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El rescate del ‘Beefcake’ por Petra Mason

Jean-Charles St. Mars en ‘Mr. World’. Fotografía de Caruso, en la portada de la revista ‘The Young Physique 4’, Octubre de 1962.
Jean-Charles St. Mars en ‘Mr. World’. Fotografía de Caruso, en la portada de la revista ‘The Young Physique 4’, Octubre de 1962. Beefcake 100% Rare, All Natural Universe/Rizzoli

La fotografía tiene un “pariente” que muestra a pocos, con un pasado vergonzoso y un presente que ya no escandaliza: el Beefcake. No muchos lo recuerdan y la mayoría lo desconoce o ignora.

Hombres musculosos como esculpidos posando como estatuas a cuerpo descubierto, tapando solo sus genitales o simplemente desnudos; o dos ejemplares masculinos imitando una posición de lucha libre en un escenario natural; o un joven en su dormitorio de estudiante, mostrando su torso con una pelota de fútbol rugby al lado y un miembro viril sugerido en su calzón. Desde los años 20 hasta los 50 del siglo pasado –en que Hollywood desvistió los torsos de sus actores para las fotografías publicitarias– el Beefcake era un submundo, aun más en los países latinoamericanos.

Hoy día son muy populares los hombres musculosos sin camisa en portadas de revistas, anuncios de publicidad y en todo lo que genera la industria del cine. Pero a principio y mediados del siglo XX, el Beefcake era subversivo, se anunciaba para la complacencia femenina, pero mayormente era consumido por el mundo gay encubierto y reprimido de la época.

La historiadora cultural y editora Petra Mason lo rescata y presenta en su Beefcake 100% Rare All Natural, un libro estilo coffee-table que no pasará por alto en un espacio de su hogar. Sobre él, Mason explica:

“Para la editorial Rizzoli en Nueva York, había acabado de publicar dos libros sobre el tema Pinup: Bettie Page, Queen of Curves y Bunny Yeager’s Darkroom. Ambos libros fueron más allá de lo obvio del glamour tropical por colocar a Bettie y a Bunny en la historia cultural de la fotografía en general y en particular en los años 50”. Luego agrega: “Había incluido algunas imágenes Beefcake con imágenes de Cheesecake (fotos de chicas posando en posiciones sugestivas, conocidas en inglés como pin-up girls) en el libro Bunny Yeager’s Darkroom, de manera que cambiar el enfoque a los hombres me parecía más que natural. Poco después tuve que preparar una exhibición de imágenes Beefcake de una colección privada y de ahí vino la idea para el libro”.

El extraordinario libro de Mason, tanto en investigación como en selección gráfica, tiene para el cubano amante del arte una sorpresa: el rescate a nivel internacional del fotógrafo habanero Karóll/Havana, quien se adentró en el mundo del Beefcake en esa capital tan avanzada de los años 40 y 50 con respecto a la mayoría de las latinoamericanas.

Poco se conoce de Karóll/Havana, cuyas fotos fueron muy publicadas en revistas de gimnasia y deportes. Se sabe que tuvo un estudio de fotografías y que su verdadero nombre era Luis del Cueto. El Centro cultural hispano de La Habana exhibió en 2012 piezas suyas, junto a la obra de Joaquín Blez, considerándolos dos pioneros del desnudo en la fotografía cubana.

El coleccionista cubano radicado en Nueva York, Ramiro Fernández, es una de las pocas personas que posee una amplia colección de fotos de Károll tras 25 años de búsqueda constante: “Me deleité al ver el trabajo del fotógrafo cubano Luis del Cueto, conocido como Karóll, en el nuevo libro de Petra Mason Beefcake editado por Rizzoli, especialmente cuando se ubican estas fotos en el contexto del prurito con el ‘hombre straight’ de La Habana de mediados de los 50”, dijo para el Nuevo Herald.

“Karóll convirtió la iluminación de su estudio (él también fotografió bodas, niños e hizo retratos de la clase media alta) en la realización de su obsesión personal con el mundo de los gimnasios, modelos y hombres de la noche. Existía una adoración reprimida en la sensibilidad grecorromana caribeña hacia aquellas fotos de ‘Bruce of Hollywood’ que eran inmensamente populares en la época y obtenían gran circulación”, comentó Fernández.

Por su parte, a la autora de Beefcake la impresionó el talento obvio del fotógrafo, la manera en que iluminaba las figuras de sus retratos y sus modelos atléticos. “Entonces despertó en mí el deseo de conocer y saber más de este fotógrafo cuya obra, en varias formas, es también un retrato de la vida gay y la fotografía physique en La Habana antes de la revolución. Su historia aun queda por escribir y es una que hasta hoy permanece un misterio a descubrir”, dice Petra Mason.

En la intención de Mason de hacer un libro lo más global posible, al incluir a Károll/Havana entre los grandes fotógrafos del Beefcake, sutilmente nos desliza a una Habana inmersa en las corrientes más atrevidas de la época. Sin duda, Beefcase 100% Rare All Natural generará animadas observaciones en su coffe-table.

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