Artes y Letras

Memorias de un religioso

La publicación de la obra completa del padre jesuita Antonio Vieira, filósofo y orador portugués, fue concluida por la editorial Círculo de Leitores.

La extensa colección de 30 volúmenes es el resultado de un trabajo conjunto de más de 50 especialistas portugueses y brasileños.

Antonio Sampaio da Nóvoa, rector de la Universidad de Lisboa, ha destacado la importancia de la obra de Vieira en la historia portuguesa.

“Nadie antes de él ni nadie después de él hizo tanto con las palabras y por las palabras. Sin Vieira, no tendríamos la lengua que tenemos”, escribió en el prefacio de la colección.

“En ese difícil siglo XVII de nuestra historia, Vieira abrió y difundió la lengua portuguesa, hizo de ella cultura, marcó su lugar en el mundo”, afirmó.

Vieira fue un personaje influyente en la política y sociedad de su época, en el siglo XVII, tanto en Portugal como en Brasil, donde defendió los derechos de los indígenas, con quienes incluso convivió debido a sus actividades jesuíticas.

La Compañía de Jesús tuvo gran importancia en Brasil, siendo la gran responsable de llevar el cristianismo al país, en la época colonial de Portugal.

Conocido también como “Paiaçu” (Padre Grande, en tupi), Antonio Vieira escribió una serie de sermones que se considera que han tenido una influencia importante para el barroco en Brasil, y dejó un legado lusófono reconocido por personalidades de la literatura portuguesa, como José Saramago y Fernando Pessoa, quien le llegó a llamar “emperador de la lengua portuguesa”.

Vieira nació en Lisboa el 6 de febrero de 1608 y vivió como misionero, diplomático y orador, entre Portugal y Brasil, donde falleció en la ciudad de Salvador, el 18 de julio de 1697.

De su extensa obra, destacan los sermones y su libro Historia del Futuro, estrechamente relacionado con el mito del sebastianismo, según el cual el rey portugués Sebastián, muerto a los 24 años en la batalla Al Kasr Al Kebir en Marruecos en 1578, volvería para establecer el reino.

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