Salud

Las células madre, una recuperación inesperada

Cada vez vemos más pacientes que buscan una solución no quirúrgica para sus problemas de dolor.
Cada vez vemos más pacientes que buscan una solución no quirúrgica para sus problemas de dolor. Ibsen Fundora

Ayer conversaba con Eduardo, un paciente de Guayaquil, Ecuador de 82 años. Conozco a este caballero hace cinco 5 años, cuando “apenas” tenía 77 años, un señor muy respetable, calmado, de buenas maneras y hablar pausado. Cuando converso con él, siempre me da la impresión de estar hablando con un hombre de negocios importante o un diplomático.

Recuerdo que llegó caminando con dos bastones resultado de una neuropatía (pérdida de la sensibilidad y dolor en las piernas, tobillos y pies) y una artritis severa de las rodillas, y unas libras de más, que no ayudaban. Eduardo ha dado un giro de 360 grados desde el día que entró en nuestro Instituto de Stem Cell Miami, hace 5 años. Hoy es un hombre que irradia optimismo y alegría.

Solo un tratamiento de células madres en ambas rodillas y otro a los nervios de sus piernas fue lo necesario para cambiar su vida. Su artritis desapareció a las 8 semanas y, 6 meses después, vino a hacerse el tratamiento de la neuropatía periférica. Hoy por hoy, la neuropatía periférica se considera una “enfermedad sin cura”, sin embargo, el término es vago e inexacto, pues sobran los pacientes como Eduardo que han mejorado grandemente su neuropatía periférica.

Tristemente, el 99.99 % de los pacientes con neuropatía periférica (cualquiera que sea su origen) están allá afuera, sufriendo en silencio y tomando una enorme cantidad de medicinas que en la inmensa mayoría, no le hacen efecto y a su vez, sí ocasionan múltiples efectos secundarios indeseados.

Siguiendo con el tema de Eduardo, el hecho de que sus dolores y síntomas hayan mejorado hizo que (bajo mi sugerencia y supervisión), pudiera empezar a caminar en la piscina y montar bicicleta estacionaria hace dos años, lo que hizo que bajara de peso y fortaleciera sus músculos.

Como resultado, ¡Eduardo ha empezado a viajar de nuevo! Decidió que todos los años hará un viaje. El año pasado fue a Europa y recientemente regresó de una gira por Jerusalén, ciudad bíblica que, como se sabe, requiere subir, bajar escaleras, y caminar largos tramos sobre calles adoquinadas. Todo esto lo hizo sin mucha dificultad.

Pero lo que más me llama la atención es la alegría y felicidad que irradia este nuevo Eduardo; una alegría contagiosa, como dice su familia. Como médico, me siento muy orgulloso de mi trabajo. Ayer, cuando Eduardo se fue después de un abrazo (en contra de lo que mis colegas recomiendan que es estrechar la mano) pensé que la felicidad existe y que es irrelevante nuestra edad para alcanzarla.

Para información sobre los seminarios gratuitos que ofrece el Dr. Castellanos el último sábado de cada mes, llame al 305-598-7777; confirme su asistencia por teléfono, por favor. Si desea una evaluación gratuita y conocer si sus células madre pudieran controlar su dolor, llame a mismo número. Preguntas directas al doctor, escriba a info@stemcellmia.com. Siga a StemCellMia: @Stemcellmia, Facebook o Twitter, por el canal de YouTube de StemCell o en www.stemcellmia.com

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