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Cortometrajes clandestinos, Eduardo del Llano en Miami

Eduardo del Llano durante la filmación de una de sus películas.
Eduardo del Llano durante la filmación de una de sus películas. Foto de cortesía

El próximo jueves 23 de febrero, a las 7:00 p.m., en el MDC’s Tower Theater tendrá lugar, por primera vez en Miami, la proyección de tres cortometrajes de ficción del guionista y director de cine cubano Eduardo del Llano. El programa de 95 minutos cuenta con subtítulos en inglés y está integrado por las obras Brainstorm (2009), Casting (2013) y Épica (2015). Al finalizar la proyección habrá un momento para el debate con la presencia del realizador y dos de sus actores establecidos en Miami, Alberto Pujol y Tomás Cao.

Eduardo del Llano (Moscú, 1962), quien se graduó de Historia del Arte por la Universidad de La Habana en 1985, y ejerciera como profesor de Arte Latinoamericano e Historia de la Fotografía entre 1990 y 1995, alternaba dichas funciones con su labor literaria, que abarca hoy más de una veintena de obras, entre novelas, cuentos y poesía, publicados dentro y fuera de Cuba. “Me defino ante todo como un escritor, y luego como un cineasta” explica del Llano en entrevista para el Nuevo Herald; a lo que agrega luego: “al cine llegué primero como guionista, que es también un oficio de escritura, aunque no necesariamente todo gran escritor sea un buen guionista, y viceversa. En cualquier caso, siempre he disfrutado inventar historias y ver adónde me llevan”.

No obstante, lo recordamos más por sus imaginativos y premiados guiones para cine, que por su producción literaria. Entre los filmes más importantes de su carrera se encuentran Alicia en el pueblo de maravillas (1991), Kleines Tropikana (1997), Hacerse el sueco (2000), Lisanka (2009) y La película de Ana (2012), dirigidos por Daniel Díaz Torres; así como Perfecto amor equivocado (2004) de Gerardo Chijona; La vida es silbar (1998) y Madrigal (2006) de Fernando Pérez.

Como si no bastara su colaboración con todos estos largometrajes producidos por el ICAIC, en 2004 decide comenzar a escribir y dirigir sus propios cortos de ficción bajo el sello Sex Machine Producciones. El primero se tituló Monte Rouge, una propuesta de cine independiente, filmada con bajos recursos y tecnología digital sobre las desventuras de un personaje llamado Nicanor O’Donnell, que es vigilado por la policía nacional revolucionaria. A partir de ese momento sus cortos comenzaron a recibir la censura de los medios oficiales, logrando circular mediante vías alternativas: de mano en mano, en CDs y memorias flash o plataformas digitales como Youtube.

Sobre ese proyecto nos comenta: “Nicanor O´Donnell fue un personaje que creamos cuando pertenecía al grupo NOS-Y-OTROS (1982–1997) para encarnar al cubano corriente, al antihéroe que sobrevive como puede. Tras la disolución del grupo he seguido utilizando a Nicanor, más como un sello que como un personaje –pues en una película puede ser plomero, en otra artista plástico y taxista en la tercera– y he escrito decenas de cuentos con él como protagonista. Algunos de esos cuentos han devenido películas.”

A Monte Rouge (2004), le siguieron High Tech (2005), Photoshop (2006), Homo Sapiens (2006), Intermezzo (2008), Pas de Quatre (2009), Aché (2010), Pravda (2010), Exit (2011), La verdad acerca del G2 (2012), Democrac (2011), No somos nada (2014), Arte (2015) y La leyenda de los Abominables Hombres de Confianza (2016); aunque no todos integran la saga de Nicanor O’Donnell (siempre interpretado por el actor cubano Luis Alberto García), según sus autor, comparten la misma inquietud sobre la realidad cubana: los eventuales retrocesos a retóricas y procedimientos que dábamos por superados. “En un principio iba a ser una tetralogía. Luego un decálogo. Ahora estamos trabajando en el número trece. Es como la última gira de los Rolling Stones”, afirma Del Llano en tono jocoso.

“Aunque el ICAIC no financia la saga de Nicanor, nunca me ha impedido desarrollarla; de hecho, me han facilitado el rodaje de determinadas secuencias en los Estudios Fílmicos de Cubanacán y hasta en el lobby del edificio principal, en la calle 23 del Vedado”, aclara el también director de los largometrajes Vinci (2011) y Omega 3 (2014); el mismo que ante la pregunta ¿prefiere usted trabajar más en cortos y largos de ficción o documentales?, respondió sin preámbulos: “el corto forever”.

Con una vasta obra audiovisual de fuerte vocación humorística y cuestionadora, que utiliza como vehículos expresivos el absurdo y la sátira, unidos a situaciones dramáticas que privilegian la profundidad de los diálogos y el trabajo con los actores, Eduardo del Llano, es uno de los guionistas más reconocidos del cine cubano actual, junto a autores como Senel Paz, Arturo Arango y Arturo Infante.

Por último, el ganador de varios premios Coral en distintas ediciones del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, opinó sobre el estado del guion para cine en la Isla: “tenemos que hacer más cine de género (terror, erótico, policial, ciencia ficción, musical, etcétera), de acuerdo a nuestras posibilidades y con nuestra propia voz. Nuestra realidad es compleja. Esos géneros no pueden ser exclusivos de Hollywood”. Del Llano acaba de publicar su novela La calle de la comedia con el sello español Samarcanda, mientras busca financiamiento para su tercer largometraje The Real Thing. Al menos esta semana lo tendremos de visita en Miami.

Rubens Riol es historiador del arte y crítico de cine.

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