Sobrevivientes

Marta Pares

Un dia mas disfrutando y luchando con tres nietos, suena el telefono y es el doctor con la noticia de que la mamografia anual hecha recientemente hay que repetirla para profundizar... me dan fechas para verme y empiezo a aprender como dormir o como vivir hasta llegar a la fecha señalada. Es caer de un precipicio sin encontrar una rama donde asirme, llego a las citas semanales, primero de nuevo mamografia, ultrasonido, un medico para revisarme la mama o el seno (no sé cómo ser fina) y decirte que te toques, que porque no lo hacias, que es evidente el tumor...y uno no saber que responder...sin querer ser simple y sin poder decir que es el terror a pasar por lo de mami o mi prima...

Y otra semana con biopsia y ganas de gritar pero no gritas...y luego un grupo de medicos que te dan diagnostico y tienes que tomar decisiones, que no sabes hasta donde son ciertas o es parte del plan para que digas lo que ellos ya saben. Y son carinosos, profesionales amables, distantes y optas por ser obediente, sumisa, aceptas...OPTAS? Hay otra opción?

Y decides quitarte el seno, vas a conferencias donde te explican todo lo que te puede pasar, preguntas tonterias evadiendo lo que se avecina y sin querer oir hablar de pelucas, siliconas, reconstrucciones.Llega la operación luego de 12 horas de espera, herida, presión baja, alta de hospital, la casa, llamadas a destiempo de amistades que llaman cuando tienen tiempo, visitas para decirte que te quieren y mirarte con esa nueva condición que se llama cáncer y cuando llevas 15 días empieza el gran dolor de lo que falta, de no saber dormir y de no saber si es el principio del fin o una nueva oportunidad para aprender a vivir un poco mejor.

Hoy sobrevivo a las quimio con planes de ver crecer a mis nietos, seguir abrazada a mi esposo e hija y dar gracias a Dios todas las mañanas.

  Comentarios