Salud

La depresión no forma parte de envejecer

Si el abuelo está durmiendo más y comiendo menos, si no está disfrutando de los nietos, puede ser algo más que una fase del envejecimiento. Si está irritable y no puede descansar, y se queja de que la vida no vale la pena, no es porque esté viejo y sea cascarrabias.

Estos pueden ser síntomas de depresión, una enfermedad mental que a menudo los familiares no le dan importancia y descartan los síntomas pensando que las personas amadas se están poniendo viejas.

“La depresión no es consecuencia del envejecimiento”, dice el psiquiatra Leonard Gralnick, profesor en el Colegio de Medicina Herbert Wertheim de la Universidad Internacional de Florida..

La depresión se presenta a menudo de forma atípica en personas de mayor edad, lo que hace más difícil que los familiares e incluso los médicos, puedan reconocerla. “Los hombres envejecientes no suelen pedir ayuda”, dice el psiquiatra Charles Nemeroff, profesor y director de psiquiatría y ciencias de la conducta en la Escuela de Medicina Miller de la Universidad de Miami. “Todavía existe un estigma en la cultura en que vivimos”.

Es crítico identificar y tratar la depresión en los hombres de mayor edad ya que tienen una probabilidad desproporcionadamente mayor de morir a causa de suicidio. Aunque las mujeres desarrollan depresión dos veces más frecuentemente, los hombres se suicidan en una proporción cuatro veces mayor.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Salud Mental (NIH, por sus siglas en inglés), 14 de cada 100,000 personas de 65 años se suicidan, cantidad mayor que las 11 por cada 100,000 personas en la población general. La tasa se dispara a 49.8 suicidios por cada 100,000 en hombres blancos no hispanos de 85 años o más.

La depresión puede tratarse de forma efectiva. Según los expertos el 80 por ciento de los adultos mayores mejoran con medicamentos antidepresivos, psicoterapia o una combinación de ambos. El tiempo también es esencial. La depresión es un factor de riesgo para enfermedades coronarias, ataque al corazón y accidentes cerebrovasculares.

“Mientras más tiempo esté sin tratamiento, más difícil será manejarlo”, añade Nemeroff.

En algunos casos el tratamiento se vuelve más complicado, ya que algunas personas se automedican utilizando el alcohol o las drogas (incluso las recetadas) para mitigar los síntomas.

La depresión es más común en hombres mayores que tienen un historial familiar de enfermedad mental, pero aquellos que nunca han estado clínicamente deprimidos pueden también desarrollarla.

En algunos casos se debe a factores biológicos: la diabetes, por ejemplo, duplica el riesgo de depresión; los niveles bajos de testosterona: uno de cada cuatro hombres puede experimentar bajos niveles de esta hormona al cumplir los 70 años y lo que puede causar depresión, así como ciertas deficiencias vitamínicas, enfermedad vascular y problemas de tiroides.

El riesgo de depresión en los ancianos puede aumentar si las habilidades para funcionar se ve limitadas.

“Para muchos hombres el diagnóstico de ciertas enfermedades precipita el sentimiento de que es el comienzo del fin”, dice Nemeroff.

Los hombres deben manejar diferentes tipos de estrés según envejecen: la pérdida de trabajo e identidad cuando se retiran y la pérdida de su cónyuge u otras personas significativas. En casos como estos, puede ser normal experimentar una tristeza temporal, luto y estados de ánimo bajos. Pero una depresión importante es mucho más que eso.

Aunque los hombres mayores pueden quejarse de síntomas físicos tales como problemas gastrointestinales, molestias y dolores de cabeza, no necesariamente van a expresar sentimientos abrumadores y persistentes de tristeza.

Los estudios han demostrado que sobre el 70 por ciento de las víctimas mayores de suicidios visitaron a un médico primario un mes antes de morir. En muchos casos la enfermedad no fue detectada.

Los expertos dicen que si usted identifica cualquier señal de peligro o cambios en el comportamiento, debe motivar a su persona significativa a hacer una cita para una evaluación médica. Aunque la depresión no tiene cura, es una enfermedad que puede ser tratada.

“Hablamos de ella como una enfermedad que podemos manejar como la diabetes o la artritis reumatoide”, dice Gralnick, psiquiatra de la Universidad Internacional de Florida. “Usted la tiene pero puede tratarla y continuar con su vida.”

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