Salud

Cáncer de mama en los hombres

Herb Wagner se sorprendió cuando el médico le dijo que necesitaba hacerse una mamografía ya que estaba convencido de que los hombres no podían desarrollar cáncer de mama. Eso fue hace ocho años. Wagner, de 69 años de edad, es sobreviviente de cáncer de seno. Wagner, químico de orgánica sintética, comenta que pasó décadas de su carrera desarrollando métodos para el análisis de carcinógenos potenciales en el agua potable. Sabe que la ignorancia pudo haberlo matado, de manera que ahora habla a quien escuche sobre su experiencia.

“Fui muy afortunado de que el cáncer no se había propagado cuando lo descubrieron”, dice Wagner. “La concientización se ha convertido en mi misión. No soy tímido. Si puedo salvar una vida, entonces vale la pena”. Por eso participa regularmente en las caminatas Making Strides Against Breast Cancer, participó en un documental y le gusta llevar la camiseta rosada con el mensaje Tough Enough To Wear Pink (Suficientemente fuerte para vestir de rosado) y usar las cintas azul y rosa.

El cáncer de mama masculino no es común, así que cuando los hombres tienen síntomas, tales como masas debajo del pezón, descarga del pezón o pezón invertido como tenía Wagner, tienden a ignorarlo. La detección temprana es el peor enemigo del cáncer de mama.

El Dr. Robert Derhagopian, director médico de seno del Baptist Health, dice que no hay orientaciones para que los hombres se sometan regularmente a mamografías, incluso algunas organizaciones profesionales tienen opiniones contradictorias.

“Creo que muchos hombres rehúsan a hablar de este tema porque lo consideran una enfermedad de mujeres”, comenta Derhagopian.

Los casos en hombres representan el 1 por ciento de los pacientes en Estados Unidos. De acuerdo con el Instituto Nacional de Cáncer, unos 2,240 hombres serán diagnosticados y cerca de 410 morirán de cáncer de mama este año.

El Dr. Charles Vogel, profesor de medicina de la Universidad de Miami y director del centro de mujeres en Deerfield Beach, dice que la incidencia de cáncer de seno en hombres no es tan alta porque los senos de las mujeres son mucho más activos que los de los hombres en términos de renovación celular y flujos hormonales.

“La mayoría de los pacientes hombres no pueden creerlo”, comenta Vogel. “Muchos tienen la concepción errónea de que no pueden desarrollar cáncer de mama”.

La enfermedad se presenta más comúnmente entre las edades de 60 y 70 años, cuando los niveles de testosterona son menores. Un estudio del Instituto de Prevención de Cáncer de California, publicado en enero, estima que cerca de un 80 por ciento de los tumores cancerosos de mama en los hombres fueron sensibles a las hormonas estrógeno y progesterona.

El hígado ayuda a metabolizar el estrógeno, por lo que algunos expertos creen que el abuso de alcohol y la cirrosis de hígado son un factor de riesgo. Estar obeso puede ser también un riesgo, ya que las células de grasa pueden convertir la testosterona en estrógeno.

Derhagopian dice que los hombres con historial familiar de cáncer de seno o descendientes de judíos Ashkenazi pueden presentar una incidencia mayor.

“El cáncer de seno masculino es tan raro que lo primero que hacemos es revisar si tiene una mutación genética”, comenta Derhagopian. “Hemos identificado dos mutaciones, BRCA1 y BRCA2, que también aumentan el riesgo de cáncer de próstata y hasta de cáncer de páncreas.

Algunos hombres con cáncer de mama son inicialmente mal diagnosticados con Ginecomastia crecimiento del tejido del seno o con el síndrome de Klinefelter, una condición con la que nacen algunos hombres que también puede provocar recrecimiento de las mamas.

“La Ginecomastia benigna es un indicador indirecto de que existe un desbalance hormonal en el hombre”, expresa Derhagopian. “Vemos Ginecomastia en fumadores de marihuana, pero no estamos seguros de si la marihuana lo produce. Es también común verlo en niños en la pubertad y en hombres que usan ciertos esteroides anabólicos para fortalecerse”.

Actualmente, el protocolo de tratamiento de cáncer de mama es más o menos el mismo para hombres y mujeres porque la patología es la misma. Usualmente, primero se remueve el tejido del seno mediante cirugía y luego se da quimioterapia y terapia hormonal.

“Desde el punto de vista de tomar una decisión quirúrgica, es muy diferente para las mujeres en términos del componente psicosexual”, dice Vogel. “El seno está asociado con la feminidad y la imagen del cuerpo, consecuentemente hay más presión para preservar el seno en la mujer”.

Once días después de la mamografía, Wagner se sometió a una mastectomía, cirugía para remover el seno, y algunos nódulos linfáticos que se extrajeron estaban limpios. El tumor era positivo a estrógeno y progesterona por lo que se le recetó una droga llamada Arimidex, como terapia hormonal.

“Otras drogas como Tamoxifen pueden provocar calores”, dice Vogel. “Una de las mayores quejas es la disminución de la libido y esto es problemático en algunas ocasiones para los hombres”.

Wagner comenta que tiene una buena calidad de vida y que está agradecido de poder jugar golf, bailar y pasar tiempo con sus hijas. Tiene un consejo para los hombres: “No ignore esa masa en el seno”, comenta. “Hay hombres que necesitan someterse a una biopsia ya que no todos los casos de cáncer de mama se detectan en una mamografía”.

Artículos relacionados el Nuevo Herald

  Comentarios