Salud

Avanzan en el desarrollo de nueva generación de antibióticos

Los investigadores de la Universidad Rutgers de EEUU están en la pista de una nueva clase de antibióticos que permitirá luchar contra las enfermedades bacterianas, cada vez más difíciles de combatir, según un artículo de la revista Cell.

El descubrimiento es prometedor si se tiene en cuenta que el 25 por ciento de las muertes en todo el mundo es resultado de enfermedades causadas por infecciones bacterianas.

También más y más bacterias han desarrollado resistencia a los antibióticos conocidos.

''Durante seis décadas los antibióticos han sido nuestra mayor defensa contra las enfermedades infecciosas bacterianas'', indicó Richard Ebright, investigador del Instituto Howart Hughes en la universidad, en Nueva Jersey, en el artículo que publicará el viernes Cell.

''Ahora esta defensa se derrumba y hay una necesidad urgente de nuevos compuestos antibióticos'', puntualizó.

El equipo encontró tres compuestos antibióticos que son productos naturales que ciertas bacterias usan para combatir a otras bacterias, denominados en el artículo como ‘‘myxopyronin'', "corallopyronin'' y "ripostatin''.

Los tres compuestos impiden la acción de polimerasa del ácido ribonucleico (ARN), una proteína esencial en todos los organismos y necesaria para la transcripción de las instrucciones genéticas.

Dos de los compuestos antibióticos -''myxopyronin'' y ‘‘corallopyronin''- tienen "buenas características'' contra una amplia gama de enfermedades infecciosas, incluida la tuberculosis, según los investigadores.

''La meta más buscada en el tratamiento de la tuberculosis es la reducción del curso de terapia de seis meses a dos semanas, es decir, que el tratamiento de la tuberculosis sea como el tratamiento de otras infecciones bacterianas'', señaló Ebright.

''Un tratamiento que requiere seis meses para una enfermedad que se encuentra principalmente en los países más pobres, y teniendo en cuenta los problemas logísticos de la administración de esa terapia en el tiempo y el espacio, hacen que la erradicación sea imposible'', añadió.

''Pero si tuviésemos un curso de terapia de dos semanas la logística podría manejarse y entonces avanzaríamos hacia la erradicación del mal'', sostuvo el investigador.

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