilo estadounidense".

Siga a Nora Gámez Torres en Twitter: @ngameztorres

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