Feria del Libro de Miami

Novela póstuma de Rafael Alcides, contra la muerte, contra el olvido

Rafael Alcides en una escena del documental “Nadie”, del cineasta Miguel Coyula.
Rafael Alcides en una escena del documental “Nadie”, del cineasta Miguel Coyula. Imagen de cortesía

Cuando uno recibe una novela, escrita por un poeta amigo, o por un amigo que ha sido y ya es para siempre un gran poeta, y que tiene por título Contracastro, no podría imaginar nunca que es una historia de amor, y no un panfleto que acusa al poder, ni el testamento político de un hombre digno, con una postura vertical y honrada.

Y si esa novela es también la obra póstuma de ese poeta amigo, que es también como la última voluntad, y además, una historia muy vieja que Rafael Alcides comenzó a rumiar en los convulsos primeros años de la década del 60 del pasado siglo, y que pasó la vida escribiendo y reescribiendo, y que resulta una especie de testamento, porque esta novela pudo ser o es también, la novela de nuestras vidas.

En la portada de la edición impresa se advierte que Contracastro es “Una novela escrita al revés”. ¿Por qué? Sospecho que tiene que ver con lo que cuenta el mismo Alcides en la historia pública del libro: “En esta segunda versión la vieja historia de amor se sostiene con muy leves agregados. No así el contexto, esta vez evocado desde el día de hoy por un Tom ya anciano en un mega Miami que lo ha tenido entre sus forjadores…Por corresponderse aquella primera versión con mi óptica política de entonces, la novela no pasaba de ser otro de los tantos textos panfletarios de la época en contra del capitalismo y de la burguesía”.

Y sigue contándonos Rafael Alcides que “por su título asustó a los funcionarios de la Casa de las Américas cuando la vieron aparecer en el Concurso Literario de 1965”, donde “El jurado Mario Vargas Llosa, que la llevaba para Premio, logró obtenerle una Mención de Honor”.

¿Qué cambió entonces? Cambió el mundo, cambió Alcides. Pasaron los años y el futuro luminoso jamás arribó a las costas de la isla. Llegó el cansancio y la decepción. Y cayeron las máscaras de aquellos héroes que nos querían felices a toda hora. Y llegó entonces la hora de contar, sin tapujos, el desgarramiento de un viaje a ninguna parte de los protagonistas, los muchos protagonistas de la otra novela mayor, la epopeya de un pueblo que emigra, de familias que se despedazan y andan por esos mundos, sin poder siquiera contarle en una carta a los suyos, todo el amor que les siguen teniendo.

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Contracastro, publicada hoy por Eriginal Ediciones, es una indagación en la historia cubana después de 1959, contada en primera persona, pero en dos tiempos que se alternan, pero es, siempre en el fondo, una apasionada historia de amor, sexo, asco e ilusiones, sobre todo de ilusiones perdidas que el protagonista es capaz de gritar a los cuatro vientos: “Incendien el mundo si quieren, yo te tengo”.

Contracastro es aquel entonces y este ahora. Son Tom y Carla en un Miami provinciano que se ha llenado de cubanos que esperan que la vida cambie en los próximos sesenta minutos para regresar a su país. Un país que ya se ha llenado de rusos, chinos, americanos, casas abandonadas, calles que sólo van a estar a partir de entonces en la memoria sangrante.

“Pues aunque aquí en Miami odien la palabra revolución”, escribe el autor, “es aquí sin embargo donde en realidad está la Revolución. La Revolución con mayúsculas. En Cuba la Revolución pasó ya y lo que hay es todo lo contrario a los ideales de la democracia, presentes desde la Carta de Guáimaro de 1869.”…Y al final de esa declaración que hace Tom, el protagonista, pensando como Rafael Alcides, o el mismo Alcides metido en la piel y en la sangre de Tom, se puede leer: “De modo que mientras no logremos restituírselos a Cuba, voy a seguir considerándome un hombre de Guáimaro, un seguidor de Agramonte, un soldado de Céspedes, es decir, un revolucionario.”

Contracastro es, en definitiva, el legado de Rafael Alcides, un hombre que vivió y murió diciendo sus verdades en la Cuba de hoy, y que resultó incómodo para las autoridades, porque la honestidad, en tiempos de desilusiones, resulta, cuando menos, sospechosa. Ahí nos deja el poeta este relato intenso de un amor que fue y no fue. Un testimonio contra la muerte, contra el olvido. Y que hemos de leer con agradecimiento a su autor, para descubrir quiénes hemos sido o quiénes somos ahora. Para saber de qué lado de la Historia hemos quedado. O mejor, para comprobar, con dolor y amargura, de qué lado de esta historia está la nuestra.

Presentación de “Contracastro” (Eriginal Books), novela póstuma de Rafael Alcides, el lunes 12 de noviembre a las 8:00 p.m. en la Feria del Libro de Miami. Wolfson Campus del Miami Dade College, Salón 3209 (Edificio 3, segundo piso), 300 NE Second Ave., Miami, Fl 33132.

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