Galería 305

Ahogamiento, falta de casco e hipertermia, principales causas de muerte en los niños

Sigue aumentando el número de muertes de niños por ahogamiento en piscinas durante el verano. Esta es la principal causa de muerte de niños entre uno y cuatro años en la Florida, la tasa de mortalidad más alta de la nación. La segunda causa de accidentes en niños es la falta de un casco de protección mientras montan vehículos de ruedas. Y la tercera, hipertermia, como en los casos de niños olvidados por sus padres en el automóvil en los días de calor.

En los casos de ahogamiento, el 75 por ciento sucede en piscinas. Este aumento es debido a que “en verano los niños están afuera de la casa más tiempo. Van a piscinas, lagos y playas mientras los padres están trabajando o en entretenidos en otras cosas”, indica Malvina Duncan, enfermera y coordinadora del programa Safe Kids del Miami Children’s Hospital, una organización nacional que lucha por la prevención de accidentes con los niños.

Según el Centro de Control y Prevención de Enfermedades (CDC), el ahogamiento es la causa principal de muerte accidental por lesiones en niños menores de cuatro y la segunda en niños menores de 14 años.

En el caso del Estado de Florida, este tipo de accidentes se producen durante todo el año debido al clima propicio y la cercanía del mar o piscinas. Broward es el condado donde se ahogan más niños, principalmente varones, seguido del Condado de Miami-Dade.

Según el CDC, cada día 10 personas mueren ahogadas; de estas 10 son niños menores de 15 años. Más de la mitad de las víctimas que sobreviven a este tipo de accidentes son hospitalizadas o necesitan recibir atención médica especializada. A menudo sufren daños cerebrales que pueden causar problemas “en el cerebro: de memoria, aprendizaje o permanecer en un estado vegetativo permanente”.

La única solución es una “supervisión activa”, insiste Duncan. “Recomendamos que los padres se turnen con otros adultos. Que haya siempre un adulto vigilando el agua aunque el niño sepa nadar. Muchos padres creen que como el niño sabe nadar ya no hay que estar pedientes. Hasta los adultos que saben nadar se ahogan si sufren un calambre en la pierna”.

Otro lugar de ahogamiento para los niños son los spas, “la succión de los spas es muy peligrosa. Absorbe al niño, que queda atrapado sin posibilidad de defenderse. Algunos estados han puesto en efecto leyes para que ciertos drenajes se cambien, aunque eso lleva tiempo”, apunta.

Cercas y vallas físicas, todo vale para mantener a los niños al otro lado del agua. “Incluso hay alarmas que avisan cuando alguien cruza la zona o barrera que se ha puesto. Otra medida de prevención es recibir clases de natación”, insiste la coordinadora. Ahora, la Asociación Americana de Pediatría aconseja a los padres que lleven a sus bebés a natación apenas cumpla su primer año de vida.

También, es recomendable que “los padres realicen un curso de recuperación pulmonar (CPR, por sus siglas en inglés) para reaccionar temprano y darle oxígeno al cerebro cuanto antes. Los segundos cuentan mucho en estos accidentes”, advierte.

No se aconseja utilizar “los flotadores hinchables ya que se pueden desinflar en cualquier momento. Los chalecos que flotan son más seguros”, puntualiza Malvina Duncan.

La segunda causa de muerte en los niños se debe a los accidentes ocasionados por falta de protección en la cabeza mientras montan vehículos de ruedas, ya sea bicicleta o patines. Cada dos minutos un niño es tratado en una sala de emergencia por una lesión relacionada con bicicletas, patines y patinetas.

“Al principio los padres les ponen los cascos a sus hijos cuando están aprendiendo a andar en bicicleta, pero a los tres años cuando ven que ya saben, los dejan ir sin casco y eso es un gran error. Además, en Florida se castiga con multa a los menores de 16 años por ir sin casco”, recuerda Duncan.

La tercera causa de muerte en los niños es por hipertermia, cuando los niños mueren ya que a uno de sus padres se le olvidó y lo dejó en el auto. El condado de Miami Dade registra al día cuatro fatalidades por este motivo. “De momento ya se ha superado la cifra del año anterior al finalizar el mes de julio”, señala Malvina.

Muchos padres piensan que eso nunca les puede suceder a ellos, sin embargo “eso le puede pasar a cualquiera y hay que ser consciente de ello”. Para prevenir este tipo de sucesos Duncan recomienda “crear el hábito de mirar en la parte trasera del auto antes de salir y cerrar. Lo difícil es hacerlo costumbre”.• 

  Comentarios