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Los peligros de la grasa abdominal

Sabemos que los hombres y las mujeres acumulan la grasa de forma diferente. Las mujeres tienden a almacenarla alrededor de las caderas, nalgas y muslos, mientras que los hombres la llevan en la cintura. Pero, ¿sabía usted que la grasa abdominal puede ser más peligrosa que la grasa que se almacena en cualquier otra parte del cuerpo?

“La grasa en la cintura es diferente”, dice el Dr. Arthur Agatston, director de bienestar y prevención del Baptist Health South Florida y creador de la popular dieta South Beach. “Realmente es la grasa abdominal la que determina el riesgo”.

Hace mucho tiempo, la grasa abdominal tenía un propósito. “Cuando el hombre primitivo vivía en la selva, había tiempos de abundancia y de escasez”, dice Agatston. “Era una gran ventaja para la supervivencia si durante los tiempos de abundancia se podía almacenar grasa adicional y vivir de ella durante el invierno”.

La grasa se acumulaba alrededor de la cintura para que el hombre primitivo pudiera correr y cazar. Pero en nuestra sociedad de alto consumo, hay más abundancia que escasez. Es por eso que los hombres, cada vez más, acumulan libras.

Como la grasa que se acumula en cualquier otra parte del cuerpo, la grasa abdominal aumenta el riesgo de presión sanguínea alta, enfermedades del corazón y diabetes.

Pero la grasa abdominal, más que otros tipos de grasa, puede provocar inflamación, dice el Dr. Ronald Goldberg, profesor de medicina de la División de Endocrinología, Diabetes y Metabolismo de la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami.

“Cuando la grasa aumenta en esta área abdominal, los tejidos se estresan fácilmente y desarrollan una respuesta inflamatoria”, explica Goldberg. “Si es una situación a corto plazo, desaparece y todo regresa a la normalidad. Pero cuando se queda esa grasa en la cintura, esta inflamación puede resultar crónica y dañar el tejido”.

La grasa abdominal puede producir hormonas y químicos llamados citosinas, que pueden causar que el cuerpo desarrolle resistencia a la insulina. Esto desemboca en muchas ocasiones en diabetes.

Agatston señala otro dato: la grasa abdominal está asociada con niveles bajos de testosterona. Los hombres con abdomen grande a menudo no tienen la misma masa muscular, niveles de energía y libido que los hombres que están en forma. “Si hay problemas sobre el cinturón, puede haber también problemas debajo del cinturón”, dice.

¿Cómo saber si está a riesgo?

“La forma más fácil y simple para evaluarlo es tomar una cinta métrica y, estando de pie, medir la circunferencia abdominal”, dice el Dr. Carlos Zamora, cardiólogo de la División de Cardiología de la Universidad de Columbia del Centro Médico Mount Sinai. “Mientras mayor el número, mayor el riesgo”. Los hombres que tienen una cintura mayor de 40 pulgadas deben considerar cambiar la dieta y desarrollar hábitos de ejercicio, dice Zamora.

“Si come menos y se ejercita más, quemando más calorías de las que ingiere, eliminará estas calorías”, comenta Zamora.

Zamora les dice a los pacientes que busquen una manera de hacer ejercicios que a la vez puedan disfrutar. “Si no, va a dejarlo”, dice. “Caminar a un paso moderado por 30 minutos diarios, reducirá el riesgo de un ataque al corazón de dos a tres veces menos”.

Agatston dice que es “relativamente fácil” para los hombres el perder la grasa abdominal. “Pero si no se decide por llevar un estilo de vida saludable –comiendo bien y haciendo ejercicios–, el peso va a regresar”, expresa.

Al Valdés, residente de Miami, bajó de 225 a 160 libras. Se mantuvo en este peso evitando las carnes rojas. “Como mucho pescado, vegetales, leche y cereal”, dice el retirado de 69 años. Valdés dice que su inspiración es su nieto de ocho años.

“Quiero ver a mi nieto graduarse de escuela secundaria”, dice. “Tengo que estar aquí por algunos años más”.

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