Salud

La Inmunoterapia mejora las posibilidades de vida

Jay Versluis va en bicicleta al Mount Sinai Medical Center en Miami Beach, en donde el Dr. Mike Cusnir, director médico de Mount Sinai’s Comprehensive Cancer Center, trató su cáncer de colon con inmunoterpia.
Jay Versluis va en bicicleta al Mount Sinai Medical Center en Miami Beach, en donde el Dr. Mike Cusnir, director médico de Mount Sinai’s Comprehensive Cancer Center, trató su cáncer de colon con inmunoterpia.

En el sur de la Florida tanto los médicos como los investigadores están inscribiendo a pacientes en ensayos clínicos e iniciando tratamiento innovadores para cáncer que incluyen inmunoterapia, un nuevo tratamiento para debilitar los tumores.

A pesar de que no todo paciente de cáncer cualifica para inmunoterapia, muchos de ellos han mejorado sus posibilidades de sobrevivirlo especialmente después de recibir un pobre pronóstico o haber perdido las esperanzas.

La inmunoterapia, utilizada como una alternativa a, o en combinación con quimioterapia, puede ser utilizando medicamentos basados en el sistema inmune llamado inhibidores de control o en una terapia de células-T de receptores de antígenos quiméricos (CAR, por sus siglas en inglés) que utiliza las propias células inmunes del paciente. Ambas son terapias que movilizan y fortalecen el sistema inmune del paciente para que pueda combatir los tumores.

“Ahora tenemos una mejor forma de matar y controlar el tumor cancerígeno”, dijo el Dr. Luis Raez, jefe de hematología/oncología y director médico de Memorial Cancer Institute en Broward.

Con la quimioterapia, que es el tratamiento tradicional para muchos tipos de cáncer, muchos pacientes ven regresar la enfermedad. En el cáncer de pulmón, la quimioterapia mejora solo un 5 por ciento las probabilidades de vivir por los próximos cinco años, pero conlleva un riesgo de 70 por ciento de exposición a graves toxinas.

Una opción novedosa es los inhibidores de control inmune, un medicamento –por lo general hecho con anticuerpos- que desencadena un ataque del sistema inmune a las células cancerosas. El inhibidor se administra al paciente por medio de una infusión.

Hasta ahora, al menos cinco inhibidores de control que han sido aprobados por el FDA han tenido éxito en atacar a las proteínas PD-1 o PD-L1 y fortalecer la respuesta del sistema inmune contra las células cancerosas. Estos medicamentos, aprobados inicialmente en el 2011 para el tratamiento de melanoma, un cáncer mortal de la piel, parecen tener éxito en el tratamiento de cáncer de la piel, pulmón y vejiga y, más recientemente en el cáncer de páncreas y colon.

En el Memorial Cancer Institute de Hollywood y Pembroke Pines, Raez dijo que él y sus colegas han estado utilizando durante los últimos cinco años estos tres medicamentos para atacar las proteínas PD-1 o PD-L1. Lo han utilizado en más de 200 pacientes y han tenido un gran éxito en pacientes con cáncer de pulmón que no habían respondido a quimioterapia o a otros tipos de tratamiento.

Al mismo tiempo, algunos ensayos clínicos están investigando si la combinación de dos medicamentos de inhibidores de control tendrán un mejor efecto en detener el avance del cáncer.

El Dr. Mike Cusnir, director médico de Mount Sinai Comprehensive Cancer Center en Miami Beach, dijo que la inmunoterapia ha logrado respuestas en los pacientes que incluyen total remisión.

“Es casi increíble”, dijo. Cusnir explicó que uno de los resultados más impresionantes los ha tenido con cáncer de melanoma y de riñón. “Esos tipos de cáncer son los menos tratables, y ahora con la inmunoterapia vemos mejores tasas de sobrevivencia comparadas con las que había”.

Cusnir cree que en el futuro la FDA aprobará un medicamento de control de inhibidores que puede tratar múltiples tipos de cáncer.

“Si vemos un tumor con cierto tipo de mutaciones genéticas, puede ser tratado con estos medicamentos indistintamente del origen del tumor. El marcador nos dirá que el cáncer es muy posible que responda”, dijo él.

Cusnir advierte que por ahora la inmunoterapia no es apropiada para todos los tipos de cáncer y hay investigaciones en camino para determinar el por qué ciertos tipos son resistentes, como por ejemplo el cáncer de próstata.

Por suerte para Jay Versluis, de Miami, la inmunoterapia ha trabajado de maravilla en su cáncer de colon. Versluis, tenía 43 años cuando fue diagnosticado. Ha pasado por varias cirugías de colon y muchas sesiones de quimioterapia que lo han dejado en silla de ruedas y con un pronóstico reservado.

En Mount Sinai los doctores descubrieron que su cáncer de pulmón tenían un marcador genético que podría responder a la inmunoterapia. Después de dos meses recibiendo las infusiones los tumores habían desaparecido. “Los médicos estaban tan sorprendidos como yo”, comentó. “Estaba tan bien que después de dos meses de tratamiento podía ir en bicicleta a los mismos”.

Después de siete meses de infusiones, Versluis ya no recibe inmunoterapia y ha está libre de tumores desde finales del 2017.

El segundo tipo de inmunoterapia, utilizada sobre todo con distintos tipos de cáncer de la sangre, implica una terapia de células-T de receptores de antígenos quiméricos (CAR, por sus siglas en inglés). Las células T del paciente son retiradas de la sangre, luego en el laboratorio, el gen para ese especial receptor de antígenos quiméricos es incorporado a las células T. Las células modificadas son infundidas de nuevo al paciente, donde se amarran al antígeno de las células cancerosas y las matan.

Hasta la fecha el uso de la terapia de células T CAR, ha sido utilizado principalmente en pacientes con distintos tipos de cáncer avanzados de la sangre. Pero este tipo de tratamientos han llamado la atención de los investigadores debido la respuesta rápida y duradera que han logrado en ciertos pacientes –tanto niños como adultos- quienes ya no respondían a otro tipo de tratamientos.

“Esto es un cambio enorme” dijo el Dr. Guenther Koehne, jefe de Bone Marrow Transplantation and Hematologic Oncology con el Miami Cancer Institute de Baptist Health South Florida.

“Cuando un paciente no respondía a la quicio, había poco que pudiéramos hacer. Ahora con las células T CAR podemos darle una infusión y lograr una remisión con grandes probabilidades de éxito”, dijo Koehne. Koenhe, quien antes había trabajado en Nueva York en el Memorial Sloan Kettering Cancer Center, explicó que se ha sorprendido positivamente de que la inmunoterapia esté al frente de las opciones de tratamiento.

Para muchos pacientes con un cáncer de la sangre avanzado un transplante de células madre es el tratamiento establecido. Sin embargo, cerca de una tercera parte de estos pacientes tienen una recaída después del tratamiento. Actualmente los oncólogos están utilizando células T CAR para restablecer el poder de respuesta del sistema inmune del donante.

Los oncólogos del sur de la Florida explican que el tratamiento para cada persona debe ser hecho a la medida para aumentar las probabilidades de supervivencia. También notaron que las terapias del sistema inmune tienen efectos secundarios.

Los oncólogos descubrieron que la inmunoterapia, particularmente la de células T CAR puede tener efecto en la presión arterial, el estado mental y provocar fiebre. El Dr. Krishna Komanduri, director del programa para adultos de transplante de células madre del Sylvester Comprehensive Cancer Center parte del Sistema de Salud de la Universidad de Miami, Miller School of Medicine dijo que la terapia de células T CAR debe llevarse a cabo bajo estricta supervisión y vigilancia y en un lugar médico especializado que pueda tratar los posibles efectos secundarios.

Las terapias CAR-T están solo disponibles en cerca de 40 centros en la nación y Sylvester es el único centro de cáncer en el sur de la Florida que ha tratado a pacientes con células T-CAR hasta la fecha. “Este no es solo un tratamiento benigno. Puede lograr total remisión en un paciente pero también conlleva un alto grado de toxicidad”, explica Komanduri.

El explicó que los pacientes deben estar lo suficientemente saludables para poder manejar los efectos secundarios, que podrían incluir una disfunción de múltiples órganos. “Cada vez que sueltas al sistema inmune hay posibles consecuencias peligrosas relacionadas a la activación de la inmunidad”, explicó.

Pero para aquellos que logran un tratamiento satisfactorio, especialmente cuando lo paga el seguro de salud, hay una sensación enorme de gratitud.

Hace cuatro años Richard Renay, de 68 años y programador de computadoras, fue diagnosticado con un cancer en estadío cuatro que se originó en el pulmón y había producido varios tumores. Cuando los tumores no respondieron a la quimioterapia el Dr. Raez de Memorial recomendó inmunoterapia y la remoción de los tumores con el cyberknife.

La combinación eliminó los tumores completamente con efectos secundarios mínimos. Después de recibir infusiones por dos años, Renay completó la inmunoterapia y ha estado libre de tumores casi un año.

“No habría podido salir mejor”, dijo Renay. “Mientras estaba en la quimioterapia pensaba que solo me quedaban dos o tres de vida. Este resultado es maravilloso. Llevo una vida normal y tengo muy pocas limitaciones físicas”.

  Comentarios