Salud

Debate por la cobertura médica a mayores

LA TRABAJADORA social Jenny Hammer (izq) recibe a una mujer en un centro para ancianos en Seattle.
LA TRABAJADORA social Jenny Hammer (izq) recibe a una mujer en un centro para ancianos en Seattle. AP

Mientras mayor es usted, más paga por la cobertura médica, y esa diferencia probablemente no se elimine en el amplio proyecto de ley de reforma a los servicios de salud que el Congreso está considerando.

La Cámara de Representantes contempla permitir a las aseguradoras que cobren a las personas mayores dos veces más que a los jóvenes. El proyecto de ley que aprobó la Comisión de Finanzas del Senado contempla permitir el cobro de primas cuatro veces más caras.

Pero los principales proyectos de ley de la Cámara y el Senado contemplan poner fin a lo que muchos consideran una práctica discriminatoria, que basa las tarifas en el género, y que es legal en la mayoría de los estados.

Algunos se preguntan si los consumidores de edad mediana o mayores son víctimas de discriminación por edad.

El senador John Kerry, demócrata por Massachusetts y miembro de la Comisión de Finanzas del Senado, dijo: "Permitir a las aseguradoras cobrar primas mucho más caras a las personas mayores debido simplemente a su edad es discriminación pura y simple''.

El senador, Ron Wyden, demócrata por Oregon y también miembro de la Comisión, agregó: "Es una pregunta que todas las personas mayores se harán en todo el país''.

Sobre el tema de la diferencia sobre la base del género, el National Women's Law Center observa una diferencia sustancial en las tarifas.

En una encuesta del 2008, el Centro concluyó que en 47 estados y el Distrito de Columbia, donde las aseguradoras usan el género para fijar sus tarifas las primas que se cobraban a las mujeres de 40 años eran entre 4 y 48 por ciento mayores que para los hombres de la misma edad.

Las mujeres tienden a pagar más por la cobertura porque usan más servicios que los hombres y porque cualquier mujer en edad fértil puede quedar embarazada.

Los legisladores explicaron que cobrar más a las personas mayores es algo que puede justificarse con cifras.

"Cuando usted envejece comienza a usar más servicios médicos'', explicó George Miller, demócrata por California y presidente de la Comisión de Educación y Trabajo de la Cámara.

"La clasificación sobre la base de la edad es una práctica común en el sector de seguros'', agregó el senador Jeff Bingaman, demócrata por Nuevo México y miembro de las comisiones de Salud y Finanzas del Senado.

Lo mismo ocurre con las diferencias entre los géneros, se les dijo. ¿Por qué se eliminan entonces?

"No tengo todas las respuestas'', respondió Bingaman. "Tiene que preguntarle a otra persona'', dijo Miller.

Los asistentes de los senadores explicaron que una de las razones de la diferencia es que las primas sobre la base de la edad pueden justificarse por la experiencia del consumidor, mientras que las diferencias de género, que dependen parcialmente en un embarazo en potencia, pueden parecer abiertamente discriminatorias.

Los expertos han determinado que las primas sobre la base de la edad pueden justificarse entre seis y siete veces más que las que se cobran a las personas de menor riesgo.

America's Health Insurance Plans (AHIP), el grupo que aglutina al sector, preferiría una proporción de 5 a 1. En una carta del mes pasado, Karen Ignagni, presidenta de la AHIP, y Scott Serota, presidente de Blue Cross and Blue Shield Association, advirtieron que una proporción de 4 a 1 "aumentaría las primas para el público en prácticamente todos los grupos de edad''.

Los partidarios de una proporción menor alegan que las propuestas de reforma exigen que más personas compren cobertura y ofrecerían otros incentivos, fundamentalmente subsidios del gobierno, para alentar a los consumidores.

Las nuevas leyes deben ampliar los grupos de riesgo, y cuando esos grupos crezcan, particularmente con personas más jóvenes, las tarifas deben estabilizarse para todos.

Según información del Censo, el año pasado 30 por ciento de las personas de entre 19 y 24 años no tenían seguro médico, en comparación con 12.5 por ciento en el grupo de 55 a 64 años. La mayoría de los mayores de 65 años dependen del Medicare.

Pero ¿en qué punto las pólizas se hacen tan caras que los jóvenes no las compren? Por el contrario, ¿en qué punto las primas se encarcen tanto que se convierten en un gran peso para las personas mayores, que son quienes más servicios médicos necesitan?

El Congreso está batallando para decidir qué hacer al respecto.

"Los que peor la están pasando en Estados Unidos son las personas de entre 55 y 64 años'', dijo Wyden. "Ellos son a quienes les falta una década para recibir beneficios del Medicare y también los que están sufriendo más los efectos de la recesión, los que más pierden su empleo, porque no están en posición de aprovechar oportunidades económicas adicionales''.

Pero reducir la proporción a 2 a 1 tiene otros riesgos, dijo el senador Jon Kyl, republicano por Arizona. "Sin jóvenes en el grupo de asegurados, las primas suben para todos'', explicó.

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