Artes y Letras

Los mejores libros en español del 2017

Antonio Orlando Rodríguez
Antonio Orlando Rodríguez

Hay para todos los gustos. Es una lista arbitraria, como todas, pero elaborada por autores residentes en los Estados Unidos que son a la vez buenos y generosos lectores. En un año de pocas aunque destacadas sorpresas para la cultura como la de haber ganado el Premio Cervantes un escritor del postboom como Sergio Ramírez, la literatura escrita en nuestro idioma goza de buena salud.

Antonio Orlando Rodríguez

Entre los nuevos libros que leí en el 2017 destaco Rendición, del español Ray Loriga, ganador del Premio Alfaguara de Novela. Esta obra me cautivó desde su primer párrafo y me arrastró, sin tregua, a lo largo de sus doscientas diez páginas. Aunque puede etiquetarse como una distopía, narra una historia, a mi modo de ver, realista y muy de nuestro presente, solo que la realidad se nos presenta aquí disfrazada de alegoría social. Cuando encuentras una novela como esta, ajena a modas y reclamos del mercado, que te reta intelectual y emocionalmente sin malabarismos literarios, con una prosa de envidiable transparencia, te reconcilias con la literatura contemporánea.

Gloria Leal

Orlando González Esteva se enfrenta a la muerte para cantarle en todos los colores. Desde la sospecha hasta la certidumbre. Le conversa, se burla, la presiente y huye, le teme y la olvida. La muerte y su preludio, la vejez: Y de repente todos fuimos viejos. El futuro fue cosa del pasado… Hay que ser de un valiente especial para leer, poco a poco, Las voces de los muertos (Ediciones de la Isla de Siltolá) del poeta cubano. En su larga meditación, juguetón, recurre a la ironía: El cementerio que un día/ Fue parte de la ciudad/ Hoy la abarca, es la ciudad. En su madurez de poeta, el escritor reflexiona sobre los golpes de la vida, específicamente aquel que nos quitó el aliento: Los nombres de los muertos son los nombres de cuantos aún vivos recuerdan que una vez los mataron.

Carlos Pintado

Con La condición animal (Páginas de espuma, España), Valeria Correa Fiz logra una formidable galería de historias y personajes inquietantes. Doce relatos escritos con un bisturí envuelto en seda que revelan esas mismas atmósferas que ya uno extrañaba de Flannery O’Connor o de Amy Hempel. Leo el libro de Valeria y pienso: hay belleza en la monstruosidad, y viceversa. Y me pregunto cómo es ese momento en que dejamos de actuar como humanos, qué lo provoca y hasta qué punto somos capaces de darnos cuenta. Cuándo el torturador regresa, sigo pensando, a la apacibilidad familiar, ¿deja de ser menos torturador? Lo bello y lo terrible, unido en un libro, pero lo bello y lo terrible a cuentagotas, como si con la prosa la autora urdiese un magistral ejercicio de sadismo con los lectores. Puedo elegir doces veces un cuento distinto de este libro si me hicieran la misma pregunta doce veces.

Gabriel Goldberg

Recuerdo que al terminar de leer los cinco relatos que componen el volumen El matrimonio de los peces rojos (Páginas de Espuma), se me quedó dando vueltas en la cabeza el que da precisamente título al libro de la mexicana Guadalupe Nettel, por la angustia existencial que me provocó. Me da la impresión de que la metáfora de la insoportable vida en la pecera, que es trasladada a la cárcel domiciliaria que percibió la protagonista al parir y quedarse sin trabajo, es tan solo la escala piloto de lo que significa la paradoja del cautiverio de la libertad. Vivimos como si vivir fuera lo más natural del mundo, y damos vueltas y más vueltas dentro de nuestro propio recipiente. Y es que, cualquier espacio, por grande que sea, es un lugar reducido para seres insatisfechos.

Teresa Dovalpage

Leer Los círculos morados (Lumen), la primera parte de las memorias de Jorge Edwards, es como hacerle una visita personal a este reconocido autor y diplomático chileno que, cuando escribe, parece abrir la puerta de su casa para que uno se asome a curiosear. Después de disfrutar Persona non grata y Adiós poeta, este volumen “completa el círculo”, con un recuento que va desde lo más íntimo (sus comienzos como escritor, sus aventuras juveniles, sus estudios con el ahora famoso Padre Hurtado) hasta sus relaciones con personajes como Pablo Neruda y Nicanor Parra. Delicioso como una copa de buen vino chileno.

Luis Alejandro Ordóñez

Lo mejor que leí en español este año no es algo nuevo, todo lo contrario, y decidí leerlo por un tuit del poeta y traductor Guillermo Parra. Roque Dalton tiene bien ganado su lugar en el panteón de la poesía latinoamericana y su historia personal lo convierte en un personaje mítico, pero su única novela, Pobrecito poeta que era yo (Baile del sol) es más bien poco conocida, a pesar de que se trata de una inmensa obra que dialoga a la perfección con clásicos como Rayuela y Los detectives salvajes. La prosa de Dalton tiene un registro muy amplio y pasa de lo coloquial a lo poético con facilidad y precisión. Además, Dalton escribe desde el “sentimiento trágico de la vida” del poeta revolucionario, y la novela, llena de elementos autobiográficos, resultó también premonitoria, en un dramático caso de la vida que imita al arte.

Ena Columbié

Varios títulos interesantes se publicaron en el 2017, pero como sólo hay que escoger uno, me decido por El Frío de vivir, del poeta cubano Sergio García Zamora. El libro fue merecedor del XXIX Premio Internacional de Poesía Fundación Loewe a la Creación Joven; y publicado por Visor libros. Es una poesía diáfana, clara, que habla sobre lo cotidiano y las situaciones comunes, pero con un muy alto nivel lírico. Cuando yo corto la chuleta y cuando yo corto el poema, me gusta que chorree la sangre. (Fragmento del poema “Crudo”)

Enrique Del Risco

Mi libro favorito de este año son tres. Dos de ellos rellenos con relatos formidables: ambos con un animal en el título, ambos de un humor brutal. En todo lo demás son bastante distintos. Por un lado Mi novia preferida fue un bulldog francés (Alfaguara) de Legna Rodríguez Iglesias, un libro que es como esos amigos que conociste en una pelea, justo mientras te rompía la nariz: nunca te vas a olvidar de él. Por otro está El año del cerdo (Alexandria Library) de Francisco García González cuyos cuentos son la mejor descripción que he encontrado del apocalipsis en cámara lenta que es la náufraga isla de Cuba: desde los últimos cincuenta años hasta los próximos quinientos. Y faltaría Estudios del malestar (Anagrama) del filósofo español José Luis Pardo, un análisis brillante del ascenso del populismo en los últimos cien años, no solo como opción política sino también artística, si es que vale apuntar la diferencia.

José Ignacio Valenzuela

Sin duda el mejor libro en español que leí el 2017 es La uruguaya (Emecé), del escritor argentino Pedro Mairal. Lo primero que me atrajo fue su brevedad. Tal como dice el refrán, “el perfume viene en frasco chico” y las novelas breves suelen tener una fuerza y una contundencia muy superior a las de larga extensión. Y en el caso de La uruguaya esto se cumple a cabalidad. La historia atrapa desde la primera página y el libro no se puede soltar ni para recuperar el aliento y calmar los latidos del corazón. La originalidad de la historia, calidad superlativa de su prosa, las imágenes poderosas, los diálogos llenos de ironía, y un final tan inesperado como intenso convierten a este libro en una joya que hay que leer. Mairal está en pleno domino de su enorme talento y nos regaló, a mi juicio y sin duda, lo mejor de este año en materia literaria. Es imprescindible.

hveraalvarez@yahoo.com

  Comentarios