Estilo

Glamorosos accesorios con material reciclado y ‘una misión’

“Bag with a Mission” diseñadas a modo de “una pequeña escultura portable”.
“Bag with a Mission” diseñadas a modo de “una pequeña escultura portable”. Cortesía

¿Es posible usar el Glamour para hacer mejor el mundo? Esa fue justamente la pregunta que generó la creación de una original línea de diseño de bolsos y accesorios con características únicas: las carteras de “Bag with a Mission” (Bolsos con una misión) fabricadas a mano por mujeres artesanas en Bahía, Brasil, con un diseño eco-sostenible creado por Roberto de Villacis para la United Aliens Artists Foundation. En lugar de contaminar la tierra en el proceso de su producción o con sus desechos, sus llamativos modelos metálicos son hechos con las tapas de los envases de gaseosas. Esto es: moda y lujo construidos con un modelo social que genera independencia económica y que a la vez ayuda a la conservación del planeta.

El concepto del diseño de estas carteras -formas simples e innovadoras, con un significado- fue ideado en un viaje a Bahía por el diseñador y artista de alta costura de Villacis, de ascendencia ecuatoriana y norteamericana, quien estudió en Pratt Institute de Nueva York y en el famoso Studio Berçot en París bajo la mentoría de Madame Marie Rucki. Se identifica también con la “escuela” del diseñador de Chanel, Karl Lagerfeld, con quien entabló amistad al inicio de su carrera, antes de trabajar como consultor para marcas de lujo como Missoni y Blumarine y comparte con él la convicción de que “el diseño de las formas más bellas debe estar lleno de sentido”.

Justamente por ello su mayor contribución ha sido la idea de “Trash Couture” (Alta costura de la basura). Un concepto que transforma la noción del lujo –que a veces colinda con el exceso e incluso con el desperdicio— introduciendo la idea del reciclaje en un rango que abarca desde la creación de prendas con telas recicladas de las casas de alta costura, hasta el diseño de estas carteras –y también de cinturones y joyería- hechas con “tapitas” de envases de aluminio. Accesorios reciclados que en lugar de acabar contaminando las playas dan un toque de lujo y sofisticación a las mujeres. Pero no cualquier lujo, sino un lujo con consciencia de la responsabilidad social y ecológica que puede salvarnos.

Las mujeres amantes de las carteras saben que hay marcas y modelos que han hecho historia como el “Timeless” de Chanel o el “Speedy” y “Neverfull” de Louis Vuitton o más recientemente el “Falabella” de Stella McCartney. Pero en el caso de “Bags with a Mission” el impacto de los diseños se acrecienta cuando al observarlos de cerca se reconoce el laborioso trabajo manual con el cual han sido entretejidas cientos de pequeñas tapas metálicas para construir estas carteras de impecable factura que no sólo añaden glamour a quien las lleva sino que tienen un sello incomparable: son ecosociales.

De Villacis cuenta que su madre, Olga Ortiz Mera de Villacis, ex cónsul honoraria de Ecuador en Miami, y filántropa fundadora de “United Aliens Artists Fundation”, estaba en Bahía durante un retiro espiritual cuando descubrió una asociación de mujeres que trabajaban con materiales de reciclaje. Con el fin de ayudarlas a alcanzar metas mucho más altas, le propuso al diseñador –quien había colaborado con ella años atrás en un proyecto de limpieza de las playas- crear una línea de alto diseño que les permitiera proyectarse al mundo. Así nació este concepto eco-chic de “Bags with a Mission” asociado a la idea de “trash-couture”.

“Las artesanas solían pintar las laticas para disimular su origen. Mi aporte fue convencerlas de la conveniencia de dejar brillar el metal y seguir instrucciones para utilizar la técnica de crochet en la fabricación de unos modelos de bolsos perfectamente diseñados. Mi satisfacción es que el éxito alcanzado fue exponencial, a tal punto que, después de que introdujimos las primeras carteras en el Museo de Arte Moderno de Bahía se creó una verdadera revolución en Bahía con nuestros diseños geométricos simples y desde ahí en una década se han extendido al mundo”, asegura.

Hay cinco modelos de “Bag with a Mission” y parte del encanto de cada uno proviene de la claridad del diseñador que los imaginó a modo de “una pequeña escultura portable”. Su volumen, sus cortes, sus formas son tan simples como impecables. Las carteras comparten con los diseños de moda de Paco Rabanne la idea de que funcionan en cierto nivel como “una armadura personal” pues son metálicos y en cierto modo protegen. Algunas, tipo bolso, son más pequeñas y ligeras, y otras –rectangulares y profundas- están pensadas para guardar todo cuanto uno desee. El éxito de las piezas ha empoderado a las mujeres que “ponen el precio” de cada bolso que venden a United Aliens Artists y han ido adquiriendo maquinaria para ciertas partes del proceso como el lavado y mejorado su vida en la comunidad. Paralelamente a su trabajo con esta fundación, Roberto de Villacis participa en la misión de la organización Novica que en asociación con National Geographic promueve un mercadeo justo para la artesanía.

Una sola cartera tipo bolso –el modelo más pequeño- puede contener 500 laticas de envases de aluminio, y su elaboración supone un trabajo comunitario que sostiene además el equilibrio ecológico. Al diseño exitoso de estos bolsos-armadura que igual pueden combinarse con jeans o con un traje de cóctel, se han sumado los diseños de accesorios complementarios y el de prendas como las túnicas metálicas que en lugar de contaminar las playas se llevan a modo de sensuales salidas de baño y que también pueden ser usadas sobre trajes de fiesta para las noches de lujo… pero no de acumulación ni de desperdicio. El verdadero lujo –parece ser el mensaje de este diseñador de alta costura con basura- es la preservación del equilibrio natural y social del planeta.

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