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Petra Mason une de nuevo a Bettie Page y a Bunny Yeager

En 1954, dos mujeres avanzadas para la época trabajaron juntas por un breve pero intenso período. Ambas construían sus portafolios con los que se ganaban la vida sin imaginar que también consolidaban una leyenda y que sus nombres quedarían unidos en la historia de la fotografía y el modelaje estadounidense para toda la vida.

La escritora e historiadora de arte Petra Mason logró reunir nuevamente a Bettie Page y a Bunny Yeager 60 años después en Bettie Page Queen of Curves, editado por la prestigiosa casa Rizzoli en formato coffee-table. Delicioso y genuino, este libro fue realizado por Mason con meticulosa investigación, presentando 250 fotografías –muchas desconocidas hasta ahora– a color y en blanco y negro, de las casi mil exposiciones que le hiciera Bunny Yeager en 1954 a la chica del Pin-Up más famosa de la historia.

“Desde que yo era niña coleccionaba fotos de las estrellas del viejo Hollywood de las décadas del 20 al 60”, dice Mason, quien reside en Miami. “Durante mi juventud, mientras mis amistades seguían a las celebridades de los 80, yo buscaba a James Dean, Clark Gable, Bettie Page y Marilyn Monroe. Soñaba con tipazos de hombres con trajes de baño de cintura alta, o a lo Johnny Weissmuller en bañador de leopardo”, agrega la autora.

Antes de su encuentro con Bunny Yeager, Betty Page (1923-2008) había trabajado en Nueva York como modelo para fotógrafos aficionados, y también para el Estudio de Irving Klaw, quien tenía el lucrativo negocio de publicaciones por correo con fotos de muchachas semidesnudas o desnudas en poses sexualmente sugerentes, listas para ser enganchadas con una tachuela en paredes, taquillas o escaparates masculinos.

En cambio Bunny, cuyo nombre verdadero era Linnea Eleanor Yeager (1930-2014), a los 25 años comenzaba en la fotografía del Pin-Up en el sur de la Florida. “Bunny consideró a Miami un paraíso hasta el final de su vida. Creo que esta nostalgia era porque fue ahí donde vivió el momento más exitoso de su carrera. Su época de oro. Tomaba fotos de hasta 8 modelos al día, hacia libros y su trabajo era muy bien remunerado”, explica Petra Mason.

Cuando en 1954 Bettie Page llegó a Miami para tomarse un descanso de Nueva York, alquiló una casita pequeña y poco iluminada a la orilla del río, donde solía coser los atuendos que usaba para trabajar. Bunny cuenta en el libro cómo ella esperaba conocer a una modelo neoyorquina sofisticada, pero en cambio encontró a una muchacha de Tennessee con una pronunciación sureña monótona y alargada.

“Después de esa época, Bettie regresó a Nueva York y se mantuvo en contacto con Bunny por correspondencia por un cierto período. Esto solo sucedía porque Bunny quería tomar más fotos de ella”, cuenta Mason. En 1959, Bettie se mudó a Key West y empezó a trabajar como maestra de tercer grado. “Bettie no volvió a contactar a la fotógrafa. Según Bunny, el ex marido de Bettie le dijo que ella se había dedicado a la religión y no quería que le tomaran más fotos”, aclara la escritora.

Bettie Page Queen of Curves, además de la amplia selección de maravillosas fotografías que le tomara Bunny Yaeger a Bettie, revela datos novedosos de cómo cada una de las dos mujeres veía a la otra. También, trae una interesante entrevista que le hiciera Yaeger a Page en 1993 para la revista Interview del mes de julio de ese año, en la cual las confesiones de Bettie son todo lo contrario a lo que uno esperaría de la icónica modelo. La conversación entre ellas fue telefónica.

“Le debo mucho a mi editor Rizzoli, que hizo milagros con las fotos que no estaban en las mejores condiciones”, cuenta Mason, quien tiene en su haber otros libros sobre la fotografía Cheescake y Beefcake. “Las imágenes de Bettie de esa época estaban muy mal impresas y en papel de muy mala calidad. Con mi libro le doy a Bettie el tratamiento que solo se le da a una estrella. Quise que este fuera el libro definitivo sobre Bettie Page”.

Mason ya había trabajado anteriormente con Bunny Yaeger, quien como Bettie también había sido modelo. Bunny fue conocida como la fotógrafa más bella de su época, y a la vez una mujer independiente y muy enfocada en su profesión. En el 2012 Petra publicó Bunny Yeager’s Darkroom: Pin-up Photography’s Golden Era y para la realización de ese y el de Bettie Page... trabajó directamente con Bunny antes de que la fotógrafa muriera el año pasado.

“Afortunadamente cumplí un sueño que tenía desde muy joven, conocer y trabajar con Bunny Yaeger, quien fue una mujer dura y fuerte que no le tenía miedo a nada”, comenta Mason. “Durante toda mi vida he sido una fanática del estilo retro y de la fotografía Pin-Up, y especialmente de las imágenes de Bunny Yeager”.

Petra Mason considera a sus dos heroínas, Bettie y Bunny, como “las dos chicas guapas iniciadoras del Miami moderno”.

yorkville43@yahoo.com

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