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¡Al son del mango!

Aunque a la piña le llaman la reina de las frutas (será por su corona), en el sur de la Florida no hay quien le quite el trono al mango. Todos los años, en julio, con el monzón lluvioso, los multicolores frutos comienzan a madurar y a caer, imponiendo su ritmo a las labores del jardinero. ¡Al son del mango! Casi todos los días hay que recoger del suelo o tumbar de la mata y dejar otras labores menos apremiantes para luego.

¿A quién no le gusta el mango? Solo he conocido a una persona a la que no le gustaba, y más que nada era porque su perro devoraba los que caían y eso le “aflojaba” el estómago. En realidad, el mango es la fruta ideal para esta zona, pues como el clima se ha ido calentando y el régimen de lluvias se ha ido volviendo monzónico (con sequías e inundaciones, como expliqué el mes pasado) los mangos se sienten como en su tierra de origen, la India, por lo que su nombre botánico es Mangifera indica.

Tanto se ha ido adaptando a estas tierras que se ha convertido en una subregión de importancia para su investigación y producción. ¿Quién se podría imaginar que es aquí donde se concentra la mayor variedad de mangos según el territorio, unas 210? Sí, usted puede encontrar mangos aquí que a lo mejor no se cultivan en la India ni en Brasil.

Además de su belleza y su sabor, y de lo fácil que es mantenerlo, el mango tiene otras cualidades. Una vez establecido aguanta en firme ciclones de fuerza 4. Aunque su sombra es bastante tupida, filtra suficiente luz como para que vivan a su vera bromelias, alocasias y anturios de sombra.

En el terreno de las propiedades nutritivas y medicinales el mango tiene un lugar destacado, pues entre otras cosas contiene yodo, algo muy importante para salud. Es fácil combinarlo con otras frutas, o preparar con él batidos, helados o el maravilloso chutney, la mejor herencia del dominio británico en la India.

Es julio igualmente el mejor momento para adquirir un árbol de mango, pues con el Festival del Mango que se celebra en el Fairchild tiene la oportunidad de degustar distintas variedades y escoger la que prefiera para sembrar, según el sabor de la fruta, el espacio del que disponga y las características del árbol en cuestión. Los hay lentos y rápidos, los hay de frutos menudos (Jewel) o gigantescos (Kent).

Mi favorito es el Valencia's Pride, que se puede comer con cuchara y da frutos grandes y hermosos sin demasiada azúcar. Los Haden son los más resistentes a todo, pero son impredecibles, un año dan mucho y otro año dan poco o nada; aunque lo abone, porque él va a su aire. Los hay tempraneros, que empiezan a fructificar en mayo, como el Tong Dam o tardíos, como el Graham, que se puede prolongar hasta fines de agosto.

Como la floración de este árbol depende de los días fríos, los frutos se retrasan si no entran frentes del norte. Si hay mucho viento en diciembre y enero, se pierden muchas flores y por tanto nunca llegan a ser mangos. Otra ventaja de este hermoso rey de los campos es que sus florecillas (¡a las que muchos son alérgicos, cuidado!) atraen a mariposas y colibríes. En su corteza rugosa suelen instalarse esos helechitos que reviven con la lluvia y que por eso los llaman “helechos de la resurrección”.

¿Precauciones? Una vez establecido, el mango sobrevive sin atención, pero si usted quiere una buena cosecha, debe abonar en otoño. También es importante mantenerlo podado para que los ciclones no lo derriben ni los fríos excepcionales vayan a helarle el tope. Unos 30 a 35 pies es la altura más aconsejable. Se pueden cortar las ramas inferiores para instalar a su sombra un merendero, una tumbona, lo que usted quiera. Aunque también se puede dejar al natural, para coger “mangos bajitos”. Nada, no sólo es una delicia, sino que no requiere esfuerzo. ¡Si todos los reyes fueran así!

Festival Internacional del Mango en el Fairchild

Como todos los años, el Fairchild Tropical Botanic Garden, los días 12 y 13 ofrece su popular Festival del Mango, que atrae a miles de personas de la Florida y hasta del mundo entero. Es una oportunidad única para ver y comprar frutas maravillosas que no encontrará en ninguna parte.

Los expertos dan conferencias sobre la poda y las enfermedades del mango, hay demostraciones culinarias, y el sábado hay una degustación en la cual se pueden probar distintas variedades. Algunos prestigiosos restaurantes locales participan con sus innovadoras recetas de mango.

También hay actividades para los chicos, comidas tradicionales y exóticas, música en vivo y otras atracciones. El jardín estará abierto a toda su capacidad, por lo que se puede ver el remodelado invernadero de plantas raras, la zona de frutales tropicales y, si aún no ha visitado el recién estrenado Wings of the Tropics (donde se sueltan todos los días cientos de mariposas), este es el mejor momento para hacerlo.

Hay un Mango Brunch para el que debe hacer reservaciones. La entrada, para miembros, militares y niños menores de 5, es gratis. Adultos: $25. Hay descuentos para personas mayores de 65 años y para niños de 6 a 17. Los que vayan en ómnibus o en bicicleta tienen un descuento de $5, y también los familiares de militares tienen tarifa reducida. No se puede pedir más.• 

Información: 10901 Cutler Road, (305) 667-1651 y en www.fairchildgarden.org

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