Salud

El secreto de la longevidad

Siempre con una sonrisa en los labios y una actitud positiva, Gregoria Barbeito, oriunda de San Antonio de las Vegas en Cuba, celebró hace apenas dos meses sus 104 años de existencia. Con un muy buen estado de salud y en plena facultad de sus sentidos, esta abuela aconseja tomarse la vida con calma, aprender a no estresarse, dejar la sal y leer mucho, para poder vivir muchos años.

El secreto de la longevidad en Barbeito parece ser el buen humor. “Me casé a los 28 años, yo sí disfruté mi juventud, luego tuve dos hijos y ahora tengo cuatro nietos”, cuenta mientras se ríe y recuerda cómo le gustaba ir a los bailes y cantar en el club de su pueblo. Una de sus nietas, Elsie Florido, está de acuerdo con su abuela en lo del buen humor y señala que a la centenaria Gregoria no le falta nunca una sonrisa para alegrar las penas de los demás. “Para mí ha sido una bendición tener a mi abuela”, dice emocionada Florido, que es profesora en una universidad de la ciudad. “En mis momentos más difíciles he podido contar con la sabiduría de ella para aconsejarme y hasta llamarme la atención”.

La rutina diaria de Barbeito incluye leer todos los días revistas y periódicos que la mantienen al tanto del acontecer mundial y nacional. “Yo leo todos los días el Nuevo Herald, Vanidades, TVyNovelas y Diario Las Américas, porque me gusta estar informada”, asegura. También ve televisión y come de manera saludable, “pero de todo lo que se le antoja”, asegura Yamilet, la señora que la atiende mientras su hija y nieta llegan del trabajo. Indica que su comida favorita es el lechón asado.

Mantenerse activa es otra clave de la larga vida de esta abuelita cubana, quien hace a diario una caminata y a la que le gustan el teatro, las flores y la música –disfruta escuchar a Roberto Torres y dice que su canción favorita es Siboney. Nunca ha fumado ni bebido licor.

Su cardiólogo, el doctor Jorge Pastoriza, afiliado al Baptist Health Systems y director de Sunset Cardiology, asegura que “es muy importante para los pacientes que llegan a longevos mantenerse activos. Esto ayuda tremendamente a la condición cardiaca”. Barbeito fue operada del corazón hace 30 años. “También es importante tomar las medicinas tal y como se indica y hacerse chequeos regularmente, porque a veces es necesario variar la medicina y ajustarla. A Gregoria la vemos cada cuatro meses”, añade. Barbeito toma vasodilatadores, betabloqueadores para proteger el corazón, antiplaquetarios para prevenir coágulos en las arterias y diuréticos para evitar retención de líquido.

El doctor Pastoriza recomienda a los pacientes que han tenido una enfermedad coronaria como Barbeito, que “coman bajo en colesterol, porque hay grasas buenas y malas. Por ejemplo, las nueces, pistachos, almendras, aceite de oliva extra virgen son grasas buenas; pero las grasas malas como la piel del animal, las vísceras, los embutidos como salamis, chorizos y enlatados, son perjudiciales para la salud. Lo más saludable son los animales del mar, la pechuga de pollo, etc. Los

lácteos que sean bajos en grasa”. Enfatiza que comer bajo de sal “es indispensable para los que sufren de presión alta y del corazón, para evitar un fallo cardiaco”.

Añade que mantener el peso apropiado es fundamental. El sobrepeso es una epidemia que afecta el país. Es importante saber el índice de masa muscular o BMI, que “es una fórmula matemática entre altura y peso. Lo ideal es un BMI de 20/ 25, máximo 27; de 27 a 30 es sobrepeso y más de 30 obesidad.

Según el especialista hay ciertos estilos de vida que, se ha comprobado, ayudan a vivir más y mejor. “Por ejemplo, está probado que fumar acorta la vida de cinco a siete años. Fumar tiene dos zonas de daño principales: una, es tóxico al pulmón, y la segunda, predispone a cáncer de pulmón. Además, fumar acelera la arteriosclerosis, angina de pecho, enfermedad cardiovascular, etc.”

Añade que si se hace ejercicio se vive más. “Caminar 30 minutos diarios alarga su expectativa de vida en dos o tres años más y de manera saludable”.

Aunque Barbeito es un ejemplo vivo del saber vivir, el experto aclara que “la longevidad está también determinada por el factor genético y la historia familiar de padres y abuelos”. El consejo de Barbeito es “olvídense de los afanes, el estrés y la maldad”.• 

Para más información, acuda a su médico de cabecera u hospital más cercano, o visite www.cdc.gov, my.americanheart.org o llame al (305) 595-5558 o www.heart.org.

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