La Dra. Isabel

‘La oración es la llave de la mañana y el cerrojo de la noche’

La oración trae beneficios a tu cuerpo y a tu mente cuando es acumulativa.
La oración trae beneficios a tu cuerpo y a tu mente cuando es acumulativa. cjuste@miamiherald.com

Hola, doctora Isabel:

La escucho en su programa nacional. ¿Cómo es que usted puede mantener la calma? Pues no sé cómo no la pierde, con algunas de las situaciones que escucho. Usted habla mucho de la oración, la meditación, etcétera. ¿Qué me recomienda para que yo mantenga esa calma en los momentos difíciles?

Estimada amiga:

Sabes que hay veces en que sí pierdo la calma, pero la recupero. Voy a comenzar por compartir contigo unas palabras muy sabias de Gandhi, el líder de la India. Él dijo: “La oración es la llave de la mañana y el cerrojo de la noche. En la oración es mejor tener un corazón sin palabras, que palabras sin corazón”.

Tus oraciones vienen del corazón. Son expresiones puras creadas para conectarte con tu poder supremo. A la vez, tienen el efecto de calmar nuestra ansiedad, nuestro estrés y nuestro pánico.

Gandhi, también dijo: “La oración es el único medio de ponerle orden, paz y reposo a nuestras acciones cotidianas’’.

La oración no tiene que ser formal, lo que vale es el pensamiento y no las palabras. Yo rezo al despertarme, en la mañana, pero si me despierto en la noche, lo vuelvo hacer. Es un recordatorio que lo necesito, no es una oración larga, puede ser corta o puede ser rezar el Padre Nuestro. Si quieres, ten un libro o un pasaje que te inspire cerca de la cama para que lo puedas leer apenas abras los ojos. Esto puede llevar tu mente a la oración que tienes en el corazón, aunque no la hayas formado con palabras.

La oración trae beneficios a tu cuerpo y a tu mente cuando es acumulativa. Es conveniente rezar a diario, aunque creas que no tienes nada por qué rezar. Reza por otros, pero también por ti misma. También, al incluir en tus oraciones a las personas por las que te preocupas, fortaleces los lazos que te unen a ellas. Trata de no pensar conscientemente, como en la meditación deja que los sentimientos fluyan por tu interior. Puede que descubras que tus oraciones se mueven en una dirección muy diferente a la que pensabas que seguirías al comenzar la práctica. Puedes rezar en distintos lugares, inclusive en la cocina o en el patio de tu casa.

Cuando te sientas estresada, reza, verás como vas cambiando.

Doctora Isabel.

La Dra. Isabel Gómez-Bassols es pedagoga y psicóloga. Su programa se puede escuchar de lunes a viernes, a la 1 p.m., Este, 10 a.m., Pacífico y a las 12 m., Centro, a través del sitio La Red Hispana.org Escriba sus cartas a su sitio web www.doctoraisabel.net

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