Salud

Menos dolor y cicatrices con nueva cirugía

El doctor Michael Hellinger muestra el instrumento de mínimo acceso.
El doctor Michael Hellinger muestra el instrumento de mínimo acceso. The Miami Herald

Cuando a Alan Kornbluh le extirparon la vesícula biliar en enero, no tuvo problema ninguno. Le dieron de alta el mismo día de la operación y regresó al trabajo en una semana.

"Y nunca tomé nada más fuerte que Tylenol'', dice Kornbluh, de 75 años y de Miami Shores.

Hasta ahora esa operación significaba más heridas, sangramiento y más días en el hospital, además de una recuperación más prolongada, dicen los médicos.

Pero a Kornbluh le extirparon la vesícula por un orificio en el ombligo, lo que le evitó las incisiones en el vientre típicas de la operación tradicional por laparoscopia. Y paga algunos tiene otra ventaja grande: no deja cicatrices en el vientre.

El doctor José Martínez, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Miami, quien realizó la operación, dice que el método tradicional --cuatro o cinco incisiones de un centímetro que perforan la piel y el músculo del abdomen-- es mucho más invasiva que el nuevo método.

"Son cuatro o cinco incisiones en comparación con una ... produce más trauma y dolor y más tiempo de recuperación'', dijo.

La operación es uno de dos nuevos tipos de cirugía menos invasiva que compiten por convertirse en la norma para casos de vesícula biliar, apéndice, riñón, estómago y otros órganos abdominales.

El otro tipo, llamado "cirugía de orificio natural'', contempla operaciones grandes mediante la inserción de un tubo largo y flexible por un orificio, como la boca, el ano o la vagina.

También promete cero cicatrices abdominales.

A Grace Chuy le redujeron el estómago para perder peso. La operaron en diciembre en el Hospital Mount Sinai de Miami Bech con el método de orificio natural y quedó encantada con los resultados.

Chuy, de 46 años y representante del servicio al cliente de una empresa de seguros de Hialeah, estaba batallado contra el sobrepeso desde hace 10 años.

"Perdía 20 libras y las engordaba otra vez''.

A Chuy le encanta el pollo frito y se comía cinco o seis porciones a la vez. Llegó a pesar 274 libras.

Su cirujano, el Dr. Michel Gagner, sugirió que se operara por un orificio natural para evitarle los rigores de una operación tradicional. Con laparoscopio, Gagner llegó al estómago de Chuy a través de la pared del útero y le extirpó 80 por ciento del estómago, que cortó en pequeños pedazos y extrajo a través de la vagina.

Le suturó el estómago de igual forma. Chuy regresó al trabajo 10 días después. "Me siento fenomenal'', dijo.

La cirugía por orificio natural fue liderada en el 2005 por el Dr. Anthony Kalloo, jefe de Gastroenterología de la Universidad Johns Hopkins. Ya se han realizado unas 400 operaciones de este tipo, fundamentalmente en Sudamérica y la India. En los hospitales estadounidenses se han realizado unas 40, entre ellos el de la Universidad Northwestern, New York Presbyterian y ahora en el Mount Sinai.

El Dr. Michael Hellinger, cirujano del Mount Sinai, recientemente usó el método para extirpar un pequeño tumor canceroso de un paciente a través del ano, lo que le ahorró una operación abdominal grande.

"El paciente se quedó esa noche en el hospital. No tuvo dolor y regresó a sus actividades normales en pocos días'', dijo Hellinger, agregando que la operación eliminó la necesidad de una colostomía temporal.

"Creo que alguna forma de cirugía por orificio natural se convertirá en la norma para la mayoría de las operaciones abdominales'', dice.

Martínez, jefe de Endoscopia Quirúrgica UM, está entre los líderes de este movimiento --técnicamente llamado cirugía laparoscópica de incisión sencilla (SILS). Martínez no tiene la misma opinión de la cirugía por orificio natural. "Ha cobrado impulso en algunos lugares, pero no lidera en ninguno'', dice, y agrega que el SILS es la próxima norma.

En vez de la laparoscopia normal, en que el cirujano hace una incisión de un centímetro en el vientre y cuatro o cinco incisiones más para insertar instrumentos, este nuevo método usa sólo un orificio en el ombligo.

Martínez dice que ha extirpado unas 15 vesículas en los últimos seis meses y que cirujanos de todo el país han operado muchos órganos abdominales por este método en los últimos 12 meses.

En este momento, dicen los médicos, las operaciones a través del ombligo son lo suficientemente rutinarias para que el Medicare y las mayoría de las aseguradoras privadas las cubran. Las operaciones por orificio natural se consideran más experimentales y las aseguradoras sólo pagan según el caso.

El Dr. Philip Schauer, jefe de Cirugía Bariátrica de la Cleveland Clinic en Ohio, y ex presidente de la Sociedad de Cirugía Bariátrica de EEUU, mostró un interés cauteloso en los nuevos métodos pero dijo que no se puede tomar una decisión hasta que más médicos las practiquen.

"Hay cierto beneficio cosmético y el potencial de reducir el trauma, pero no hay mucha información que indique que causa menos dolor o una recuperación más rápida'', dijo.

Los cirujanos que realizan ambos tipos de operaciones reconocen que no se han hecho estudios clínicos que respalden sus alegaciones y aceptan que los pacientes de operaciones laparoscópicas tradicionales se marchan a casa el mismo día.

Mientras tanto, Martínez dice que hay un debate saludable entre los cirujanos sobre qué métodos se convertirá en la norma. "Todos nos conocemos'', dijo. "Discutimos sobre el tema en conferencias en todo el país'', agregó''.

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