En Familia

Fina Escayola lleva sus danzas a una escuela de Miami

En cualquier reunión de jolgorio hispano se encuentra uno siempre con Fina Escayola. Durante la visita de la Reina Sofía a la Torre de la Libertad, cuando todavía había Festival de la Hispanidad en Miami, en las ferias hispanas, en el Centro Cultural Español de Miami, en los Viernes Culturales de la Calle Ocho y, además, como profesora de bailes españoles.

Escayola es la bailarina que se enamoró de las playas de Miami Beach y se quedó aquí, allá por la década de 1970. Ya desde entonces se empeñó en que todos se enteraran de que para que haya una buena fiesta hay que bailar sevillanas.

Al principio formó su grupo en la YMCA de Allapatah y después se fue mudando de sitio en sitio hasta que ahora su magisterio la ha llevado a una escuela magnet, la Shenandoah Middle School, destacada en artes, danza y lenguas, especialmente para alumnos con notas excelentes en las asignaturas académicas. Hay 1,123 estudiantes en esta escuela que va del cuarto al octavo grado.

“La historia de cómo comenzaron estas clases se basa en que Lourdes F. Delgado, que antes de jubilarse era la directora de la escuela de Shenandoah, me llamó porque estaba interesadísima en que sus alumnos aprendieran la danza española”, cuenta Escayola.

Eso fue en el año 2000 y aún sigue dando las clases, porque el director actual Humberto J. Miret, que sucedió a Delgado, le pidió que continuara con el programa. Las clases consisten en mucho más que el consabido flamenco. “Hay la danza regional española, como la muñeira, la jota, la sardana, etc. Hay la danza nacional, el pasodoble, que se puede bailar lo mismo con el marido, que en las grandes interpretaciones de teatro, por ejemplo en un varieté, con todo un ballet alrededor del pasodoble”, relata.

Y, por supuesto, no pueden faltar las sevillanas, un baile muy popular. “Nadie bailaba sevillanas cuando llegué a Miami, pero en España todo el mundo las bailaba, en las salas rocieras, con tapas y aperitivos, y había guitarristas tocando sevillanas, en todas partes”.

“Yo las impuse en Miami”, afirma. “Le pedí a Eduardo Padrón [presidente del Miami Dade College] que me diera un aula gratis y todos los chicos iban a aprender las sevillanas, hasta dos parejas que se encontraron allí se casaron. Yo me dije: estos se gustan y los puse juntos”.

Todas las alumnas de la clase de Escayola –unas 21 muchachas– bailan sevillanas. El baile del flamenco también es parte del curso, pero no se llega a cubrirlo todo. “Tocan los tiempos para entrar en el flamenco, se convierten en buenas palmeras, es decir, tocan palmas”, explica. “Y les voy enseñando, porque es oído más que nada, el sonido, es el oído que nos enseña, y les pongo el disco de tiempos para que vayan aprendiendo los zapateados, en tiempo de rumba”.

“Donde les aprieto más es en el braceo y el floreo con las manos, dando giros con los dedos de la mano, los brazos altos y redondeados”, dice. “Eso es una bailarina, los brazos sirven para transmitir y sentir”.

Pero la maestra tiene sus reglas. No pueden usar el celular para nada. “Se los cojo y lo llevo a la oficina central y los papás les tienen que recoger los celulares”, sentencia Escayola. “Tengo una disciplina tremenda, el pelo lo llevan recogido con una banda blanca, y eso es parte del uniforme. Si se dejan en casa el uniforme, reciben una F, porque se tienen que sentar y no pueden bailar. Yo soy muy fuerte, no puede haber excusas en la clase, por eso salen bien”.

Las clases las da en español, porque no se pueden traducir algunos vocablos. “Un ‘rodazán’ [de la Escuela Bolera española] es un giro con la pierna, como en las danzas clásicas, en las que se llama ronde de jambe. Y en el flamenco un redoble es un zapateado”.

Escayola tiene experiencia en el ballet de la ópera del Gran Teatro del Liceu de Barcelona, en el Teatro Rosalía de Castro, de A Coruña, y otras salas. Bailó en óperas en que había baile, como Sansón y Dalila, La Gioconda y Carmen. “Allí fue cuando a mí me entró el fuego del baile español, lo interpreté de tal manera que lo sentí, aun siendo bailarina de ballet, pero lo del español entra enseguida”, confiesa Escayola, quien ha recibido varios premios y uno muy particular: la medalla del mérito civil del ex rey Juan Carlos de España.• 

La Shenandoah Middle School se encuentra en el 1950 SW 19 St., Miami. Teléfono: (305) 856-8282.

Artículos relacionados el Nuevo Herald

  Comentarios