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Una flor más allá de la Pascua

La ‘Flor de Pascua’ pertenece a la familia de las euforbiáceas, favorecidas por los jardineros por su gran atractivo para las mariposas y otros insectos que son esenciales en la polinización.
La ‘Flor de Pascua’ pertenece a la familia de las euforbiáceas, favorecidas por los jardineros por su gran atractivo para las mariposas y otros insectos que son esenciales en la polinización. el Nuevo Herald

Le decimos “Flor de Pascua”, porque suele florecer en estos días. En otros países le dicen Flor de Nochebuena o Corona de los Andes; en inglés es Poinsettia, pero su nombre botánico es Euphorbia pulcherrima. Pertenece a la distinguidísima familia de las euforbiáceas, favorecidas por los jardineros por su gran atractivo para las mariposas y otros insectos que son esenciales en la polinización, aunque no es ese el caso con las diminutas flores de esta planta.

La asociación de la Flor de Pascua con la Navidad comenzó en siglo XVI, en México. Según la leyenda, una niñita que era tan pobre que no tenía nada que ofrecer al Niño Jesús por Navidad, recibió de un ángel la inspiración de recoger yerbas malas del camino y ponerlas al frente del altar. Los yerbajos se tornaron en hermosas Flores de Pascua.

Esta planta, oriunda de ese país y de Guatemala, entró en Estados Unidos a través de Robert Joel Poinsett, en 1825, de ahí su nombre de Poinsettia. El primer gran cultor y promotor de esa planta en este país, a principios del siglo XX, fue el inmigrante alemán Albert Ecke, cuya familia tuvo el monopolio de esta prácticamente hasta los años 1990, cuando sus métodos de cultivo se dieron a conocer a través de un investigador universitario que los descubrió e hizo públicos.

Ahora la competencia se ha generalizado y actualmente se venden millones de plantas alrededor del mundo por estos días. Para que las brácteas (hojas que cambian de color) que rodean a las diminutas flores amarillas se coloreen antes de tiempo se usa el método de acortar sus horas de exposición a la luz, y la planta cree que ya ha llegado el momento de cambiar.

Como la popularidad de esta planta no decae, los cultivadores han logrado distintas variedades. Actualmente se pueden conseguir rosadas, amarillas, y marmolina de rosado y de amarillo, miniaturas y gigantes.

Suele vérselas a la entrada de las casas, en los portales y hasta en el interior de las tiendas y oficinas. Un adorno distintivo de Coral Gables es el enorme árbol navideño frente al UBS Building, en Biltmore Way, que es decorado enteramente con esta multifacética planta.

Muchos la compran, y lamentablemente, una vez pasada la temporada, la tiran a la basura como algo inútil o que habrá de morir cuando cambie el clima fresco, pero nada más lejos de la realidad. Esta planta puede ser sembrada en macetas o en tierra y verla crecer sin mucho esfuerzo por parte del jardinero. Solo basta que la coloque un poco en alto, y que en el hoyo que la siembre ponga una capa de gravilla o piedrecitas que faciliten el drenaje, porque cuando llueve mucho, puede ser un problema, a esta planta no le gusta encharcarse, pero por lo demás, el calor y los terrenos arenosos le encantan.

Siémbrela al frente de la casa y tendrá un adorno cada vez mayor con los años. Solo que recuerde que no debe darle ninguna luz artificial por la noche a partir de noviembre. Los días cortos le traen el cambio de color, y la luz artificial puede afectarla. Una poda hacia septiembre le dará un arbusto más tupido y con más flores. Si sigue estas medidas, su Flor de Pascua puede volverse un arbolito que será comentario de todo el barrio.

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