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Yohandel Ruiz, un talento de Miami

Yohandel Ruiz llegó a los cinco años de Cuba, en 1981, y desde entonces reside en la Florida. Su pasión por el diseño resultó evidente desde una edad muy temprana y lo atribuye al tiempo que pasaba con su abuela Celina, que cuidaba de él. Celina, una costurera autodidacta, creaba sus modelos con los escasos materiales que encontraba y Yohandel, a su vez, inventaba diseños con los que le sobraban a Celina. Así, dice “aprendí la importancia de los detalles en el diseño y que verdaderamente no existen límites para la creatividad”. También tuvo de niño otro maestro, su padre, un conductor de autobuses, que era un artesano en la mecánica de automóviles. “Podía desarmar un motor y reconstruirlo rápidamente y nunca le sobraba ni un tornillo ni una tuerca. Todo lo ponía exactamente donde debía ir”. Sin anticipar lo que sucedería después, estos dos maestros, su abuela y su padre, sentarían las bases de su interés y eventual éxito en las artes y el diseño.

Su personalidad también intervino en su interés por el diseño. A pesar de ser tan pequeño cuando dejó Cuba, recuerda el Paseo del Prado y el sentir la grandeza del espacio cuando caminaba por el boulevard de mármol. “Recuerdo la escala de los edificios y cómo los árboles alineaban las calles y creaban sombras. Jamás lo olvidaré”. De manera similar, el hotel Fountainbleu en Miami Beach, que visitó a los ocho años también lo impactó. “Las escaleras monumentales a un lado del lobby, y el gran volumen de espacio me hizo sentir diferente. Fue entonces que me di cuenta del poder con que contaban los arquitectos y los diseñadores; el poder de moldear y crear volumen, atraer al visitante y narrar una historia. “Ahora ya no había vuelta atrás, el camino estaba trazado y el cambio en Yohandel comenzó. Desde entonces no podía entrar en un banco, en una tienda o en un restaurante sin fijarse en todas las piezas que integraban la arquitectura interior. “Mis padres no entendían muy bien por qué me la pasaba mirando para los techos, estudiando cómo estaban puestas las vigas, o cómo habían tapizado los muebles. Durante su adolescencia pasó largas temporadas haciendo bosquejos, soñando cómo serían los edificios que algún día construiría y considera una bendición el haber sabido siempre lo que quería hacer profesionalmente, sin dudar jamás que quería trabajar con estructuras y construir lo que haría felices a otros.

Cuando comenzó sus estudios en DASH (Design and Architecture School) optó por la especialidad en diseño de interiores y al graduarse con honores recibió una beca para estudiar la carrera en FIU. “Nunca quise irme de Miami porque presentía que en Miami estaba mi futuro. Quería seguir rodeado de la energía donde me había desarrollado y contribuir con la ciudad de la cual había recibido tanto”.

“En mis diseños respeto mucho mis primeras ideas que sirven de base para el desarrollo del proyecto. Creo en el diseño que no pasa de moda. La colección que realicé para la compañía Cumberland la concebí para que pasara la prueba del tiempo y se conservara relevante de aquí a 100 años”. De esa colección, Celina, una butaca circular, es la estrella, y por supuesto está dedicada a su abuela que sigue cosiendo y creando. “También estimo que el propósito del diseño debe de ser claro; entender su uso apropiado y sobre todo funcionar”. Yohandel cree en tomar en consideración el entorno, la localización del proyecto y por ello le da importancia a la honestidad en los materiales y en la forma, sin tratar de replicar algo existente. Eso no significa que no pueda rendirle tributo a otros tiempos o inspirarse en objetos del pasado, pero siempre refrescado por el progreso y el ingenio. “Tiendo a inspirarme por la noche y cuando me llegan las ideas, me obsesiono y tengo que ponerlo en un dibujo inmediatamente. Por eso tengo un libro para dibujar en la cama. Algunos dibujos de mi libreta sirven de inspiración para otras nuevas ideas y el ciclo continua”.

Ruiz sueña con regresar algún día a Cuba y diseñar allá un hotel o una casa de playa. “Trabajar con el paisaje y con la riqueza histórica de Cuba seria para mí un reto muy especial”. Mientras tanto ocupa una posición como Senior Associate en una de las más prestigiosas firmas a nivel internacional dedicadas al diseño de hoteles y cruceros, RTKL, desde donde ha dirigido una serie de proyectos de gran magnitud y continua cosechando éxitos.• 

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