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Taichi, adiós al dolor

Nunca ha sido fácil combatir el dolor sin algún tipo de tratamiento farmacológico. Ahora, con la práctica del antiguo arte marcial chino del taichi, ya está demostrado que se puede plantar cara a determinadas dolencias, practicándolo entre dos y tres veces a la semana durante no menos de tres meses.

Según los Institutos Nacionales de Salud (NHI), dependencia del Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS), se han revisado, de momento, cinco estados de dolor. Se trata de la artritis, fibromialgia, artritis reumatoide, dolor de cuello y de espalda. En todos estos casos, el taichi disminuye considerablemente, el dolor, las molestias y el sufrimiento.

Numerosos estudios han demostrado que el taichi proporciona varios beneficios físicos y mentales. “El taichi consiste en movimientos lentos y sutiles, que hacen mover todos los músculos sin provocar daño y sin apenas esfuerzo. Al relajar los músculos, se relaja la tensión de estos y la persona va soltando poco a poco el equivalente al dolor”, explica Tony García, maestro e instructor de taichi, especialista en artritis, dolor de espalda, diabetes y osteoporosis, entre otros, que imparte clases en diferentes hospitales, universidades públicas y privadas y centros de salud de Miami desde hace más de 15 años.

La reducción del dolor también se produce porque “a veces los músculos se estancan. Hay que moverlos. Los movimientos del taichi, parado o sentado, hacen que la sangre fluya mucho mejor y alivie el dolor. Juntamente con la respiración, hace que los músculos se destensen. Ayuda a relajar el cuerpo y aumentar el sentido del equilibrio. La mente tranquila y pacífica baja la presión sanguínea, alivia el estrés y fortalece el sistema inmunológico”, aclara el maestro.

Sus alumnos más antiguos practican en el Hospital Mercy, un grupo de 10 personas que se olvidan completamente del dolor mientras practican con su maestro: “Les explico que el dolor viene del sistema nervioso; es una señal que viene del cerebro. Les enseño a relajar esa señal, que pasa a ser algo conocido y desconocido al mismo tiempo. Al estar moviéndote con calma todo lo que le pasa al cuerpo, este se lo toma con calma y el dolor ya demora un poco más en llegar al lugar. Y, además, cuando cambias el enfoque, como ya dejas de pensar en el dolor, no lo sientes, te olvidas de él y la mente está clara”.

La alumna más veterana, Antonia Anido, de 85 años, que asiste a clase con su andador, dice que “lo que más me gusta son los movimientos de los animales. Los recuerdo todos porque me hacen sentir muy bien”.

ARTRITIS Y DOLOR DE ESPALDA, LOS MÁS COMUNES

La artritis es la principal causa de discapacidad en Estados Unidos. Unos 46 millones de adultos mayores de 18 años ha sido diagnosticados con artritis por un médico, mientras que 19 millones de personas presentan limitaciones en las actividades físicas que pueden ser atribuidas a la artritis. Y la padecen 2.6 millones de adultos hispanos.

La Fundación de Artritis de Estados Unidos apunta que el taichi ayuda a reducir el dolor un 80 por ciento, aumenta la flexibilidad, previene caídas y mejora muchos aspectos de su salud. “Son las enfermedades más rápidas de recuperarse; después de un tiempo haciendo taichi estas personas pueden caminar distancias más largas, sentarse y pararse con menos dolor, e incluso abrir un frasco cuando antes no podían por el dolor en las manos”, insiste Tony García.

“Salgo de las clases con hambre y duermo mejor. Desaparece el dolor manos y, sobre todo, de las piernas, aunque estén cansadas. Y lo que desapareció por completo es el dolor de espalda”, cuenta orgullosa Elena Gómez. A Haydée Raveneau la operaron de la rodilla hace solo cuatro meses y “ya camino perfectamente gracias al taichi”, asegura.

En Estados Unidos, el dolor de espalda es la segunda forma más común de trastorno neurológico y la quinta razón más frecuente de visitas al médico, según el NHI. De hecho, el dolor lumbar afecta a un 80 por ciento de los estadounidenses en algún momento de sus vidas. Y en estos casos, un tercio del dolor es crónico.

Nada es independiente en el taichi, todo está relacionado. “Está todo controlado por la cadera, tanto si estoy sentado como parado. El taichi siempre te obliga a mover la espalda aunque sea un poquito”, insiste García.

Hombros, brazos, codos, muñecas, manos, espalda, cadera, piernas, rodillas, pies y tobillos están siempre en continuo movimiento. Carmen Perea, una diabética con presión alta, dice que “después de las clases duermo mejor, tengo el azúcar controlada porque me ayuda a metabolizar rápido. Eso sí, hay que tener continuidad”. Su marido, José Perea, de 83 años, quien sufrió una embolia cerebral, comenta que “todos los movimientos me gustan porque tienen su por qué. Ya ni me acuerdo de mi operación. Aquí todo el que viene sale sano”.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró el último domingo del mes de abril el Día Internacional del Taichi.• 

Tony García es maestro/instructor de Tai Chi Chuan-Chi Gong y especialista de taichi para artritis, dolor de espalda, diabetes y osteoporosis, entre otros. www.miamitaichi.com. Tony@miamitaichi.com

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